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Ramón E. Durán

Ramón E. Durán


El remodelado hospital José María Cabral y Báez


  • 22.11.2019 - 07:43 pm

EL Hospital José María Cabral y Báez fue construido en el año 1945, en los terrenos donde      funcionaba  el también  hospital San Rafael,  de  1891, cuando Ulises Heureaux  alias Lilis, era presidente de la República. A  pesar de que el hospital José María Cabral    ofrecía consultas,  fue inaugurado  formalmente   el 30 de marzo  de  1946  por el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina. 

En el año 1976, el  presidente Joaquín Balaguer asignó la suma de  $ 10 millones de pesos para la reconstrucción y ampliación  del hospital, encargando  a los distinguidos munícipes santiagueros  don Víctor Espaillat Mera, el  general Guarionex Estrella Sadhala y el doctor  Octavio Almonte Fermín, para  la ejecución de la obra.

Aunque  en el pasado el hospital  fue objeto de varias reformas,  en julio del 2013 el presidente Danilo Medina nombró  al director de la Oficina Supervisora de Obras del Estado (OISOE), ingeniero Francisco Pagan,  para su remodelación con un presupuesto estimado en $ 2,300 millones.

Según  el ingeniero  Pagan,  las instalaciones del hospital  estaban pautadas para ser  entregadas en febrero del 2015, es decir en 20 meses, pero se retrasó  debido a que su  estructura antigua  era similar a la de un hospital que colapso en México durante el terremoto de 1986.

De acuerdo a explicaciones dadas por el   ingeniero,  ha sido necesario hacer una estructura sismo-resistente aunque se lleve más tiempo la reconstrucción. Ante del proceso de innovación el hospital, de siete niveles, tenía capacidad para 501 camas, este número podría ser mayor cuando finalice el trabajo, aunque no  se ha podido establecer con exactitud el tiempo  para la terminación de la obra.

En una visita exploratoria que hicimos,   aunque  que faltan muchos   detalles por terminar,    pudimos tener  una idea de lo será este  centro asistencial  cuando los encargados  finalicen el trabajo, hay un  ambiente confortable, habitaciones bien equipadas con una limpieza impecable.

 Cada habitación con  dos pacientes,  tiene una   cortina para resguardar la privacidad de los internos, aire acondicionado y lo  más importante, la preocupación del personal médico y de enfermería por la evolución de los enfermos, servicio  que nada tiene que envidiarle a la mejor   clínica privada.   Este   centro posee la unidad de diálisis  más avanzada del país,  donde el paciente puede recibir diálisis peritoneal  hasta  en su propia casa.

También el hospital estará preparado para prestar servicio a las personas con   seguro de salud, no necesariamente de Senasa, sino además  de las aseguradoras pertenecientes al sistema de Riesgo de Salud, (ARS) sin tener que pagar un solo centavo, en razón de que la aseguradora le   cubre los honorarios de consultas, así como internamientos de sus asegurados, suma que   será utilizada en el mantenimiento del establecimiento.

  Como ha   ocurrido  desde su inicio,  el Cabral y Báez seguirá siendo un referente   para recibir pacientes de las 14 provincias del cibao,   los inmigrantes haitianos y de  otras nacionalidades, así como  a las parturientas.

La nota más desagradable de nuestra visita  fue la sala de emergencias, desde  donde  emana un olor nauseabundo,  al extremo de que el personal médico y de enfermería tienen que cubrirse con  mascara  o tapa boca,  para no ser contagiados  con una bacteria,  dicen que  este mal olor proviene    dizque de pacientes    que llegan con muy poca  higiene  en busca de asistencia.

 Aplaudimos todo lo que se  haga por el  bienestar de la mayoría,  en especial  lo que tiene que ver con la  salud pública   dirigida  a  personas que no  tienen la posibilidad de pagar una consulta o internamiento en una clínica privada.

 Para eso  es  que los ciudadanos de este país  y cualquier  parte  del mundo pagan   los impuestos,  para que  el gobierno los  administre devolviéndolos   en servicios  que mejoren la calidad de vida de la gente.

En contraste con  lo que ocurre en Santiago, en el  municipio de Villa Vásquez,  Provincia San Fernando de Montecristi, con una población de 23 mil habitantes,  el hospital  tiene dos años que fue  clausurada porque representaba un peligro  por las malas condiciones de su estructura física,  y cuando se presenta una emergencia médica  hay que trasladar a los  enfermos  a Montecristi, Valverde Mao  o Santiago, nada raro en nuestro país y que se  repite desde hace tiempo en muchas comunidades dominicanas.

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