Comentarios Recientes

0
Josefina Almánzar

Josefina Almánzar


25 de septiembre: 57 años después


  • 25.09.2020 - 12:00 am

Hoy se conmemoran 57 años del golpe de Estado del 25 de septiembre del 1963 al entonces presidente, el profesor Juan Bosch. El golpe de Estado fue un disparo en el corazón de la democracia. Provocó que ella se hundiera y fuese arrojada a un pozo profundo del cual 57 años después le ha costado sacar la cabeza.  

Con este golpe se mancilló a toda una generación de ideas liberales y progresistas. Se diezmaron las intenciones de una de las Constituciones más liberales en la historia del constitucionalismo dominicano: La Constitución del 29 de abril del 1963, la cual duró siete meses de vida y de vigencia.  

La Constitución de Bosch, como se le conoce, es el emblema del espíritu de las fuerzas liberales y progresistas de toda la historia republicana. Es el espíritu de los fundadores de la patria en el sentido de libertad e igualdad, ampliado en la consagración de un Estado Social de Derechos, donde el derecho al trabajo tomó forma y esencia, sustituyendo la idea de la riqueza y la propiedad del capital a costa de la explotación de la clase obrera. Una Carta Magna donde los hijos e hijas naturales fuesen igualados en el trato y en la ley. Esos fueron parte de los grandes aportes de esa Constitución.  

La consagración de los derechos económicos y sociales y, por ende, el establecimiento de un Estado Social de Derechos fue abortados con el golpe de Estado que hoy recordamos con pesar. El pueblo dominicano no pudo ni ha podido recuperarse de esa puñalada en las entrañas de la aspiración democrática.  

Si bien es cierto que la Constitución del 26 de enero del 2010 ha sido catalogada por varios juristas constitucionalistas como la heredera en versión mejorada de la Constitución del 1963 en cuanto a derechos, principios y garantías constitucionales, no podemos obviar que el atraso, el retroceso que se sembró en la conciencia del pueblo provocando un divorcio entre el texto constitucional y los detentadores del poder y sus gobernados ha marcado la vida constitucional dominicana.  

El golpe de Estado provocó un desarraigo de la Constitución. Ese gran árbol que pretendía florecer y fortalecerse hasta lograr tener un gran tronco de sólidas raíces fue mutilado con el Golpe del cual hoy celebramos 57 años. Las ramas fueron cortadas con el propósito de que nunca más se pensara en garantizar dos principios básicos de una Constitución democrática: igualdad y libertad.  

Sangre, dolor, muertes provocó ese 25 de septiembre a la democracia dominicana. Mutilación, exterminio de generaciones, de hombres y mujeres pensantes, con dignidad y honorabilidad.  

57 años después vemos hacia el pasado con una mirada de nostalgia por los tiempos vividos, tristeza por todo lo perdido en ese camino de construcción de democracia.  

57 años después vivimos un presente de grandes desafíos en la consolidación de ese Estado Social de Derechos consagrado en el artículo 7 de la Constitución del 2010. 57 años después vivimos el divorcio entre pueblo y la Constitución vigente.  

57 años después la verdadera democracia sigue pendiente.  

La autora es abogada y docente universitaria.  


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba