Comentarios Recientes

0

Rectora UTESA-Moca llama a mantener esperanza en tiempos de crisis


Universidad gradúa a 201 nuevos profesionales


  • Redacción | 25-10-2020

La Universidad Tecnológica de Santiago recinto Moca entregó a la sociedad a 201 nuevos profesionales de distintas áreas del saber, en su Trigésima graduación ordinaria, celebrada la semana pasada.

El discurso de orden fue pronunciado por la rectora la Licda. Sonia Bejarán Maldonado, MA., quien hizo una exhortación a no perder la esperanza en estos momentos de crisis que vive el mundo, aprovechar esta crisis para reinventarnos y fomentar la solidaridad.

A continuación, el discurso pronunciado por la Licda Sonia Bejarán Maldonado, M.A, rectora UTESA recinto Moca: 

QUE SIEMPRE HAYA UNA ESPERANZA

Este es el mensaje que quisiera introyectar en ustedes. Nuestro entorno cambia, las personas cambian, el mundo cambia; pero siempre fijemos nuestros pensamientos en que esos cambios sean para bien.

Es innegable que el desarrollo de un pueblo siempre está basado en su riqueza humana como producto cultural impulsor y orientador del manejo de sus riquezas naturales. Ningún pueblo puede progresar, si primero, no se educa culturalmente para adecuar técnicamente la producción de sus recursos, hacia la satisfacción de sus necesidades. Todo ello se podrá dar si la sociedad se esmera por la educación de su pueblo. Si se educa, hay progreso y hay esperanza en el desarrollo.

El mundo se vio afectado cuando en marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó a la enfermedad por coronavirus COVID-19, como una pandemia. En América Latina y el Caribe se han reportado miles de casos confirmados, al igual que en la República Dominicana y un número creciente de fallecidos. La higiene, la prevención, el distanciamiento social y el aislamiento son aspectos esenciales como respuesta de salud pública para detener la propagación de la epidemia. 

Estos efectos, sacudieron las estructuras socioeconómicas a nivel global y las instituciones de educación superior no fueron la excepción. Las medidas impartidas de “distanciamiento social” galvanizaron un contexto de digitalización forzada que, en el caso de las universidades, coaccionó los mecanismos de pedagogía a los de la teleeducación, para garantizar su funcionamiento y sostenibilidad.

En estos momentos de grandes dificultades por la situación de emergencia que vive el país y el resto del mundo, UTESA, con la responsabilidad que nos caracteriza, impulsa la docencia no presencial, beneficiando a la comunidad estudiantil, implementando estrategias, para hacer realidad el sueño de su vida, graduarse de la carrera escogida.

La coyuntura ha creado un cambio, tanto en los docentes, como en los estudiantes porque la generación de sus expectativas vitales y laborales también están cambiando. Los estudiantes tienen nuevas perspectivas basadas en la inmediatez de las respuestas y la disponibilidad del contenido pedagógico, por lo que la universidad debe responder y adaptarse a las nuevas necesidades. 

Todos aquellos referentes con los que actuábamos, pensábamos y vivíamos fueron modificados y, sobre todo, este virus nos hizo cuestionar nuestro accionar individual y colectivo. De repente quedarnos en casa, aislarnos socialmente, dejar de mostrar afecto físico, cambio de planteles por aulas virtuales, cubrirnos para no infectarnos y no infectar a los demás; en fin, una serie de medidas que cambiaron todas las acciones, costumbres y tareas que, conscientes o no, estábamos habituados a realizar en nuestro día a día.

Resulta evidente que estamos frente a uno de los momentos históricos más crítico de la humanidad en el que la incertidumbre, el miedo y el desconocimiento son experiencias genéricas que marcan quizás, un nuevo modo de vivir. Y es ahí donde debemos centrar nuestras energías y esperanzas de iniciar un nuevo y mejorado proyecto de vida. 

Que esta crisis nos sirva como punto de inflexión para que en todos los agentes (Estados, ciudades, comunidades y los individuos, de manera particular), se promueva un mundo alternativo en el cual prime la solidaridad, resiliencia, apoyo, cuidado colectivo, conciencia ecológica, justicia y equidad.

No obstante, es satisfactorio para mí comprobar que tanto nuestra comunidad estudiantil como docente, ha sido capaz de enfrentar y adaptarse a los cambios que esta crisis sanitaria nos ha impuesto. Crisis en latín significa cambio y decisión y éste es, sin duda, un momento de decisiones y de cambios. Por ello, les invito a reflexionar sobre la gran oportunidad que tenemos para reinventarnos, que cambiemos esos pensamientos poco optimistas por oportunidades de acción transformadora en medio del caos.

La esperanza es como los rayos del sol que se elevan por encima del horizonte de nuestras circunstancias presentes. Penetran en la obscuridad con un brillante amanecer y nos alienta e inspira a poner nuestra confianza en Dios, quien ha preparado el camino para aquellos que buscan el éxito; la única vez que se debe mirar hacia atrás en la vida, es para ver lo lejos que hemos llegado.

De esta nueva manera de socialización que estamos viviendo, es importante que recordemos lo siguiente:

- Soy parte de un todo.

- Debo concentrarme en mi desempeño individual y hacerlo bien.

- Si yo lo hago bien, mantengo sano el todo.

- Ese todo se llama sociedad.

Enhorabuena queridos graduandos, desde la distancia física más no emocional, les mando mis más sinceras felicitaciones, mantengamos siempre viva la esperanza. ¡Sí se puede!


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba