Comentarios Recientes

0

Hogar de Aguilas Cibaeñas luce como un parque de Grandes Ligas


  • Rafael Baldayac | 24-10-2019

PARTE 1
El Estadio Cibao fue inaugurado hace más de seis décadas como el primer parque con luces en esta región del país. La ciudad de Santiago de los Caballeros vistió sus mejores galas el sábado 25 de octubre de 1958 para la regia inauguración del moderno campo de béisbol bautizado originalmente con el nombre de “Leónidas Radhamés”, hijo menor del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina.
   
Esta importante obra deportiva construida por el ingeniero Bienvenido Martínez Brea, con capacidad de 10 mil fanáticos, costo un millón 500 mil pesos, fue iniciativa de un grupo  de directivos aguiluchos encabezados por Reynaldo – Papi- Bisonó.
   
El hogar de las Águilas Cibaeñas fue además el primer estadio bajo luces en la región del Cibao y segundo en el país, después del actual Quisqueya de la capital que se levantó en 1955 para dar paso a la etapa otoño invernal de la pelota criolla.
   
La apertura del “nido aguilucho”, que sirvió de escenario para abrir la cuarta versión de la pelota invernal dominicana, no pudo ser más memorable con los batazos del refuerzo norteamericano Dick Stuart y el resonante triunfo del conjunto aguilucho sobre los Tigres del Licey, que con el paso de los años serían sus archirrivales.
   
AMPLIACIÓN: Quince años después, el 13 de agosto de 1973, comienzan los trabajos de ampliación del parque de pelota con la construcción de bleachers detrás de la verja de los jardines derecho e izquierdo con capacidad de 5 mil en cada localización.
   
Con esta remodelación nacen las graderías denominadas “Ampliación “, en los laterales del play, paralelas a las líneas de primera y tercera.
   
El nuevo estadio con gradería en todo su alrededor, y que elevó a 18 mil la capacidad, fue entregado por el ingeniero Juan Sánchez Correa en octubre de 1974, contando además con la reparación del Grand Stand, moderna pizarra electrónica y alumbrado de Cuarzo.
       
REMODELACIONES: Todas se han realizados previo al inicio de los torneos, siendo las dos más importantes el techado de las graderías laterales de ampliación en el 2001 y la reconstrucción que lo puso a la par con los parques de béisbol más modernos para servir de sede Santiago de la Serie del Caribe 2008.
   
El gobierno dominicano hizo entonces una inversión de más de 110 millones de pesos en los trabajos de remodelación y readecuación del parque de pelota, incluyendo la edificación de la fachada principal en que se erige imponente esa A enorme que marca la entrada al Nido Aguilucho.
   
Se construyó además un lobby de entrada al público y en el segundo nivel un salón VIP para eventos especiales, así como amplio y confortable Club-House para home club y equipos visitantes con todos los requerimientos internacionales.
   
Área de diversión: También se instaló un super moderna pizarra electrónica y una tarima para eventos detrás del Center Field, con camerinos, baños y sala de espera. Además de un área de caja de bateo y práctica de picheo en el primer nivel con un área de 175 metros cuadrados.
   
Además, la sustitución de 6,800 butacas, la mejora y expansión del área de prensa local e internacional juntamente con la sala de redacción y transmisión vía Internet y/o telefónicas para la transmisión de las incidencias del evento.
   
Los trabajos abarcaron la reparación de los baños, luces y la rehabilitación de los sistemas eléctricos y la instauración en su interior de palcos especiales VIP, tiendas para venta de souveniles, restaurantes y otras facilidades para el fanático cibaeño.
   
EMBLEMAS ALEGÓRICOS: Una gigantesca e impresionante águila, como símbolo de belleza, majestuosidad y poder, junto a una “A” mayúscula, letra inicial que proyecta primacía, dinamismo y originalidad, engalanan la fachada que da la bienvenida a los fanáticos que llegan al Estadio Cibao.
   
Esta deslumbrante figura del ave rapaz, como si la contempláramos moviendo sus alas en vuelo perfecto y majestuoso desde lo alto de una montaña, unido a las diferentes tonalidades del color amarillo, identifican por siempre al conjunto cibaeño, los 20 veces monarcas del beisbol profesional dominicano.
   
No importa que haya venido por primera vez o sea asiduo visitante, desde su entrada principal el llamado: Valle de la Muerte”, cautiva de inmediato al fanático con esa contagiosa algarabía, entusiasmo y energía con que se disfruta aquí el pasatiempo favorito de los dominicanos.
   
HISTORIOGRAFIA: Sus pasillos interiores están ambientados con los emblemas alegóricos del más combativo y popular conjunto de la liga dominicana. En sus paredes se exhiben históricas fotografías de jugadores que han dejado un legado defendiendo los colores del colectivo aguilucho.
   
Mientras que en la parte superior de las graderías centrales se hace un homenaje a los que han sido los peloteros más emblemáticos en la historia de la franquicia. En este espacio del “Quinto Cielo” aparecen los números retirados de este selecto grupo de jugadores, héroes de las veinte coronas conquistadas en la pelota dominicana.
   
En orden se exponen figurativamente las camisetas de los inmortales aguiluchos Miguel Diloné (1), Winston Llenas (3), Roberto Peña (9), Franklin Taveras (10), Félix Fermín (10), Tony Peña (14), Stanley Javier (18), Julián Javier (25), Luis Polonia (22), Guillermo García (31), Julito Martínez (29 y   Nino Espinosa (32).


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba