Comentarios Recientes

0
Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@hotmail.com

Los 100 monumentos más bellos del mundo, el Museo Cervantes


  • Ingrid González de Rodríguez | 08-02-2021

Europa ha sido llamada con acierto el viejo continente, y en verdad lo es, la milenaria tierra museo del hemisferio occidental conserva su extenso pasado, inmersa en la  referencia de todas las acciones, pensamientos y obras, que figuras geniales, en todos los siglos, han aportado al mundo: Platón, Aristóteles, Arquímedes y Galileo, Newton y Einstein, Dante, Cervantes, Shakespeare, Giotto, Leonardo, Miguel Ángel y Goya, Beethoven y Mozart. Ninguna persona sensible puede ignorarlos, al hacer un recuento de la cultura europea nuestra lectura se detiene ante una civilización técnica, con hallazgos importantes desde la época prehistórica de la metalurgia del hierro, pero también muy amante del arte, la poesía y la música. 

En cada rincón de Europa se sella la historia, en las piedras que forman los muros de una arquitectura monumental de gran belleza, en sus grandes catedrales, castillos, puentes, edificios, casas, parques, plazas y museos, que hacen del viejo continente un espacio único en la historia del arte universal.  Ayer nos referimos a la ciudad de Valladolid,  ubicada en el Este de España, a 155 km al NNO de Madrid, su fundación se remonta al 1074. Valladolid es el capital de la comunidad autónoma de castilla y león, en el pasado reinos rivales, que en la edad media se disputaron el dominio de la fértil meseta central de la Península Ibérica, unidos los antiguos reinos, hoy constituyen la mayor comunidad autónoma de España formada por las ciudades de León, Zamora, Salamanca, Ávila, Segovia, Valladolid, Palencia, Burgos y Soria. En Valladolid está la casa en que murió Cristóbal Colón en 1056, y también la casa en que vivió Cervantes por varias décadas.   

La casa de Cervantes   

La Casa Museo de Cervantes es la auténtica vivienda que habitó Miguel de Cervantes en 1605. Situada en la calle del Rastro, la casa forma parte de un conjunto de cinco casas levantadas por Juan de las Navas, un funcionario del Ayuntamiento vallisoletano, a principios del siglo XVI. Construida en ladrillos, con balcones, puertas y ventanas adornados con molduras en yeso, ninguna visita a Valladolid está completa sin un recorrido por “La Casa Museo de Cervantes”.    

En 1602 Miguel de Cervantes y Saavedra llegó a Valladolid en compañía de sus hermanas, su hija Isabel, una sobrina y una criada, en 1603 pasó a ocupar uno de los pisos de un grupo de casas que en la calle “Rastro Nuevo de los Carneros”, situada en un lugar céntrico, que estaba desocupada.   

 (Ediciones Vega-Inclán; 1987) describe la vivienda en una nota histórica: “La Casa de Cervantes tiene una superficie de 114 metros y 64 centímetros, de los que 76,80 están edificados; 27,95 son de corral, los restantes 9,89 de cocinilla, y consta de planta baja, principal, segundo y sobrado. Sin variación considerable a como hoy se conserva. Desde el portal, cuatro metros de fondo por cinco de anchura, por angosta escalera, se asciende a la mansión ocupada por Cervantes. Al lado derecho de la escalera un pozo de lato brocal con once metros de profundidad, con el agua casi rasante al suelo. Al lado izquierdo se abrirá una puerta que da acceso a una tabernilla, que luego fue cuadra en el siglo pasado, parnasillo donde leían sus versos los poetas vallisoletanos, después, cuadra de nuevo y, hoy, desde 1914, biblioteca popular instalada con mucho carácter para la meditación y el estudio. Desde este local se sale al patio, hoy jardín, cubierto de mirtos y enredaderas”.    

“El piso principal, está formado por cuatro cuadras: cocina, una alcoba grande, una pequeña estancia, en la que dormía el autor del Quijote y el estrado u obrador de las hermanas, en el decir de los cronistas del pasado siglo y como aún ha permanecido en lo esencial hasta el año 1948, en que se hicieron arreglos y retoques. Estrecha vivienda, en verdad, para dar cabida en ella a un varón y cinco mujeres, que debieron acomodarse con exclusiva estrechez.    

 En esta vivienda Cervantes escribió algunas de sus novelas, muchas de sus poesías y vivió, sufrió y soñó con grandezas infinitas, cosechando más desengaños que gloria, rodeado casi siempre de un ambiente hostil y de problemas familiares de muy diverso orden y nada halagüeños, justo es decirlo, los visitantes de hogaño, indígenas y extranjeros, preguntan con marcado interés cuales fueron las obras de Cervantes escritas en Valladolid.    

Contestación correcta y adecuada es la que ofrece Narciso Alonso Cortes:  Durante su estancia en Valladolid, Cervantes no tuvo la pluma inactiva. Por el contrario, ejercítala en alguno de sus más felices escritos. Aunque Cervantes no escribió en Valladolid la obra que lo inmortalizó como uno de los más grandes escritores de la lengua española “El Quijote”, escribió otras obras: “El Casamiento Engañoso” y “El Coloquio de los Perros” teniendo a la vista el “Hospital de la Resurrección” y sus dos perros. Sólo respirando a diario el ambiente de Valladolid, podría ocurrirse el artificio y trama de esta novela, totalmente inexplicable en otra ocasión cualquiera, una pequeña obra maestra”. En Valladolid Cervantes escribió también “El Licenciado Vidriera”, otra obra maestra, entre su vasta producción literaria.    

La particular mansión, hoy restaurada y convertida en museo, está adscrita al Ministerio Español de Patrimonio Cultural.   

 ingridderodriguez@hotmail.com


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba