Comentarios Recientes

0
Samuel Reyes

Samuel Reyes


La Nueva Justicia Social


  • 11.10.2020 - 09:42 am

Hay una materia relativamente nueva en el currículo educativo de los llamados países desarrollados titulada “Justicia Social”.

Es una materia minuciosamente diseñada. Entre sus ideas principales se encuentra que las causas de la injusticia social son complejas y tienen repercusiones duraderas en la sociedad y que las iniciativas de justicia social pueden transformar a individuos y sistemas.

Los contenidos que abarca son tales como las definiciones de justicia social en contextos locales, equidad e igualdad, valores, moralidad, ética, servicio social, y la responsabilidad social y la justicia (por ejemplo, la restitución).

También tratan sobre las conexiones entre cuestiones tales como: racismo, pobreza, derechos de los LGTBIQ, situación de las mujeres, justicia ambiental y ecológica, paz y globalización, los discapacitados y otros grupos considerados marginados y vulnerables.

Según estos diseñadores curriculares los temas que se deben enseñar para formar a los estudiantes para el mundo contemporáneo abarcan las injusticias sociales en el propio país y el mundo que afectan a individuos, grupos y a la sociedad. Asombrosamente, para estos académicos las instituciones de donde provienen más injusticias son las iglesias cristianas debido a algunas de sus posiciones como por ejemplo la oposición al aborto y a las prácticas homosexuales, sus dogmas y enseñanzas bíblicas.

La materia contempla la situación cierta de las mujeres en diversas culturas (por ejemplo, la educación para las niñas en Afganistán; derechos de propiedad de las mujeres en Oriente Medio). Enseña sobre la lucha por la despenalización de la homosexualidad en algunos países, las injusticias contra las minorías chiítas y suníes, Siria y el conflicto entre Israel y Palestina.

La materia sería propiamente justa e igualitaria si contemplara también la enseñanza de la principal perspectiva contraria a sus planteamientos la cual es la cosmovisión cristiana que establece que los grandes problemas sociales vienen a consecuencia de que la humanidad se niega a reconocer la existencia de Dios, y a darle el lugar que le corresponde por derecho.

Toda injusticia es condenada por Dios y es su voluntad que las personas con necesidades particulares reciban tratamiento especial como los pobres, las viudas y huérfanos, los empleados, los presos, extranjeros y discapacitados.

Esta nueva “justicia social” no es nueva. La civilización occidental se derrumba como sucedió con Grecia, Roma y las grandes civilizaciones antiguas porque cultiva el orgullo, la ociosidad, la lujuria, no reconoce la santidad del cuerpo humano, y adoctrina la mente para justificar toda clase de comportamiento hedonista.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba