Comentarios Recientes

0
Fanny Goris

Entrena tu Ser, Comienza tu Hacer

Fanny Goris | figconsulting@hotmail.com

El truco para trabajar cuando no tienes ganas de hacerlo


  • Fanny Goris | 02-04-2020

No quiero decir que el trabajo no nos guste, pero realmente hay días en que no tenemos ganas de trabajar. Es común leer en Twitter o en Facebook mensajes que expresan la falta de motivación para trabajar. Puede que no te ocurra todos los días, pero a pesar de nuestra falta ganas de trabajar algunos días: tenemos que trabajar. 

Casi todo, en el día a día, gira en torno a encontrar motivos para hacer lo que hacemos. Buscamos algo que sirva como motor para cumplir con las obligaciones. Pero la inclinación a llevar a cabo ciertas tareas no depende únicamente de nuestra fuerza de voluntad, también depende del estado de ánimo, de los objetivos y de la relación entre costo y beneficio.

Todos tenemos épocas, días o momentos en que estamos muy motivados, concentrados y aprovechamos el tiempo como si fuera oro y al contrario, otros en que nuestra productividad desciende hasta el suelo… y no tenemos ganas de nada.

Algo que es importante evaluar cuando sientes “poca motivación de trabajar” es si ese sentimiento es muy frecuente o simplemente te pasa una vez al mes. 

Porque si esto es frecuente es muy posible que tu trabajo no te agrade. Y puede que exista algo que necesites explorar y mirar más despacio. Pero si sucede, solo de vez en cuando, no hay de que preocuparse ya que todos pasamos por ese estado, aunque nos apasione lo que hacemos.

También podemos sentir esta sensación de cansancio y/o apatía cuando nos toca hacer una actividad que no nos gusta nada, a mí me encanta escribir, pero sé de gente que preferiría hacer cien cosas diferentes antes de hacer eso.

Todos tenemos dinámicas diferentes, para ponernos las pilas y encontrar motivación para trabajar, aunque esto puede depender de muchos factores personales. Aquí te comporto un truco para trabajar cuando no tienes ganas de hacerlo.

Y es que ¡El hacer del no hacer está sólo a 5 minutos de diferencia!

Si tienes alguna tarea que te paraliza o si tu mente está desganada y dispersa por cualquier motivo utiliza esta técnica de los 5 minutos, es para ti. 

5 minutos es un tiempo lo suficientemente pequeño para que sea fácil hacer cualquier cosa, aunque parezca complicada, pero puedes conseguir un resultado notable cuando sumas todos los mini-períodos al final del día.

Esta técnica se trata de intercalar períodos de trabajo muy cortos, pero sin interrupciones, con períodos de descanso de la misma duración.

Al ir alternando estos cortos períodos de actividad con descansos suele suceder que la pereza o el miedo que sentíamos al principio se va diluyendo… Y descubrimos que, en vez de cinco minutos, cuando llevamos unos cuantos ciclos de mini trabajo-descanso hemos extendido el tiempo de actividad productiva a diez, veinte ¡o incluso treinta minutos seguidos!

Lo que es importante al utilizar este “truco” es estar atentos a lo que nos sucede y nos pasa por la cabeza: hay que saber romper con suavidad ese momento en que tu impulso te pide seguir en el período de descanso y decirle «en seguida volvemos otra vez… ¡sólo tenemos que cumplir 5 minutos de trabajo!». 

Del mismo modo, también hay que cumplir con nuestras promesas de parar y hacer lo que nos venga en gana sin sentirnos culpables. Si te has prometido ver un vídeo divertido cuando escribieras tres líneas de un artículo, jugar con tu perro, comerte un refrigerio, hacer una llamada; luego, no encuentres excusas para decirte que no (que es muy poco tiempo de trabajo, que qué tontería, etc.) y HAZLO.

Si eres de los que te cuesta trabajar a primera hora del día y te encantaría ver el Facebook nada más sentarte en la computadora, utiliza este truco todas las mañanas. Comienza trabajando un tiempo ridículamente corto y cronométralo. Después 

date permiso para leer algunos mails o algún  artículo interesante que ha aparecido en tu timeline y tras esto, proponte seguir trabajando otro rato pequeño, que alternarás con un nuevo descanso en el que seguirás revisando tu bandeja de entrada. 

Cuando hayas cogido impulso y ganas (y esto sucederá de forma natural tras varios ciclos de trabajo y placer) puedes dejar de cronometrar tus tiempos y utilizar tu modo habitual de encarar las tareas del día.

¿Qué te ha parecido esta propuesta? ¿Te animas a implementarla en estos días de cuarentena? ¿Y si comenzaras ahora mismo?

Hasta una próxima vez,


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba