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Felipe de Js. Colón

Felipe de Js. Colón


Adviento, tiempo de espera


  • 29.11.2019 - 12:00 am

Se siente un ambiente navideño, debido  a la voracidad de las casas comerciales, y la publicidad sistemática de los Medios de Comunicación Social y las redes sociales. Los cristianos, celebramos la Navidad después de vivir intensamente el Tiempo  litúrgico del Adviento. ¿Y qué es el tiempo de Adviento? tiene doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y a la vez el tiempo en que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estas dos razones el tiempo de Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectación piadosa y alegre (NUAL 39).

Algunos sostienen que la espiritualidad del Adviento contiene cinco características fundamentales: Es  tiempo de la plegaria, la cual es una intensa y concreta celebración de la larga espera en la Historia de la Salvación, es aprender a descubrir a Cristo presente en cada página del Antiguo Testamento. 

El tiempo de la esperanza, todos esperamos algo en la vida. El cristiano espera que su fe sea renovada, de ahí la realización de las Posadas en las noches y los Aguinaldos en horas de madrugada. Mara-nata= el Señor viene o ven, Señor Jesús. La misión del anuncio del Mesías no puede esperar, ha de hacerse a tiempo, a destiempo y hasta con contra tiempos. 

Tiempo de la reconciliación, con los hermanos urge, porque le hemos faltado a la caridad y al sentido de justicia. Allí donde ha habido herida, hay que zurcirla con el perdón sincero, no fingido.

Tiempo de la solidaridad, porque somos “reserva de esperanza” para toda la humanidad. ¡Cuántos pasan hambre y desnudez! Por eso, algunas parroquias piden la donación de  alimentos, golosinas y juguetes, para ser entregados a los más pobres. 

Y finamente,  es el tiempo del a Virgen María, en ella se realizó la primera venida del Señor.  Los ojos de la Iglesia se vuelven a ella, para aprender, con humildad agradecida, cómo se espera y cómo se prepara la venida del Emmanuel: del Dios con nosotros, del que se hizo carne (Cf. Jn 1,14),  y cómo darlo a conocer al mundo.

Tocar la carne del pobre, significa, ser solidario en su dolor, tragedia y angustia. El papa Francisco, ha pedido, para el mes de diciembre,  al  pueblo santo de Dios, que oremos para que  todos los países decidan tomar las medidas necesarias, para hacer que el futuro de los más jóvenes sea una prioridad, especialmente de aquellos que están sufriendo.

Celebremos muy de cerca cada una de las cuatro semanas del Tiempo de Adviento. Aproximémonos  a cada protagonista de este tiempo, como son las figuras  bíblicas de Juan el Bautista, Isaías, la Virgen María. El Adviento celebra, al Dios de la esperanza (Rom 15,13), y vive la gozosa esperanza. 

 Les deseo un fecundo Adviento, y que Jesús nazca en el pesebre de nuestros corazones. 


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