Comentarios Recientes

0
Fanny Goris

Entrena tu Ser, Comienza tu Hacer

Fanny Goris | figconsulting@hotmail.com

Cómo convertir a un empleado en un colaborador sin fracasar en el intento


  • Fanny Goris | 04-03-2021

Apreciados lectores y atletas intelectivos:

En la práctica profesional de la Gestión del Talento se han venido rompiendo muchos paradigmas y creencias sobre el papel fundamental que tienen las personas en la organización y, una de las cosas que hemos visto evolucionar es, la forma en que muchas empresas han comenzado a sustituir el término “empleado” por el de “colaborador”.

Quizás muchas empresas lo han hecho con el genuino interés de que los “empleados” dejen de ser vistos simplemente como un número, una cosa o un medio para un fin y se conviertan en personas activas a las que se les reconozca su capacidad intelectual y su participación para el logro de los objetivos, entendiendo que ya estamos en la Era del Conocimiento y que se debe dejar en el pasado “la mirada empresarial” de los tiempos de la revolución industrial y de las estructuras piramidales.

En lo particular, considero que el querer tener “colaboradores” y no “empleados” está muy bien, y es lo que promuevo en las empresas a las que asesoro, pero debe ser algo coherente con el estilo de liderazgo de la organización. No debe ser una moda, sino un cambio real de mentalidad, comenzando por los directivos.

Y digo esto porque, lamentablemente, como gestores del talento, hemos recibido innumerables bombardeos y ataques de abogados y sindicalistas, en su mayoría, que dicen que la idea que hay detrás del apelativo “colaborador” es que los empresarios quieren minimizar el esfuerzo que hace el personal, diciéndole: “Tú colaboras, no trabajas”, otra idea errónea que afirman es, que se quieren violentar los derechos de los “empleados” ya que según ellos se quiere silenciar a los trabajadores, diciéndoles que al ser “colaboradores” deben darlo todo, sin poner peros y sin exigir sus derechos.

Es cierto que, desde el punto de vista legal, nuestro Código de Trabajo no define la palabra “colaborador” como concepto laboral, pero sí define el concepto de trabajador. Lo que hace evidente que en materia de derecho y, con el debido respeto que merecen los entendidos en materia legal, hemos de reconocer que penosamente nuestras leyes no se actualizan tan rápido como lo hacen otros aspectos de índole social, económico, tecnológico, etc. 

Así puedo continuar enumerando, muchas tergiversaciones del significado que se le ha querido, deliberadamente, transferir a este término, que en esencia y en honor a la verdad reconoce que, la razón más importante, para el éxito de las grandes empresas que han conquistado al mundo es, la colaboración.  

Entonces, la gran pregunta es ¿Cómo puedo comenzar este cambio cultural en mi organización? Pues si eres un colega de la gestión del talento, lo primero que te propongo es procurar que los directivos entiendan las diferencias y acuerdos que existen entre ambos términos. Por lo que te invito a darle un vistazo a este paralelo que hago aquí debajo, de ambos conceptos “Empleado” vs “Colaborador” que intentan recoger las miradas más comunes.

Empleado Colaborador

Empleado es cualquier persona que desempeña un cargo o un trabajo y a cambio recibe un sueldo o salario.

Colaborador es quien que participa con otros para llevar a cabo un trabajo o un logro, a cambio recibe una compensación económica y beneficios sociales, aprende, crece y se desarrolla  

Personas como “Recursos”

Personas como “Socias”

Va a la empresa únicamente por el dinero

Claro que les importa el dinero, pero también otros beneficios, reconocimientos, un ambiente laboral adecuado. Valoran el paquete completo.

No tiene interés por su desarrollo profesional

Busca constantemente experiencias de aprendizaje 

Está en la empresa porque no le queda de otra.

Crean vínculos, construyen relaciones, alinean sus objetivos personales con los de la empresa.  

Trabaja en base a la obligación y supervisión.

Trabaja en base a valores, como la responsabilidad, el compromiso. 

Solo hace lo que le dice el “jefe”.

Trabaja en equipo, es proactivo, identifica problemas futuros y aporta soluciones. 

Si cambia nuestra mirada, nuestra forma de ver a quienes hacen posibles las metas y objetivos de la organización, cambiará nuestra forma de valorarles y tratarles. En el caso de los directivos y gestores del talento. 

Pero si trabajas para una empresa, piensa en este momento si eres un empleado o un colaborador, medita por unos instantes. Porque solo tú y únicamente tú, puedes hacer la verdadera diferencia al ejecutar tu responsabilidad.

Hasta la próxima vez


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba