Comentarios Recientes

0
Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado


La dignidad humana: Eje central de la democracia


  • 18.01.2020 - 12:00 am

¿Qué entendemos por dignidad humana?

Entendemos aquí por dignidad humana el respeto y la estima que todos los seres humanos merecen.

Partiendo de esta definición tenemos que reconocer con toda humildad que las autoridades presentes y las que aspiran a llegar al Poder tienen el tremendo reto de emplearse a fondo para mejorar la calidad de vida de más de un 40% de la población que no tiene acceso a los servicios básicos de agua potable, vivienda digna, alimentación adecuada, garantía de seguridad ciudadana, buenos servicios de salud, un sistema educativo que garantice la calidad de la educación como la mejor herramienta de movilidad social y de combate real a la desigualdad imperante en nuestra sociedad.

Hasta el presente la democracia no ha funcionado bien porque los gobernantes de turno, en vez de promover la real participación del pueblo, lo han convertido en un agente pasivo, que recibe algunas migajas del Presupuesto como especie de dádivas clientelares, como las cajas navideñas del Plan Social, en vez de promover el trabajo productivo y la participación de la juventud y de toda la familia en tareas productivas que creen orgullo ciudadano y no alienación por ser meros receptores pasivos de algunas migajas que se caen de las opíparas mesas de los dirigentes de turno.

Sin la participación ciudadana no se puede dar la promoción y desarrollo de la dignidad humana.

Los que aspiran a dirigir los destinos de la Nación tienen que presentar propuestas innovadoras y creativas que estén orientadas a promover la participación de todos los ciudadanos como eje fundamental del respeto a la dignidad del ser humano.

Las políticas públicas se deben orientar a rescatar el sentido de compromiso con la gente, a fin de que cada ciudadano sea un agente de su superación de acuerdo a su capacidad.

Hay que crear políticas que estén orientadas a rescatar la capacidad de auto-crítica como base para cambiar un modelo asistencialista y clientelar por otro participativo y promotor del concepto de la dignidad humana.

Hay que crear políticas capaces de rescatar la fidelidad del pueblo en los valores y principios de la democracia, que hasta el presente no ha sido el Gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo, sino más bien un Gobierno al servicio de la alta militancia de los comités político y central y de las cúpulas empresariales y sindicales.

El gran reto es revertir esta situación mediante la creación de políticas que se fundamenten en la real participación de todos los ciudadanos, aportando éstos según su capacidad y el Estado respetando la dignidad de cada ciudadano.

Recordar que en la vida “no todos servimos para todo, pero sí todos servimos para algo”. En ese algo cada ciudadano es importante.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba