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Heliana Medina

Vivencias y Aventuras

Heliana Medina | helianamedina@lainformacion.com.do

A los veintiún días de confinamiento


  • Heliana Medina | 07-04-2020

¡Saludos lectores!

Son 21 días de confinamiento, de encierro en los hogares para ganarle la batalla al virus que sigue dejando muertos en el camino y miles de contagiados.

Millones de personas nos hemos sumado al reto #YoMeQuedoEnCasa, no como una obligación, sino como un acto de sabiduría, de civismo y de responsabilidad personal y colectiva.

El asunto es serio: hay que quedarse en casa.

El COVID-19 ha alterado nuestra normalidad, ha cambiado el mundo y ha venido hacernos pasar una Semana Santa distinta, diferente para todos, en la que las tradiciones las debemos cumplir desde el confinamiento de nuestros hogares.

Todos nos quedamos en casa y los que pueden se asoman a sus balcones que hoy tienen más vidas que nunca, de las pocas alternativas seguras para a distancia tener contacto con el mundo exterior.

Días difíciles que, nos obligan a pensar en com llevamos una vida tan ajetreada que, la mayoría de las veces, se nos dificulta hacer un “stop” para respirar, mirar a nuestro alrededor y ser conscientes de todo lo que nos rodea.

En un abrir y cerrar de ojos todo cambió. Las calles quedaron desoladas, las clínicas y hospitales se llenaron de enfermos, se agotaron las mascarillas existentes y las noticias falsas corren como pólvora.

Y nos llegó el momento de parar, de reinventarnos, de modificar las rutinas y, por supuesto, estar en casa. El encierro nos hace echar de menos lo que de verdad nos han arrebatado: el contacto real.

Pero ¿Qué hay de positivo?

Los acontecimientos externos pueden ser un estímulo para reflexionar. Ludwig Wittgenstein, uno de los filósofos más influyentes del siglo XX escribió sus pensamientos en plena guerra mundial, con el mundo derrumbándose a su alrededor. 

Les animo a que veamos la cuarentena como una oportunidad de detenernos a reflexionar sobre los hábitos personales y sociales que podríamos cambiar, que deberíamos cambiar, para hacer el mundo un poco más humano.

Saquemos tiempo para la empatía y para admirar la conducta ejemplar de tantos profesionales de la salud que se entregan sin descanso a luchar contra el coronavirus. 

Echemos de menos un abrazo, una comida familiar o una cena con amigos. Aprovechemos el confinamiento obligatorio para realizar actividades que en circunstancias normales perdemos de vista o simplemente no tenemos el tiempo.

Estar en nuestros hogares, por largos períodos de tiempo, es un reto que requiere un cambio de visión en la actitud para poder sobrellevar el resguardo y los cambios de hábitos.

Les recomiendo:

•Escuchar podcast o audiolibros.

•Realizar actividades manuales, como pintar, cocinar o arreglar un mueble.

•Pasar tiempo con los tuyos. Ya sea con juegos de mesa o simplemente con una conversación sobre temas que no generen controversia.

•Organizar encuentros con amigos o colegas utilizando herramientas como Zoom o Skype.

El coronavirus nos interpela a reflexionar sobre nuestro modelo social y de desarrollo y genera una oportunidad para marcar un nuevo rumbo.

Quédate en casa porque el único responsable de tu salud y la de los suyos, eres tú mismo.

Esperemos haber aprendido todos alguna lección.

Nos vemos pronto…

@helimedinard


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