Comentarios Recientes

0
Josefina Almánzar

Josefina Almánzar


Necesitamos una nueva revolución


  • 24.04.2020 - 12:00 am

"Cambia el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopia, sino justicia" El Quijote. Miguel Cervantes.

Hoy cumplimos 55 años de la gloriosa revolución del 24 de abril del 1965. Una revolución que marcó y exaltó la dignidad de un pueblo que luchó "a mano pela" por la soberanía, por la defensa de una de las Constituciones más liberal y progresista de la historia del constitucionalismo dominicano: La Constitución del 1963.

Hoy recordamos esos momentos donde nuestros hombres y mujeres del pueblo con piedras, machetes, palos, bombas caseras se enfrentaron como David al Goliat de todos los tiempos. Al leer esa parte de la historia dominicana, al ver videos y escuchar testimonios de sobrevivientes de la época sentimos cierta nostalgia por los tiempos vividos. Añoramos la valentía, el coraje, la decisión de esos hombres y mujeres que entregaron sus vidas por la dignidad, la libertad, los principios constitucionales mancillados y apostaron a una democracia aún pendiente.

Han pasado 55 años y hoy nos enfrentamos a situaciones que cada día agravan nuestro panorama nacional. Por décadas hemos arrastrado con el flagelo de la corrupción administrativa, cual como un cáncer se ha instalado en todas las instancias del poder.  El principio de la separación de los poderes consagrado en nuestro texto constitucional cuya finalidad primordial es la limitación del poder, para que un Estado sea realmente democrático, ha pasado a ser un simple principio enunciativo, una teoría que en la práctica de nuestra cotidianidad se burla y juguetea ante las narices del pueblo y que manipula antojadizamente bajo las manos de un solo poder a todos los demás poderes.

Este 24 de abril recibe al pueblo dominicano con una situación extra: El Coronavirus. La incertidumbre, la inseguridad en nuestro futuro como país en cuanto a la sanidad, la economía, la política están sentada en nuestra mesa cotidiana con la agravante de estar gobernados por unas autoridades que han perdido credibilidad y la confianza del pueblo.

Los tiempos de las revoluciones armadas definitivamente pasaron a formar parte del baúl de los recuerdos, sin embargo, es imperante una nueva revolución, una revolución con objetivos claros que tengan la transformación del status quo como fundamento principal. Una revolución donde los hombres y mujeres pierdan el miedo y salgan de su zona de confort y se comprometen a ponerse en la línea del frente en estas batallas que tenemos hoy que enfrentar con estas crisis sanitarias, económicas, políticas que ya tenemos, aunque queramos seguir maquillando.

Una revolución donde todos los sectores sociales, económicos, políticos, jurídicos dejen sus egoísmos, mezquindades, protagonismos, ambiciones a un lado y se sienten en la mesa del dialogo para buscar soluciones efectivas y reales en beneficio del país y no de un sector determinado.  Una revolución de la cual salga como resultado un Pacto social, económico, político que podamos llevar a cabo para sacar a este país del tranque que tiene, aunque lo queramos ocultar.

Hemos insistido en otros artículos y seguiremos insistiendo en que estas situaciones que no has enrostrado a nivel mundial y nacional, el COVID-19 se resuelven a través de la unidad, solidaridad, el entendimiento colectivo de todos y de todas.  Esto no se resuelve solo y ojalá lo entienda el señor presidente de la Republica, Danilo Medina y su partido político.

O nos unimos o nos destruimos. Es parte de las convocatorias que nos hace el coronavirus. Es parte de esa necesaria nueva revolución de este abril del 2020.

La autora es abogada y docente universitaria.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba