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Aquiles Olivo Morel

Aquiles Olivo Morel


Las encuestas y sus pronósticos electorales


  • 24.06.2020 - 12:00 am

Al empezar la recta final para acudir al certamen electoral pautado para el 5 de julio, a apenas días para los dominicanos acudir al ejercicio democrático de mayor relevancia para el país, las firmas encuestadoras dan a conocer los resultados de sus estudios donde establecen los pronósticos de los posibles resultados; muestran las principales razones por las cuales los dominicanos se inclinan por uno y no por otro candidato; estos estudios segmentados por edades, por regiones, por zonas específicas se discuten en los medios de comunicación,  por quienes día a día marcan tendencia, sea por sus comentarios o porque cuestionan la forma y los números finales obtenidos por las por estas investigaciones de mercados. 

Este episodio corresponde a las encuestas, una especie de momento en que al parecer todas estas empresas de estudios sociales se la juegan presentando su publicación final y los posibles resultados. En la medida en que se van publicando los estudios se puede apreciar el nivel de discusión que las mismas generan en el mundo político dominicana.  Hay quienes no aceptan sus números finales; otros perciben cierto grado de suspicacia por el hecho de la brecha entre una y otra; también, claro está, por sus origines, es decir, a quienes responden: La presencia de los grupos económicos; las embajadas y los propios partidos políticos y los actores involucrados en el mundo político. 

Aunque la encuesta pretenden presentar un retrato de la realidad del momento; una apreciación instantánea trazando el curso por dónde van los acontecimientos y las inclinaciones de las personas respecto a determinados temas de interese colectivo no dejan, también en esa misma medida de influir en ese colectivo para redondear y encausar a quienes aún no tienen ningún tipo de decisión sobre los temas investigados o las decisiones aun no tomadas. 

Las mediciones electorales en la Republica Dominicana a través de estas firmas encuestadoras cuentan con un largo historial; las mismas empezaron a hacerse populares a finales de las décadas de los años 80 y ya en las décadas de los 90 los propios partidos políticos echaron manos de firmas encuestadoras propias para trabajar directamente en sus investigaciones de mercados.

La población también dispone de encuestas “favoritas”; entienden que abundan las firmas orientadas a amortiguar el balance político; se publican para crear una especie de distorsión en la intención de los electores, pero que hay otras firmas con suficiente peso y credibilidad para ser consideradas como genuina, incapaces de permitir ser “maquilladas”; el otro argumento se relacionada con el momento: Se piensa que sus últimas publicaciones se reservan para las firmas presentar los números reales.

Hoy el interés en las encuestas a nivel global como herramienta para la planeación estratégica ayuda a las organizaciones de todos los tipos a disponer de un alto nivel de certeza en sus decisiones, disponiendo de un paquete de recomendaciones a través de las cueles pueden conocer la frecuencia con la cual sus clientes –en este caso electores- varían sus inclinaciones o mantienen su firmeza –fidelidad del elector- garantizando los resultados esperados, al tiempo de expandir las cosas positivas de los candidatos –atributos del producto- o claro está, disminuir las negativas para revalorar su imagen en el mercado.

Las cosas que llaman la atención en las recientes mediciones realizadas por una firma encuestadora de mayor prestigio: 1) a 12 día de las elecciones, el 75% de la población ya tiene decidido por quien votará, apenas un 24 aún no tiene idea por quien lo hará; 2) para el 60.4% uno de los candidatos conseguirá más del 50% de los votos para ganar en Primera Vuelta; 3)La mitad de la población conoce poco o nada de los programas del gobierno que tienen diseñado los candidatos presidenciales. 

Peor aún, contrario a lo que piensa la gente, según esta firma encuestadora acontece que: 1) Expresan que Luis Abinader es el candidato más preparado para conducir el gobierno (38.7%);  un 30%, dice que Gonzalo y, apenas un 26% el ex Presidente de la Republica el Doctor Leonel Fernández. 

Las cosas no se detienen ahí; otra firma públicó su última entrega hace una semana y arrojo un empate técnico entre el candidato oficialista y el opositor: Abinader 39% y Gonzalo 37% en encuesta de Mark Penn Stagwell, a este hallazgo en el mercado electoral siguió un avispero de comentarios, estableciéndose tiempo después de que el oficialista sobrepasaba al opositor.

¿Cuáles cosas tan insólitas fueron capaces de cambiar la frecuencia de cambio de intención del voto? Si se considera que, mientras concluía la publicación de la más prestigio empezaba la investigación de campo de la otra, cabe preguntarse ¿Pudo el elector percibir una nueva oferta capaz de fascinarle tanto que rápidamente se movió hacia otro escenario electoral?  Por ultimo ¿Cómo pudo remontar esos puntos porcentuales en apenas unos días,  cuando se sabe la dificultada de construir un escenario electoral favorable, so pena un candidato que de por si tiene un techo histórico con una alta resistencia? 

Esta realidad traducida racionalmente pudiera arrojar dudas en la recta final porque se trata de dos resultados muy alejados de la verdad: el primero nos presenta un empaque técnico, augurando de por si una segunda vuelta electoral, y el otro, un candidato opositor en franco crecimiento con alta posibilidades de alcanzar el 50% de votos más uno y resolver el 5 de julio el próximo presidente, en primera vuelta. 

Una herramienta científica de medición como son las encuestas, sin importar si estas son o no de renombre, al confrontarse entre sí, discrepan para presentar claramente cómo se encuentra el panorama electoral en la Republica Dominicana,  apenas unos 11 días de que los dominicanos acudan a decidir su futuro político. Los dominicanos contrario a otros procesos electorales deberán esperar algún tipo de sorpresa dado el hecho cierto de que hoy ninguna de estas firmas, al parecer, ha convencido a sobre quien pudiera conseguir el triunfo electoral.

Las encuestas y sus pronósticos tampoco consideran en sus publicaciones el peso del gobierno y sus programas sociales; el impacto de la pandemia del Covid19 en la intención de los electores; los algoritmos de procesos solo se limitaron a establecer que habrá un desenlace en primera vuelta a favor del candidato opositor y la otra de que existe un empate técnico. 

Mi humilde opinión: En todas partes del globo terráqueo fruto de la crisis sanitaria los Estados fueron sacudidos y persisten incertidumbres entre las instituciones, a la que no escapan los gobiernos; todas las hipótesis política anclada en el sistema democrático sufrieron los efectos de la pandemia. En algunos casos, se estableció que el manejo correcto o incorrecto iba a definir una nueva fisonomía a nivel global. Hay cosas pendientes pero ya se empieza a observarse como los electores evalúan sus gobernantes y sus autoridades. El 5 de julio deberá quedar establecido hasta donde el manejo de la crisis sanitario ayudó a la oposición o  hizo fracasar políticamente a un gobierno agobiado por los embates del virus. Eso creo!


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