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Rafael A. Escotto

Rafael A. Escotto


“El poder lo tiene quien lo ejerce”


  • 26.10.2020 - 12:00 am

«La política tiene su origen en la maldad y no en la grandeza del espíritu humano». Voltaire

Se comenta en las calles del país que hay un olor a aceleración y a frenazos en la autopista del Gobierno. También se dice que los perros que le ladran a la Luna llena, como los perros del poema de Gibrán Jalil Gibrán, son los poderes que quieren demostrar sus fuerzas particulares, y de la manera como pueden probarlas es queriendo enseñar frente al país sus músculos y su ascendencia sobre las decisiones del presidente Luis Abinader Corona.

¿Es esa realmente la lucha que se está observando entre los actuales ministros? No, pero la oposición quiere que se refleje que hay un pugilato que no permite una sincronización de los objetivos del equipo de Gobierno y los propósitos del presidente Abinader. 

 Cualquiera mente ligera pensaría que lo que se comenta en los callejones oscuros del país es verdad, que hay rivalidades entre las instituciones gubernamentales y que los «trenes chocan» tan fácilmente; que no existe un sistema que controle o amanse las ambiciones tempranas de algunos ministros. Lo que pasa es que todos los ministros de este gobierno son gente profesionalmente competentes y talentosas y, como es natural, todos quieren a la vez destacarse en sus funciones y lo que más desean es que el presidente Abinader triunfe en su gestión.

Ni siquiera un pelafustán creería que el presidente Abinader tiene un sistema de preferencia política por algunos ministerios presuntamente porque les ofrecen mayores ventajas relativas de poder mercadear su imagen como mandatario eficiente. Debo aclarar, que el poder no se manifiesta tan simplemente. 

Solo un personaje como Tiberio Claudio Drusco Nero, que de tonto del pueblo llegó a emperador, aun sufriendo de esclerosis múltiple y del que todo el mundo se reía, como escribió Jorge Corrai Pérez, puede suponer que el presidente Abinader es un pobrecillo sin inteligencia, que no conoce cómo deben usarse los recursos del poder. Tenemos que recordar que Tiberio fue capaz de demostrar que estaban equivocado.

El poder no es solo capacidad de hacer o ejecutar una acción. El poder implica autoridad, superioridad en un sistema de jerarquía. El poder es raciocinio y lógica para poder ejecutar los actos que conllevan lograr armonizar los diferentes intereses que inciden alrededor del mismo.

No es totalmente cierto lo que se ha puesto a circular que el presidente Abinader tenga preferencia, por ejemplo: por los ministros Lisandro Macarrulla, por José Ignacio Paliza o por Roberto Fulcar, solo para citar tres personajes cercanos al jefe de estado. Lo que sucede es que Abinader es un líder democrático que permite que todos opinen y decide por consenso.; a pesar de esa estrecha relación política el presidente no dejará las demás clases sociales sin atender.

Tampoco sería correcto pensar de manera absoluta que hay otra persona superior al presidente, por un hecho que no admite discusión: el poder lo tiene quien lo ejerce en el momento. Otra aberración política seria admitir que el ex presidente Hipólito Mejía Domínguez es el poder detrás del trono y que, como dice del vulgo, es este último quien está haciendo las designaciones que se han venido haciendo hasta ahora. Pensar así además de ser un absurdo, es un desatino político. Naturalmente, Abinader tiene asesores como todo jefe de estad.

   Vale decir, que no han sido pocos los reyes presidentes y altas personalidad que han tenido a su lado profetas, videntes y brujos. Por ejemplo, el periodista Eduardo Bravo escribió en la revista «eneltapete.com», que «Jair Bolsonaro contó con la ascendencia de «O lavo de Carvalho, un ex comunista y miembro de la secta sufís antes de convertirse al catolicismo y defender posiciones ultraconservadoras.

De la igual manera Winston Churchill tuvo a Aleister Crowley, conocido por el sobrenombre de La Gran Bestia y la familia Romanov, fue influenciada por Rasputín», agrega el periodista y escritor Bravo.

   El jefe de estado sabe mejor que usted y que yo, que el poder deriva consecuencias y además que consciencia y poder deben ir aliados siempre, puesto a que el abuso de esta palabra puede traer efectos sobre quien lo ejerce y al mismo tiempo sobre quien es ejercido. Dijo Tierno Galván, político e intelectual español que: «El poder es como un explosivo; o se maneja con cuidado, o estalla».

Por el hecho de que el presidente Luis Eduardo Abinader Corona haya designado al caballeroso general Carlos Luciano Diaz Morfa, ministro de Defensa y ex edecán del exgobernante, eso no significa que el expresidente Mejía Domínguez pretenda ser Filipo II de Macedonia, que preparó y organizo el ejército en el reinado de Alejandro Magno, rey de Macedonia y hegemón de Grecia. 

Sin embargo, quiero destacar la prudencia política del exjefe de estado, quien por haber dirigido el poder hacen del hijo preferido de Gurabo y de Santiago, el mejor consejero del presidente Luis Abinader Corona. Hablando metafóricamente, me parece ver a Hipólito, como los caballos, quienes al decir de la poeta australiana Pam Brown, «nos prestan las alas de la que carecemos.»

No es ni remotamente posible que Abinader escuche consejos de Leonel Fernández Reyna ni de Danilo Medina Sánchez, porque el primero fue aliado circunstancial del PRM y un habilidoso jugador de ajedrez político quien se le salió de la patas de los caballos a la justicia por alegada corrupción de estado y el segundo, por su torpeza política, puesto a última hora se dejó vencer de Fernández. Ningunos de estos dos exmandatarios volverán a dirigir este país nunca más. Ambos son una denegación política de sí mismos. 

Por lo tanto, el país va a tener a Luis Abinader por mucho tiempo porque no tiene a nadie quien se le haga oposición a su liderazgo. Danilo y Leonel manejaron un liderazgo transaccional quienes consideraron que los recursos del Estado eran válidos solamente para enriquecer a su grupo.

Ahora bien de la misma manera que Doña Rene Klang de Guzmán, fue una especie de asesora de su esposo Don Antonio Guzmán Fernández mientras este gobernó el país e igualmente doña Rosa Gómez de Mejía, empleó su sexto sentido como consejera del ex presidente Mejía Domínguez, debe Luis Eduardo Abinader Corona, utilizar a su esposa Raquel Arbaje como su asesora puesto a que ella se percibe como una mujer inteligente, empática o poderosamente intuitiva y escrutadora de los estados emocionales de todo los funcionarios que rodean a su esposo.

Contrario a lo que piensan los opositores de Rafael Hipólito Mejía, dentro y fuera del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el ex presidente no es Agamenón, rey de Argos y Micenas, hermano de Menelao, un hombre ambicioso y malo, aunque haya alguno que lo crean. ¡Nada de eso!, quienes le conocemos desde las aulas escolares en aquel Santiago, el exmandatario viene siendo para Abinader Corona, algo así como fue Patroclo, el mejor amigo de Aquiles. 

Indudablemente, siempre hay que pensar en la advertencia que hace el escritor español Rafael Barret: «En política no hay amigos; no más que cómplices», de aquí mi parcialidad por la esposa del presidente Abinader como su asesra favorita. 


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