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Aquiles Olivo Morel

Aquiles Olivo Morel


El Gobierno necesitará más dinero


  • 06.01.2021 - 12:00 am

Al iniciarse el 2021 y con apenas unos cuantos meses al frente del gobierno el presidente de la Republica evidencia un formidable proceso de aprendizaje al frente de la cosa pública, asumiendo nuevos desafíos en todas las áreas y mejorando la herencia de los programas sociales para afrontar una crisis económica que a toda vista requiere cada día mayores recursos para sustentar los altos niveles de compromisos en que se encuentra la nación.  

Nadie ignora su convicción respecto a lo nocivo del endeudamiento externo, como política pública, sin embargo, convencido del fuerte impacto causado por la pandemia sobre los renglones generadores de divisas como el turismo y las importaciones y la necesidad de seguir apuntalando aquellos sectores capaces de experimentar una rápida recuperación, la decisión de recurrir a nuevos préstamos no parece ir en contra de la sanidad de la economía, tal como lo establece el Banco Central (BC) en su último informe.

Su intento por dinamizar el Turismo a través de un plan gradual de apertura con el concurso del sector hotelero evidenció una como, también, con sabiduría reaccionó procurando levantar la maquinaria de la industria sin chimenea, en un momento en el cual la misma se encontraba semi paralizada, apenas con las visitas del turismo interno.

Aunque según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros Organismos Financieros la Republica Dominicana (RD) no se encuentra en la lista de los países que se recuperaran en el año 2021, si el BC considera que la sanidad económica de la mayoría de los sectores productivos garantizan una rápida recuperación, lo cual proyecta un crecimiento de un 6% de su PIB, augurando como el dinamismo financiero y la producción se conjugarían con fluidez impulsando una recuperación en los próximos meses.

El FMI considera un escenario de incertidumbre donde aún late con mucho peso los aspectos relacionados con la crisis sanitaria y la vacunación de la población, cuyos aspectos devolverían confianza y crearían un lento retorno a la normalidad; aun así, el conjunto de los países de América Latina (AL) requerirán la intervención de ayuda financiera inmediata para empezar a paliar los efectos de esta prolongada paralización de la actividad económica.  

Aunque a la vista se cierne una Reforma Fiscal –rezagada en la RD, por múltiples razones- para mediado de año, el Presidente de la Republica, en lo que se considera como una jugada maestra, decidió relanzar los programas de protección social. En algunos casos, como el relacionado con el aumento de sueldo de la Policía Nacional (PN), también hace justicia y el proyectado 30% de los sueldos de los trabajadores de la salud. 

Comprendió en su justa dimensión la necesidad de seguir apoyando las pequeñas empresas a través de los programas Fase, garantizando su permanencia más allá de los previsto. De igual manera, la tasa de interés bancaria orientada a los sectores productivos se mantienen bajas, al mismo tiempo de disponer de fondos especiales para seguir ahondando la subsistencia de las mismas. 

En AL, según lo hace saber el BC, la contracción económica registra un 7.0% regional debido a la fuerte propagación del Covid19 y para el 2021, la misma se proyecta como de 4.7%, señalando una situación de turbulencias para muchos países con fuertes trabas entre los sectores productivos para reponerse en situaciones como la actual.

En la RD, la inflación aun permite a los hogares disponer de una canasta familiar con ciertos niveles de estabilidad, 4.61% medida recientemente, aunque el BC no descarta con los pronósticos de fuertes choques externos la sacaran de su rango meta. En fin, todos los indicadores de observación de la economía apuntan a la necesidad de como el Presidente de la Republica va a maniobrar en los aspectos de política interna y buscar los consensus para ir tras una mejora de los ingresos estatales y garantizar este paquete de medidas sin el menor de los trastornos para garantizar el proyectado 6% del PIB muy necesario para retornar al país a los días ante de la crisis de salud.

Tanto fuera como dentro la política se expresa con fuerte sacudimientos: El principal socio comercial –Estados Unidos-, ocupa el centro a nivel global de la pandemia, aunque empezó un frenético plan de vacunación asoman traumas relacionados con la transición de mando y reclamos, cuyos efectos parecen van a dominar los primeros meses del año 2021. 

A lo interno, los sectores productivos durante varios años fueron incapaz de lograr acuerdos en dos pactos fundamentales: Un pacto eléctrico, aún pendiente y un pacto para conducir una Reforma Fiscal, capaz de impulsar la presión tributaria, considerada una de las más bajas de AL. Los consensos no se lograron durante el dilatado régimen peledeista y fallidos intentos en vez de relanzar estos acuerdos con nuevos aires, por el contrario, crearon un cierto grado de escozor en quienes miran con optimismo esta posibilidad.

La habilidad del actual presidente de la Republica consistiría en atraerse a quienes se encuentran a salvo de estas frustraciones y emprender nuevas propuestas, capaces de producir un sacudimiento positivo en quienes se encuentran rezagado y ajeno a estas necesarias propuestas económicas. Hay quienes consideran como ejemplo el Pacto Educativo y la facilidad con la cual en el mismo se arribaron a unos acuerdos perdurables. La convicción generalizada por los actores, a la hora de evaluar por qué se alcanzó el acuerdo se encuentra en los bajos niveles de intereses prevaleciente en el sector privado, lo cual evidenciaba cierto grado de fragilidad a la hora de la negociación.

En el Sector Eléctrico prevalecen barreras muy complejas para eludirlas en poco tiempo, por lo cual no considero llegar a un pacto en los primeros meses de año; la propuesta de emprender la Reforma Fiscal a mediano ano como lo estableció el gobierno impulsaría diálogos oportunos entre los sectores a partir de estos primeros meses; como se puede apreciar ambos consensus vienen precedido de traumas; esto me lleva a pensar en la necesidad de reflexionar positivamente y augurar éxitos a un presidente revestido de buenas intenciones y con fuertes energías para trabajar por bien del país.

Fíjense que solo la prolongación de las ayudas ya tendrá un costo adicional de 10,000 millones de pesos dominicanos; a donde acude el presidente la población le demandas obras; los sectores de las pequeñas empresas y los renglones agropecuarios y las poblaciones vulnerables por igual, también le exigen apoyo para sus infraestructuras. En este 2021 el Gobierno Dominicana requerirá  más dinero. 


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