Comentarios Recientes

0
Samuel Reyes

Samuel Reyes


Las falsedades de las tres causales del aborto (II)


  • 15.02.2020 - 12:00 am

L a tasa de mortalidad materna en nuestro país en el 2017 era de 95, en Costa Rica 27 y en Chile 13. En los países desarrollados es de 12. Esto indica que la salud pública en Chile tenía logros envidiables cuando se aprobó el aborto por las 3 causales.  

En Costa Rica las muertes maternas fueron 16 en el 2017 y en los últimos años no se registraron muertes por aborto, con una tendencia a cero de mortalidad materna producto del aborto. A pesar de esto las agencias proaborto que operan en ese país continúan luchando por la legalización del aborto pregonando que legalizar el aborto es un problema de Salud Pública y de Derechos Humanos. 

Pero hay otros problemas de Salud Pública más graves. En 2017, UNICEF República Dominicana mostró que las causas de la mortalidad materna se deben a sepsis, hipertensión, hemorragia y aborto. Desde el año 2013 hasta el 2018 en promedio, murieron 180 mujeres mientras daban a luz o después del proceso por causas, en su mayoría, prevenibles: “las causas que influyen en las altas tasas de mortalidad materna y neonatal están relacionadas con el incumplimiento de las normas y protocolos en los hospitales donde ocurren los partos”. Esto quiere decir que si el Ministerio de Salud Pública (MSP) cumple estrictamente con las normas y protocolos en los hospitales maternos esta mortalidad se reduciría drásticamente. 

En ese sentido, Salud Pública reporta que el 8% de muertes maternas son por abortos clandestinos. Quiere decir que las muertes por abortos clandestinos fueron en promedio 14 entre el 2013 y el 2018, la causa menor de muertes maternas. También esto prueba que las muertes por abortos clandestinos se producirían al margen de las tres causales. Estas causales son un pretexto para implantar la liberalización del aborto y una estrategia para la apertura de clínicas abortistas, las cuales son más de 66 mil en el mundo. 

Es interesante que la publicación de la Organización Mundial de la Salud “Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud” dice en su página 19: “Ya sea que el aborto se dé con mayores restricciones legales o que esté disponible a requerimiento, la probabilidad de que una mujer tenga un embarazo no deseado y que intente un aborto inducido es prácticamente la misma.” 

En vez de utilizar nuestros impuestos para los abortos es mejor invertirlos en la prevención del embarazo mediante la educación en salud sexual y reproductiva integral y no sesgada y en la provisión de métodos de anticoncepción no abortivos. Los programas de prevención no extinguirían los abortos; pero muchas mujeres, especialmente adolescentes no los sufrirían, porque no quedarían embarazadas. 

Debe invertirse también en promover y hacer más confiables los procesos de adopción en el país para que sea viable esa opción para no abortar. Y aunque los abortos continúen, la solución no es legalizarlos. Eso sería admitir que, como hay gente que asesina, entonces debemos legalizar el asesinato.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba