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Ingrid González de Rodríguez

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Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@hotmail.com

Grandes escritores universales Clásicos latinoamericanos del siglo XX


  • Ingrid González de Rodríguez | 03-03-2021

Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Son libros que nos llegan a través del tiempo, trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o las culturas que han atravesado. Los clásicos son libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído o amado, pero que constituyen una riqueza no menor, para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones y disfrutar su lectura.

Muchos autores se imponen por inolvidables, en cuanto enriquecen el espíritu humano o le hacen crecer y avanzar, por haber descubierto alguna verdad moral, sin equivocarse o recuperado algún sentimiento de eternidad cuando todo parecía ya explorado o conocido, el clásico es aquel que entrega sus observaciones o sus invenciones bajo una forma, cualquiera, ancha, y grande, sensata, sana y real en si misma. El clásico habla para todos desde su estilo único, convirtiéndose este en el de todos, un estilo nuevo y auténtico, cuya contemporaneidad permanence, adecuadamente, a lo largo del tiempo. 

Una gran cantidad de libros no sobrevive a la época que los vio nacer, ni encuentran asilo en otras lenguas. Son muchas las obras que quedan sepultadas en el olvido. “Sin embargo, los clásicos, son portadores de la misión de transmitir y difundir los modelos humanos más elevados de la mente y la moral, traspasan el tiempo y viven incluso en las lenguas muertas como los hexámetros latinos de la Eneida”. 

Para entender nuestra cultura debemos leer sus textos fundamentales. Aunque la literatura es una creación eminentemente individual, el artista no puede producirse sin una tradición y hasta el más revolucionario y vanguardista la tiene pues nada se origina de la nada. Pertenecer a una cultura es compartir una tradición y una concepción del mundo. Poniendo fe en determinados valores y símbolos, participando de recuerdos, costumbres y sentimientos comunes, se aceptan conceptos particulares sobre el sentido de la vida, la finalidad de la humanidad, su misión y su sentido final. 

Cada civilización posee un conjunto de textos fundamentales en los cuales se  expresan sus caracteres esenciales. Dichos textos, sirven para expresar lo más permanente de su espíritu. Son los llamados textos fundacionales que influyen constantemente sobre la vida de un grupo humano y los sucesos que conforman su historia. Dos fuentes literarias importantes trazan el rumbo de la literatura hispanoamericana. Las bellas letras del continente europeo y también las manifestaciones de civilizaciones tan ricas y esplendorosas como la maya, azteca o la inca. Incluimos las manifestaciones de nuestros ancestros caribeños, los tainos que produjeron hermosas obras de tradición oral. 

El siglo XX, es una época de un gran florecimiento literario en Hispanoamérica, surgen notables autores que buscan en sus elementos nativos una identidad propia. El escritor latinoamericano articula su obra en torno a lo local: espacios y geografías, paisajes, seres humanos, hechos relevantes o cotidianos. Por otra parte, la expresión vanguardista que sigue las tendencias europeas del cubismo, el dadaísmo, el existencialismo, el futurismo, hiperrealismo etc., enmarcan la narrativa en la segunda mitad del siglo. A partir de 1940, los escritores latinoamericanos experimentan con procedimientos nuevos. Asturias, Cortázar, Carpentier, Rulfo, Borges, García Márquez, Paz, Fuentes y muchos más fueron auténticos pioneros de la gran renovación de la narrativa en el idioma español. El fenómeno del Boom fue exponencial y avasallador. Se acuñó concretamente el termino “Boom Latinoamericano” ( 1960) por el auge que alcanzó la literatura del continente con la obra creativa del grupo de los escritores de las vanguardias. “El “Boom” emerge ante el resquebrajamiento moral y espiritual ocasionado por la Primera Guerra Mundial en Europa, que también tiene sus consecuencias en Latinoamérica y el resto del mundo”.

 Los escritores dirigen una mirada introspectiva hacia el interior de su ser, buscando centrar en sus esencias nativas una identidad propia. Grandes masas de lectores divulgan la obra de estos autores que atrapan a  lectores a nivel mundial. El  Boom se difunde con la traducción de las obras a lenguas extranjeras, y como acontecimiento histórico define las particularidades de la narrativa Hispanoamericana, hasta el momento actual.

ingridderodriguez@hotmail.com


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