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Heliana Medina

Vivencias y Aventuras

Heliana Medina | helianamedina@lainformacion.com.do

Un viaje por Marruecos


  • Heliana Medina | 18-12-2019

¡Saludos lectores!

Organizar un viaje ahora es más fácil que nunca. Ya no se necesita tener una cuenta de banco abultada para ir al otro extremo del mundo.

Mi cómplice en esta aventura fue Ivonne de @Unitrips_RD, una agencia que ofrece tours por Europa a precios muy competitivos. Lo que más me motivó a hacer la excursión con ellos es que a parte de la experiencia de conocer lugares increíbles y gente de diferentes partes del mundo, sus viajes en grupos permiten reducir las emisiones de CO2 y la contaminación que genera el turismo.

Bueno, hablemos de Marruecos. 

Mi primera parada fue Marrakech, la capital turística de Marruecos de color naranja, que además de ser muy viva y famosa, está catalogada como uno de los centros culturales más importantes de todo el país.

Marrakech es una ciudad para recorrerla a pie, sumergiéndose en su atmósfera. Sus principales atracciones se encuentran en el interior de la Medina o ciudad antigua, fácilmente accesible caminando y en gran parte prohibida a la circulación a motor. 

Lugares que no te puedes perder:

Plaza Djemaa el Fna, espacio cultural situado en el interior del barrio antiguo de la ciudad, acoge a malabaristas, narradores de cuentos, encantadores de serpientes, magos, acróbatas y toda una gama de lunáticos inofensivos. La Plaza está inscrita en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Humanidad. 

Las Medinas, ciudades antiguas de Marruecos. Cada una tiene un color diferente: la de Marrakech es rosa. Caminar por sus calles ensortijadas que se van afinando como las ramas de un árbol, mientras a los costados pasan motos, burros y mulas con carros, bicicletas y caminantes, es una experiencia.

La Mezquita Koutoubia, un icono de la ciudad, la más importante y también una de las más grandes del Occidente musulmán. Solo es permitida la entrada a musulmanes. Solo se permite la entrada de turistas a las mezquitas que no están funcionando, como Casablanca.

El palacio el Badi, ubicado a pocos metros de la famosa plaza Jemaa el Fna. El palacio fue construido a finales del siglo XVI por el sultán Ahmed al-Mansour.

Las Murallas, uno de los elementos distintivos la ciudad. Construidas en adobe y mantenidas a lo largo de los siglos, las murallas de Marrakech cambian de tonos de color según el tiempo y la luz del día. Rodean la intrincada red de callejuelas de la Medina, preservando sus secretos y cerrando su casco antiguo de nueve puertas.

Le Jardin Majorelle, una obra de arte botánica, iniciada por Jacques Majorelle en los años ´20 y perpetuada por Yves Saint Laurent y su amado Pierre Berge. El jardín conserva una reserva natural de cactus, bambúes, buganvillas y muchas otras plantas que rodean un chalet de estilo art decó, de un color azul cobalto. 

Para llegar tomamos un taxi que nos costó 50 dirham (5 euros).

La gastronomía de Marruecos es una de las más completas del mundo, inundada por sabores tan exóticos como familiares. Es tradición tomar té verde con menta. Ningún establecimiento sirve bebidas alcohólicas.

¿Cómo llegar?

En avión es la forma más rápida. El Aeropuerto Internacional Marrakech se encuentra a 6 km del centro de la ciudad. 

Tipo de moneda: Dirham (1 euro equivale a 10 dirham)

Idiomas oficiales: árabe y amazigh, pero cualquiera te habla español o francés.

Internet: en el aeropuerto se encuentran tiendas que ofrecen servicio de internet. Adquirí un Simcard de 10GB por 10 euros, fue suficiente para mi estadía de 5 días.    

Marruecos es un país muy conservador, no es obligatorio usar turbante, por respeto se recomienda no utilizar prendas pronunciadas.

La gente de allí es muy hospitalaria, ver la alegría de la sencillez en cada persona es impresionante.

Hasta pronto…

@HelimedinaRD


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