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Ingrid González de Rodríguez

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Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@hotmail.com

Artes  Visuales Vincent Van Goh, un artista excepcional


  • Ingrid González de Rodríguez | 04-02-2021

No es fácil establecer con criterio unívoco qué se entiende por arte. La misma naturaleza maravillosa y proteica del arte se resiste a categorizaciones de validez general, y su misma definición, como ya sabemos, ha cambiado con frecuencia desde que el primer artista realizó aquellas paradigmáticas pinturas en las paredes de las cuevas hace aproximadamente 40 mil años. Hacer arte implica creatividad e imaginación, el artista puede representar el mundo tal como se percibe con los sentidos o presentarlo de manera abstracta o simbólica, lo cierto es, que ambas posibilidades de representación llevan consigo la finalidad del arte, que es producir obras con fin de belleza. Verdad es que el arte también cumple de manera subliminal otros fines, ya sean, sociales, docentes, morales o ideológicos, pero todos ellos son aleatorios, pues la finalidad primordial del arte es la estética.    

La palabra arte se origina del latín ars, que significa conjunto de reglas o habilidad para hacer alguna cosa, de ahí se deriva el sentido de la palabra arte como trabajo perfectamente realizado. Sin embargo, en la vida cultural ha adquirido otro sentido, en este ámbito arte es la “actividad espiritual por medio de la cual crea el hombre obras con fin de belleza” (Rafael Lapesa, Introducción a los estudios Literarios, 1975)”. Esta definición implica el concepto del artista como persona que además de poseer imaginación creadora es capaz de expresar sus sentimientos, pensamientos, e ideas de tal forma que produzca en quienes contemplen su obra una profunda emoción. De ahí que la obra de arte tiene una finalidad inmanente, es decir, una finalidad en sí, y no tiene otro objeto que su contemplación, es decir producir en quienes la contemplen una profunda sensación. Entonces se dice que esa obra tiene valor estético, y causa en el contemplador una reacción espiritual inmediata, de efecto perdurable, y desinteresada.   

“En la antigüedad, el arte consistía en mimesis o copia de la naturaleza. Platón ve en el arte copia de copias, pues la naturaleza (en su sistema filosófico o idealismo) es también copia de la verdadera realidad, que es  el mundo de las ideas. Aristóteles lo ve como mimesis y catarsis. En la Edad Media el arte cumple una función religiosa y sus postulados proceden de una verdad revelada que el ser humano adopta mediante un acto de fe. En cambio, con la modernidad el arte inicia su camino hacia la autonomía. El artista plasma en su obra una forma particular de ver e interpretar la realidad. La obra de arte pasa a ser una organización de la materia que, sin necesidad de referirse a algo externo a ella puede proporcionar significados. En la actualidad la idea del arte no depende exclusivamente de que el objeto sea considerado bello, pues en su sentido particular, la obra de arte es una unidad de sentido que se desarrolla en un contexto histórico y social. No obstante, el fin de la obra artística es producir la emoción estética, que se caracteriza por el desinterés, y no tiene nada de utilitario. Las normas eternas y objetivas de belleza, basadas para unos, en la naturaleza humana y para otros independientes de ella, de los dos modos, se produce la universalidad estética, rasgo esencial del arte. Apreciamos en estas gráficas la polifacética obra de Vincent Van Gogh, su excepcional condición de artista del siglo XIX en un marco universal que se mantiene vigente a través del tiempo, en los millones de espectadores que alrededor del mundo aman la Obra de Van Gogh. 

 ingridderodriguez@hotmail.com


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