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Manuel Ángel Fernández

Un Análisis Financiero

Manuel Ángel Fernández | manuel_fdez@yahoo.com

¿Cómo prevenir y/o afrontar la pérdida del empleo?

Foto: Fuente Externa


  • Manuel Ángel Fernández | 01-06-2020

Sin temor a equivocarme, una de las experiencias más desagradables para cualquier persona es perder el trabajo. Vivimos en un entorno laboral cada día más exigente y estresante. La estabilidad laboral es hoy una utopía. Cada vez es más frecuente, el cierre de empresas, fusiones entre corporaciones, reducciones de personal para reducir costos, mayores exigencias y menor tolerancia al no logro de objetivos de negocios, etc.

A todo esto, hay que sumar la reducción de la actividad económica por las medidas de confinamiento tomadas por el gobierno por el tema del covid-19 que ha enviado a miles de trabajadores para su casa. A pesar de que el gobierno ya ha anunciado una reapertura de la economía, esta se hará de forma paulatina, además de que muchas empresas, sobretodo las pymes, han visto reducir considerablemente sus ingresos.

Por eso, es recomendable tomar medidas preventivas por si perdemos el empleo. Y lo primero que se debe cubrir es nuestro riesgo de liquidez, ¿cómo?: Establezca una meta de ahorro de por lo menos de tres a seis meses de sus gastos mensuales. Por ejemplo, si usted gasta RD$50,000.00 mensuales, inicie un plan de ahorros con una meta mínima de RD$150,000.00, que le permitirá subsistir por lo menos 3 meses si se queda sin trabajo.

Si ya lamentablemente le han cancelado, no se amilane ni caiga en la depresión. No se le ocurra maldecir públicamente o hablar mal de su antiguo patrón. Hay personas que con la frustración se les nubla la razón y cometen la imprudencia de acabar con su antiguo jefe, incluso en las redes sociales. Esto obviamente no es una buena idea, por más frustrado que se sienta, mantenga un bajo perfil y una relación cordial con su expatrón, pues esto será clave en la obtención de buenas referencias para otros empleos.

Luego del desahucio, debe sentarse con calma a analizar su patrimonio: ¿Qué activos poseo?, ¿dónde están esos activos? Activos son por ejemplo efectivo, cuentas de ahorros, certificados financieros, aportaciones en cooperativas, mercancías, cuentas por cobrar, vehículos, muebles, maquinarias, etc.., y comprobar luego el nivel de pasivos (deudas), por tanto, Activos – Pasivos = Su Patrimonio.

Después debe establecer un plan de reducción de gastos: Eliminar el gimnasio, suscripciones, y todos aquellos gastos superfluos. Reducir las salidas, racionar el uso del vehículo (caminar), buscar un plan alterno del celular, racionar los alimentos (no desperdiciar), lave y planche su ropa (adiós al servicio), ojo con la educación de sus hijos si los tiene, ver opciones menos costosas. Si está haciendo un postgrado, contemple suspenderlo temporalmente.

No sea orgulloso, trate de aprovechar los descuentos y promociones que ofrecen los supermercados que en realidad le otorguen capacidad de ahorro. Investigue por cupones de descuentos y adquiera artículos no perecederos, que no se le dañen.

También invierta tiempo en actualizar su currículum vitae, sepa venderse. Si tiene un talento en algo, considere un proyecto de negocios. Fórmese, lea, manténgase actualizado.

Pida ayuda a su comunidad. Hay gente que le quiere y le aprecia, que seguro estará en la disposición de ayudarle. Muchos amigos y familiares pueden darte consejos, apoyo y estar siempre a la expectativa de potenciales oportunidades para ti. No tenga vergüenza a aceptar ayudas.

Algo muy importante en esta situación es mantener informados a sus acreedores de su nueva situación, ya que seguramente no podrá seguir honrando sus compromisos financieros de la misma manera de antes. Intente pues renegociar o buscar mejores condiciones para que las deudas no se conviertan en una tortura.

Utilice las redes sociales a su favor. En la red, existen miles de bolsas de trabajo y empresas virtuales de empleo. Envíe su currículum vía correo a empresas donde desee trabajar. Manténgase en contacto con el departamento de egresados de su universidad, asociaciones de antiguos alumnos, etc… Mande correos electrónicos a tu entorno, amigos, excompañeros del trabajo, exjefes, tu comunidad debe enterarse que estás disponible. Recurra al Twitter, Facebook, Instagram y sobretodo Linkedln para promocionarse.

Finalmente, no pierda la fe, si lo requiere busque ayuda profesional, y sobretodo nunca olvide su parte espiritual, ore, tenga una buena comunicación con el Señor.

Aprender de las malas experiencias te ayudará a crecer en lo personal y lo profesional. Por eso, si ha perdido su empleo procure aprender de ese mal trago para salir adelante.


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