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Ramón E. Durán

Ramón E. Durán


La emigración de nuestros profesionales


  • 21.03.2020 - 12:00 am

S iempre se ha señalado  que es más difícil para un profesional universitario  conseguir  un empleo digno y remunerativo que permanecer cinco años o más en la universidad para obtener un título. De acuerdo a un informe, un   elevado número   de estudiantes  que  viajan fuera del país con el propósito de cursar estudios de postgrado, becados por el gobierno, no retorna,    lo que coloca a la República Dominicana entre los países de América Latina  con mayor fuga de cerebros.

 Pero además esto  se convierte en una retranca para el desarrollo del país, pues cuando un estudiante termina  su especialidad  en otra nación, luego de llenar los requisitos necesarios  no regresan por las facilidades de conseguir empleo y por lo atractivo de los salarios en el extranjero. 

 Lo  que urge  es   que   el Estado Dominicano, universidades y el empresariado aúnen esfuerzos para estimular por vía de salarios y de incentivos el crecimiento laboral para que profesionales calificados coloquen su  talento al servicio del país.

Hay quienes han  sugerido que las becas oficiales se circunscriban a universidades locales o a planes de estudios avalados por academias foráneas ya que  para  muchos   es     más fácil que un técnico    en cualquier rama insertarse a la vida laboral que un profesional universitario.

Datos obtenidos de   la Oficina Nacional de Estadística   indican   que en el país   existen  48 instituciones de estudios superiores y 32 están en la categoría de universidades y solamente 10 cuentan con departamentos formales de investigación. Hasta el 14 de abril del año 2015 había una población estudiantil  de 580, 981, entre ellos el  62.8 por ciento  mujeres y el 37.2 por ciento  hombres,   así como    un millón 600 mil personas que han cursado   estudios superiores.

 Los tres profesionales universitarios más difíciles de insertarse en el mercado laboral en este país   son   derecho (ABOGADO), ingeniería  civil y agronomía. En la generalidad de los casos para un ingeniero civil o agrónomo conseguir un empleo tiene que  ser en el gobierno y a través de amigos con influencias en las altas instancia del poder. 

Lo lamentable es que los que no tienen la posibilidad de hacer una especialidad fuera del país, desesperados  por la  falta de un trabajo que le permita vivir con decoro,  acorde con su  nuevo status,  emigran a otros países como los Estados Unidos donde   el primer obstáculo con el que se encuentran  es  la barrera del idioma y el proceso de adaptación.

Los que  emigran a ese país del norte    o  cualquiera   de Europa  tienen    que comenzar de cero aunque  se hayan graduado con honores en sus naciones de origen, ya que por  las exigencias del sistema   es difícil homologar un titulo   de  una  universidad fuera de sus fronteras. En los Estados Unidos hemos conocido médicos y otros profesionales universitarios  haciendo trabajos tan rústicos como el de la construcción,  conduciendo taxis.   Vehículos pesados  o   trabajando  en una bodega, pero también empacando en un supermercado a cambio de  ´´propinas´´.  

 Luego de la muerte de Trujillo,  es mucho lo que hemos avanzados en materia de educación superior.  Recordamos que  para la  época  del tirano   solo existía la Universidad de Santo Domingo,  reservada para los hijos de la élite que  eran los únicos que tenían el privilegio de obtener un título de altos estudios.

Para los que no disponen de suficientes   recursos económicos y   prefieren hacer una carrera técnica en corto  tiempo y  con  menos protocolo,   en el gobierno de don Antonio Guzmán Fernández, se creó el Instituto Nacional de Formación Técnico  Profesional, (INFOTEP)   el 16 de enero del año 1980, mediante ley 116  Y   regulado por el reglamente 1894, del 11 de agosto de ese mismo año.

El INFOTEP  es un organismo estatal autónomo investido de personería jurídica y autonomía presupuestaria, que además de la subvención que recibe del gobierno se sostiene  con  el   aporte del uno por ciento del salario mensual del  empleado,   que es pagado por su  empleador.

Es lamentable que mucho  estudiantes   después de múltiples sacrificios, ´´pelándose los ojos´´  en una universidad,   mas la inversión del Estado para su  formación,  ante la imposibilidad de conseguir un trabajo digno y remunerativo que le permita desenvolverse adecuadamente en su nuevo status social,   al final  tengan que emigrar a playas extranjeras en busca de un mejor futuro. 


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