Comentarios Recientes

0
Luciano Filpo

Luciano Filpo


La noche de los feos


  • 27.03.2020 - 12:00 am

“La noche de los feos” es un cuento del laureado escritor uruguayo Mario Benedetti, el cual relata el drama existencial de dos personas que se creían las más feas y horribles de la tierra, pero ambas coincidieron en una fiesta nocturna. Ambos eran segregados por los demás y auto segregados por ellos mismos. Se encontraron, se percibieron como los más feos, se toleraron la presencia y entraron en conversación.

En cada escenario aparecen hombres y mujeres con expectativas similares, con propósitos comunes, con utopías por conseguir, con dramas por vivir y con ingentes problemas que confrontan desafíos a los cuales dar respuestas… el Covid-19 ha creado un drama parecido, ha generado un proceso de dispersión social, ha provocado una devaluación per se de los estilos de vida del mundo postmoderno. El mundo rimbombante, superfluo, promiscuo, lascivo, extravagante está en profundo cuestionamiento, sus cimientos se resquebrajan. Tan solo dos semanas de inamovilidad, las personas están estacionadas en las casas, de cerrar   las fronteras marítimas y aéreas han servido para paralizar la burbuja global.

El ocio obligatorio, el sedentarismo estacional, la parálisis de las actividades productivas provocaran un colapso económico de imprevisibles consecuencias. Las actividades de servicio basadas en el turismo tardaran mucho tiempo para talvez retornar a la normalidad. La sociedad del espectáculo donde se da más valor al músculo que al cerebro, a la estridencia que al conocimiento, a lo banal que a lo sustancial. La presente coyuntura está llamada a generar cambios en los nuevos escenarios sociales. En estos momentos los opulentos están recluidos igual que los excluidos y marginados.

Claro está la estratificación de la riqueza les aguarda muchas facilidades que les permiten posponer los efectos deletéreos del Coronavirus. En estos momentos la geopolítica global no ha mostrado la superioridad de países. Los países ricos del G20 han sido los primeros afectados, esto no significa que serán los más perdidosos, pero mientras la ciencia crea una vacuna que pueda detener el fenómeno viral, los ingentes estragos se han visto en China, Corea del sur, Italia, España y EEUU. La pandemia es un fenómeno perverso, en contra del afecto, parece repetirse la situación de “Amor en los tiempos de cólera”, de García Márquez, donde los amantes se separan y se reencuentran, en el otoño, en un estado senil de sus vidas, pero el amor y los afectos se sobreponen a los años.

También la situación actual parece haber creado el escenario del purgatorio descrito por Dante en su “Divina Comedia”, una parte de la población ha sido sorprendida, no está ni en la gloria ni en el purgatorio, se halla en el limbo, una situación indefinida. El ser humano ha pasado de un libertinaje extremo a un sedentarismo asfixiante, el ciudadano de hoy está condicionado para el ágora, el espacio abierto, la diversión, la mezcla con el enjambre como dice Byung-Chul Han, los estándares de la sociedad del rendimiento, se han visto trastocados, tal como señala el mismo autor de origen coreano.

La locura colectiva que se estuvo viviendo hasta hace tres semanas agoniza, una pandemia pone al descubierto la vulnerabilidad de la sociedad global. El “Elogio de la locura” de Desiderio Erasmo, donde se satiriza la extravagancia, el lujo, los excesos de la sociedad sacra del siglo XVI frente a la calamidad de la mayoría. Hoy el mundo es conducido por una plutocracia, una élite global que controla los recursos materiales y también trazan pautas mediáticas de control social.

El control mediático global no ha servido para monopolizar la información. La información es lo único que se mantiene algo abierta y democrática, las informaciones se filtran, llegan a muchas manos. También la información no se halla al alcance de los pobres, debido a su ignorancia y carencia, con la agravante de que en el mundo hay una tendencia a la aporofobia, categoría creada por la filósofa Adela Cortina, la cual se refiere al sentimiento de odio y rechazo por los pobres. Las comunidades humanas viven hoy un drama existencial, un encierro donde la mayoría no está preparada para resistirlo debido a sus carencias materiales, emocionales y existenciales, quienes se hallan en una condición de indigencia y viven lo que Oscar Lewis ha llamado “La cultura de la pobreza”.

Esta gente vive del aislamiento, del rechazo al contacto social. Para este segmento social, la vida encerrada vale nada, hay que ataviarse del valor de Viktor Frankl en “El hombre en busca de sentido”, para dar respuestas a este problema existencial de quienes viven en la calle y de la calle, pero por un asunto de sanidad y orden público, han sido retiradas de manera temporal de esos escenarios. Se está ante un proceso de estratificación de la vida y la salud, así como de los mecanismos más paliativos o sanitarios de enfrentar los problemas de salud.

Los comportamientos culturales de los pueblos influirán en el éxito de estos ante la pandemia sanitaria que nos afecta. La cultura del enjambre, la muchedumbre o la multitud están en serios cuestionamientos, no corresponden con una actitud para superar la amenaza que entraña la pandemia.

Estamos obligados a superar las barreras, los obstáculos, el individualismo y poner en práctica el gregarismo y la solidaridad. La noche de los feos es un símil con la presente realidad, no obstante los obstáculos, dificultades, crispaciones y situaciones emocionales hay que apostar a las medidas sociales que coadyuven a la superación del problema.   

El autor es Dr. en educación.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba