Comentarios Recientes

0
Fanny Goris

Entrena tu Ser, Comienza tu Hacer

Fanny Goris | figconsulting@hotmail.com

¿Por qué las personas tienen comportamientos, tan distintos, ante las mismas circunstancias?


  • Fanny Goris | 19-03-2020

Si observamos el comportamiento de un grupo de personas ante un hecho cualquiera de la vida cotidiana, es bastante normal que presenten diferencias y, en ocasiones, hasta que se manifiesten comportamientos opuestos. Por ejemplo, puede ocurrir con la aceptación o no de un producto comercial lanzado al mercado o con las intenciones de voto, en unas elecciones. Es muy difícil que exista una reacción o respuesta similar en todos los casos.

Y, esto es lo que nos mueve a preguntarnos: ¿Por qué todas las personas no responden o actúan igual ante un mismo acontecimiento?, ¿Por qué a unas les afecta emocionalmente más que a otras?, ¿Dónde radican estas diferencias personales?

Un aspecto relevante para tener en cuenta es que la conducta humana no es determinista y, que a diferencia del resto de especies animales cuyas posibilidades de comportamiento son muy limitadas, nosotros los seres humanos, gozamos de un elevado número de niveles de libertad y de una diversidad de factores, que intervienen una conducta específica, que confieren a la misma: un carácter complejo. El comportamiento humano es directamente observable, no así los procesos psicológicos que se desencadenan antes, durante o después de dicho comportamiento. 

En el ámbito laboral, a cualquiera que le toque coordinar personas, la pregunta, que titula este artículo, es bastante común: ¿Por qué las personas tienen comportamientos, tan distintos, ante las mismas circunstancias? Pues, saber lo que mueve a cada persona es, el primer paso, para entender qué es lo que los hace ser más efectivos y estar más satisfechos en sus trabajos. 

La respuesta tiene mucho que ver con los aspectos conductuales de cada individuo, con su manera de pensar y percibir la realidad, con sus intereses y valores personales, con sus estados de ánimo, emociones, creencias y expectativas.

¡Se imaginan ustedes poder tener la habilidad de identificar cuáles son estos elementos en cada persona! Ufff! Fantástico y ciertamente, que nuestra forma de relacionarnos con los demás, cambiaría positivamente y de forma considerable. 

Existen varias herramientas para determinar las diversas personalidades que existen y que son muy útiles para seleccionar, de forma más acertada, el personal en las empresas; para tipificar a los prospectos en el departamento de ventas o para saber cómo mejorar la comunicación con los demás en el día a día. 

La forma más sencilla de hacer un diagnóstico acerca de las competencias, habilidades, actitudes, percepciones, valores, cualidades, defectos y comportamientos recurrentes de forma rápida y cuantitativa es averiguar los resultados que nos arroja una prueba DISC, la cual se ha constituido hoy día, como uno de los recursos más comprensibles y viables, para aplicar en las organizaciones. 

Su aplicación en las organizaciones puede deberse a distintos motivos, como la integración de un equipo de alto rendimiento; para identificar perfiles adecuados para puestos de alta responsabilidad; para mejorar las relaciones sociales personales y laborales; para la elaboración de estrategias de ventas, dependiendo de la personalidad de los posibles clientes, entre múltiples razones. 

La herramienta DISC se basa en cuatro pilares para la tipificación de las personalidades:

1. Factor Decisión o Dominio: Mide las tendencias de respuesta ante los problemas y desafíos.

2. Factor Influencia: Mide cómo el sujeto se relaciona con otros y qué influencia ejerce en ellos.

3. Factor Estabilidad: Mide la respuesta ante los cambios y el ritmo del entorno.

4. Factor Cumplimiento: Mide cómo se adoptan o rechazan las reglas y procedimientos establecidos.

Hoy te invito a conocer más sobre esta herramienta y aplicarla en tu empresa, en tu familia y/o grupo de amigos. Te aseguro que verás el mundo de manera distinta.

Al finalizar quiero invitarte a aceptar las diferencias en la conducta humana, y a que estas son el resultado de la “estrategia de la diversidad” impuesta por la naturaleza y de las variables innatas y adquiridas de las personas; entonces, deberíamos aceptar igualmente que puedan darse entre las personas que convivimos, actitudes y conductas, distintas e incluso contrarias a las nuestras, pues son “naturales” y “esperables” como consecuencia de nuestras diferencias.

Con esto logramos evitar la incomprensión, la discriminación, los conflictos interpersonales, la intolerancia, etc., y potenciar nuestro mecanismo natural de la empatía hacia las demás personas, considerándolas “diferentes” en lugar de “contrarias” a nosotros. 

Hasta una próxima vez, 


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba