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Domingo Hernández

Rincón Deportivo

Domingo Hernández | dhernandez@lainformacion.com.do

Los Aguiluchos…


  • Domingo Hernández | 29-01-2020

Por estos predios, por todo el Cibao y gran parte del país en donde hay muchos aguiluchos, se celebró en grande el triunfo el pasado martes de los Toros del Este en el juego final   7-1 sobre los Tigres del Licey, en el parque Quisqueya-Juan Marichal, de Santo Domingo.

Los muchos parciales de las Aguilas Cibaeñas, que desde el inicio de la serie estaban “ligando” a favor de los Toros, disfrutaron al máximo ese triunfo del conjunto representativo del Este y lo hicieron suyo.

Y es natural que sea así, en razón de la gran rivalidad existente entre Tigres del  Licey y Aguilas Cibaeñas.

Incluso, durante la final era común observar  en los estadios, tanto en Santo Domingo como en La Romana, a fanáticos que vestían camisetas y gorras de las Aguilas con  banderas de los Toros.

En Estados Unidos, por ejemplo, se da el caso del antagonismo que históricamente ha existido entre Yankees de Nueva York y Medias Rojas de Boston.

Y lo normal es que cuando los Yankees disputan la Serie Mundial, los simpatizantes de Boston no quieran que ganen y se alegran de su fracaso o viceversa. Son cosas de fanáticos y hay que entenderlas.

Los liceístas, que son muchos, en su inmensa mayoría están “killaos” con este resultado adverso y no asimilan eso, pese a que deberían entenderlo. El béisbol es un deporte para disfrutarlo de manera sana, sin dejar llevarse de los impulsos y sin tomarlo muy a pecho, pues esta actitud es perjudicial para la salud e incluso puede provocar tragedias que luego resultan lamentable y que  bien podrían evitarse, si anteponemos l a sensatez y el buen juicio  a  la pasión.  Habrá otro octubre en donde todos los equipos comenzarán de cero y ahí sí podrá ganar el de la simpatía de cada quien.

Carácter y profesionalismo…

El boricua Lino Rivera, dirigente de los nuevos campeones nacionales, Toros del Este, quien debió lidiar con un difícil comienzo, merece doble felicitación.

Primero por haber llevado al campeonato a los Toros y conquistar su segunda corona en el béisbol doméstico –ya lo había hecho con las Aguilas-, y luego porque debió enfrentar y superar una situación personal  bastante difícil.

Se trata del fallecimiento de su padre durante el desarrollo de la recién concluida temporada.

Un golpe de esa naturaleza es devastador en la psiquis de cualquier mortal y ante esa situación no resulta nada fácil salir adelante y sobreponerse. Se necesita de mucha fuerza de voluntad para hacerlo, pues el estado anímico se derrumba fácilmente e incluso la persona afectada por momentos puede caer en depresión.

Rivera, no obstante, aún con el inmenso dolor que ello conlleva, siguió adelante, batalló y logró superar ese y todos los obstáculos que se le presentaron durante el trayecto, hasta poder arribar a un final feliz. A eso se llama fortaleza, carácter y profesionalismo.

Cabe recordar que este caballeroso dirigente ya en la temporada correspondiente al 2017 pasó por una experiencia similar. 

En aquella oportunidad falleció su hermana de cáncer, según informes. Sin embargo, jamás se detuvo y logró conducir a las Aguilas Cibaeñas a su campeonato número 21. En definitiva, pues, hay que quitarse el sombrero ante este hombre de béisbol y reconocer su gran valía en lo personal y profesional. Bendiciones para él y que sigan los éxitos. Ojalá nos traiga el título número 20 en la venidera Serie del Caribe. ESQUINITAS-. Por cierto, Rivera, en entrevista que concedió ayer al programa “Z en los Deportes” ,que se transmite diariamente por  La Z101, de 12:30 a 2:30 de la tarde, dijo que varios jugadores de los Toros no podrán hacer el viaje a Puerto Rico a la Serie del Caribe, por razones diversas, entre los que citó a:Jermer Candelario, Más Valioso de la final, el panameño Christian Bethancourt, receptor, Keury Mella, lanzador y el infielder Pedro Florimón… PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:Manuel Mota, leyenda del béisbol dominicano,  integró el equipo de los Tigres del Licey que representó el país por segunda vez en una  Serie del Caribe en 1971,  en Puerto Rico, en donde el representativo criollo resultó campeón –primer campeonato para Dominicana en esta justa-. En la ocasión, Mota fue manager y jugador y además de llevar al título al equipo criollo, también fue campeón bate, al concluir el clásico caribeño con  el respetable average de 579. ¡Suena la campana! ¡Climmp! 


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