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Lincoln López

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Abigail Mejía


  • 28.05.2020 - 12:00 am

Ana Emilia Abigail Mejía Soliere. Educadora, narradora, crítica literaria y feminista. También se destacó como políglota y biógrafa. Considerada como una notable mujer que “iluminó la conciencia nacional y trajo al país las nuevas corrientes enciclopedistas que en la vieja Europa eran el paradigma de la igualdad social, política, económica y cultural de la persona”. Nació el 15 de abril de 1895 en la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Hija de don Juan Tomás Mejía y Cotes, y, fue la madre del poeta y maestro Abel Fernández Mejía.

Sus estudios primarios los cursó en el Liceo Dominicano y en el Instituto de Señoritas Salomé Ureña de Henríquez. Luego se trasladó a Barcelona, España donde en 1919 se graduó de Maestra Normal de Segunda Enseñanza. Allá tuvo la gran ocasión de educarse con la insigne maestra y médico italiana María Montessori, la famosa creadora del “Método Pedagógico Montessori”, pero antes que todo era una feminista, condición esta que le permitió a Abigail Mejía fortalecer sus convicciones sobre ese movimiento social. La escritora Ylonka Nacidit-Perdomo expresa en la biografía sobre Abigail que “su pensamiento feminista causó gran impacto, provocando diversas polémicas en los círculos políticos e intelectuales conservadores de la época”.

En 1925 retornó a República Dominicana, integrándose de inmediato a las labores docentes como profesora de Literatura, Pedagogía e Historia en la Escuela Normal Superior de Santo Domingo. En ese mismo año Abigail Mejía se constituyó en la pionera del arte fotográfico femenino de nuestro país, cuando dos de sus primeras fotos fueron publicadas en la Revista Semanal Ilustrada La Opinión (Año III. Vol. 15. Núm. 139) de Santo Domingo. Posteriormente fueron publicadas en la misma revista, una serie de fotografías de la Ciudad Santa, Roma y Lourdes.

Testimonios de sus contemporáneos y revelaciones de sus biógrafos, la describen como una dama afable y bondadosa, de espíritu inquieto y muy femenino, así como “una enjundiosa investigadora de la lengua castellana y excelente prosista” que dejó en su breve pero intenso paso por la vida, un legado cultural trascendente y variado. En 1926 publicó su “Plan acerca de la fundación de un Museo Nacional en Santo Domingo”. De dicho museo fue fundadora y directora, cargo que ocuparía hasta su fallecimiento el 15 de marzo de 1941 en la ciudad que la vio nacer. Funda el Club Nosotras en 1927, la Acción Feminista Dominicana en 1931. Igualmente perteneció al Ateneo Dominicano, al Instituto de Investigaciones Históricas y a la Asociación de Escritoras y Artistas Americanas.

Fue, además, la precursora al redactar las propuestas de reformas al Código Penal Dominicano en 1932. Tuvo la feliz iniciativa de crear las primeras escuelas nocturnas para obreras, y, organizar el Voto de Ensayo de la mujer dominicana en 1934. Participa activamente en la II Reunión Interamericana del Caribe de Arqueología en 1940 con su trabajo titulado: “Estudio comparativo de los restos arqueológicos de las Antillas”; y, al año siguiente, presenta su ponencia: “Creación y fomento de las bibliotecas, y hemerotecas”, pronunciada en el Primer Congreso de Municipios Dominicanos.

De variada e incuestionable calidad literaria ha sido calificada el conjunto de su obra realizada y publicada en libros, revistas y periódicos. Escribió ensayos, textos educativos para el nivel secundario, biografías, idearios, crónicas, narrativa, críticas literarias…Entre sus principales obras están su novela “Sueña Pilarín”, su libro de texto “Historia de la Literatura Castellana”, la “Biografía de Meriño” y la “Vida de Máximo Gómez en Santo Domingo”, el “Ideario Feminista”, las “Crónicas de Aquí y de Allá”, y “La Mujer y el Amor en las obras de Lope, Tirso y Calderón. Conferencias”…

Abigail Mejía era, pues, considerada con mucho acierto, “la primera figura intelectual femenina de la República Dominicana”.

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