Comentarios Recientes

0
Redacción

Redacción


Alarmas sobre un secuestro


  • 25.02.2021 - 12:00 am

El secuestro de dos técnicos dominicanos que realizaban trabajos relacionados con la filmación de una película en Haití, ha causado revuelo y preocupación del lado dominicano. El hecho ocurre en medio de la preocupante situación por la que atraviesa la nación vecina, donde se vive una crisis de inestabilidad política caracterizada por protestas masivas y a veces violentas que persiguen la salida del poder del actual presidente haitiano.      

La situación de violencia que vive Haití ha obligado al gobierno dominicano, a través de las fuerzas de seguridad, a reforzar la zona fronteriza con más efectivos y equipos apro­piados para vigilar y controlar la frontera, de manera que el país se afecte lo menos posible por la inmigración masiva que se pueda generar, así como de cualquier otra amenaza que ponga en peligro la seguridad nacional.

En ese contexto la ocurrencia del secuestro de los dos dominicanos y un acompañante haitiano, hecho por una banda de delincuentes dedicada al secuestro para pedir compensaciones económicas, como los dos millones de dólares que piden para la liberación de los secuestrados, es un hecho que agrava la situación entre las dos naciones.

Por eso las gestiones que se están llevando a cabo en estos momentos deben rodearse de la máxima precaución y discreción, con el propósito de que dichas gestiones sean exitosas y se logre la liberación de los dos jóvenes dominicanos, sin que éstos corran ningún riesgo para sus vidas.

Cabe resaltar las oportunas declaraciones del presidente Abinader, dando esperanzas de que pronto haya un desenlace positivo, a consecuencia de las negociaciones que se llevan a cabo entre las autoridades haitianas y las dominicanas. Esperamos que así sea.

No obstante, ha llamado la atención la filtración de noticias alarmistas que dan cuenta de una intervención militar dominicana tipo película, con el propósito de liberar a los secuestrados. Ese tipo de información, sin ningún fundamento visible y justificado por las autoridades, más que ser útil a la causa de la liberación, constituye una imprudencia que puede agravar la situación de los secuestrados.

Esas son noticias que no son noticias, sino despropósitos que entorpecen las buenas gestiones entre las autoridades de los dos países, de modo que se llegue al resultado deseado de preservar la vida de los secuestrados y su liberación sanos y salvos.

El sensacionalismo noticioso por motivo de facturación o por razones de oposición política, no debe traspasar los límites de la prudencia razonable en la labor de información.

¡Seamos, pues, prudentes!


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba