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Efemèrides especiales 4 de agosto 1957:Juan Manuel Fangio quìntuple campeòn de Fòrmula 1


  • Rafael Baldayac | 04-08-2020

 

 

SANTIAGO, REPUBLICA DOMINICANA-.Un día como hoy, 4 de Agosto, pero de 1957, el piloto Juan Manuel Fangio lograba su última victoria y el quinto título mundial en la mejor demostración de talento en la historia del automovilismo de la Fórmula 1. El quíntuple campeón del mundo se consagró por última vez en el mítico trazado de Nürburgring.

El piloto argentino compitiendo bajo el patrocinio de Maserati, lograba su récord conquistando por quinta vez el Campeonato Mundial de Pilotos de F1 y cuarto consecutivo, al ganar el Gran Premio de Nürburgring en Alemania.La carrera deportiva de Juan Manuel Fangio fue fantástica. Con cinco campeonatos de Fórmula 1 (récord hasta la llegada de Michael Schumacher), una de las joyas de la última corona del argentino se dio en el legendario Nürburgring, Alemania, en su último triunfo en la categoría. 

El Gran Premio de Alemania de 1957 es, para muchos fanáticos del automovilismo, uno de los mayores triunfos en la historia de la Fórmula 1.

Quíntuple campeón del mundo

"Nunca he conducido tan rápido en toda mi vida y creo que nunca voy a ser capaz de hacerlo otra vez…", declaró el Fangio, conocido como el piloto de Balcarce, al bajarse de su Maserati.

Ese4 de agosto de 1957 Fangio corrió por el Campeonato Mundial de F1 con Maserati 250 F, la que es la carrera más espectacular de su campaña deportiva.Luego de ganar en los tres grandes premios iniciales de la temporada, Fangio iba al "Infierno Verde", la prueba más complicada del año, a buscar una nueva victoria a bordo de un Maserati, que con las gomas Pirelli le daban buena adherencia en las curvas aunque tenía mucho desgaste en la duración de la competencia. Ferrari, en cambio, tenía neumáticos de la casa Englebert, más duras de compuesto.

Fangio logró la pole position con un tiempo de 9m25.6s, a una velocidad promedio de 145,2km/h, seguido de las dos Ferrari de Hawthorn y Collins.En el comienzo, el argentino quedó relegado por los autos de la escudería de Maranello, aunque no tardó en volver a superarlos y les sacó 30 segundos. Allí aprovechó para entrar a boxes, cambiar neumáticos, pero los mecánicos se atrasaron en los pits y las Ferrari adelantaron al de Balcarce.

Al salir nuevamente a pista, sólo restaban 10 vueltas para el final de la carrera, y estaba a 50 segundos de la punta. Sin embargo, alcanzó a las dos Ferrari tras romper el récord de vuelta siete veces, de manera consecutiva. A dos giros de que caiga la bandera a cuadros, Fangio superó a Collins y Hawthorn y cruzó primero la línea de meta, en lo que fue su última victoria en un campeonato de Fórmula 1. Ese 4 de agosto, el argentino escribió otra página en su rica historia dentro del automovilismo. Se cumplen 63 años de la hazaña de Juan Manuel Fangio en Nürburgring. El 4 de agosto de 1957, sobre una Maserati, el argentino conquistó su quinto título en la Fórmula 1. Fangio fue el mejor representante argentino en la Fórmula 1. Allí logró cinco títulos mundiales, un récord que solo quebró Michael Schumacher con su Ferrari en 2002.

Fangio era el piloto a vencer de esa temporada, ya que había logrado la victoria en las primeras tres competencias del año y llegaba al Gran Premio de Nürburgring con el objetivo de lograr el cuarto triunfo al hilo.

Corrió en el mítico trazado de Nürburgring.

La Maserati tenía un buen rendimiento en ese circuito, debido a que los neumáticos Pirelli generaban un buen agarre en cada sector del circuito. Pero el punto negativo era que se gastaban muy rápido. Ferrari, en cambio, usaba unos neumáticos de la casa Englebert, que eran más duros.Ese día, el Chueco fue el más rápido de la clasificación con un registro de 9m25s6, a una velocidad promedio de 145,2 km/h, por delante de las Ferrari de Hawthorn y Collins.En el arranque de la competencia, Fangio dejó pasar a los pilotos de la escudería italiana, aunque los superó rápidamente y le sacó 30 segundos al resto del pelotón.Gracias a la gran diferencia que tenía, entró a boxes para cambiar los neumáticos, pero los mecánicos tuvieron inconvenientes y el argentino volvió a pista en la tercera colocación.Luego de las detenciones, y a falta de 10 giros para la bandera a cuadros, el argentino estaba 50 segundos por detrás del líder, pero no bajó los brazos y después de realizar el récord del circuito en siete oportunidades consecutivas alcanzó a los protagonistas de Ferrari.Sobre el epílogo de la carrera, el balcarceño doblegó a Collins y Hawthorn y logró la victoria, en lo que fue su último éxito en la Fórmula 1."Nunca he conducido tan rápido en toda mi vida y creo que nunca voy a ser capaz de hacerlo otra vez”, declaró Fangio tras bajarse de su Maserati. Ese 4 de agosto, el argentino sumó su quinta y última estrella en la categoría.

Juan Manuel Fangio logró, a lo largo de su carrera deportiva, cinco campeonatos de Fórmula 1. La última victoria en su último título fue en el legendario circuito de Nürburgring. El Gran Premio de Alemania de 1957 es, posiblemente, uno de los mayores triunfos en la historia de la Fórmula 1.

"Nunca he conducido tan rápido en toda mi vida y creo que nunca voy a ser capaz de hacerlo otra vez…", manifestó Fangio minutos después de bajarse de su Maserati.El piloto de Balcarce, que había logrado la victoria en los tres primeros GP de la temporada, llegó al "Infierno Verde", la prueba más complicada del año, en busca de una nueva alegría.El vehículo contaba con las gomas Pirelli, las cuales le daban buena adherencia en las curvas, aunque tenía mucho desgaste por la duración de la competencia. Ferrari, en cambio, utilizaba neumáticos de la casa Englebert, un compuesto más duro.Fangio, en la clasificación, marcó un tiempo de 9m25.6s, lo cual le dio la pole position. Hawthorn y Collins, con Ferrari, lo escoltaron.

La carrera más espectacular de su campaña deportiva.

Ese 4 de agosto, el argentino escribió otra página en su rica historia dentro del automovilismo. Corriendo en Maserati 250 F, fue la carrera más espectacular de su campaña deportiva.En el comienzo de la carrera, el argentino perdió la primera colocación de la mano de los piloto de la escudería de Maranello, aunque no tardó en volver a superarlos y les sacó 30 segundos.En ese momento aprovechó para ingresar a boxes, cambiar neumáticos, pero los mecánicos se atrasaron en los pits y las Ferrari adelantaron al de Balcarce.

Cuando salió nuevamente a pista, sólo quedaban 10 giros para la bandera a cuadros, y Fangio estaba a 50 segundos de la punta. Sin embargo, alcanzó a las dos Ferrari tras romper el récord de vuelta siete veces, de manera consecutiva.A dos giros de que caiga la bandera a cuadros, Fangio superó a Collins y Hawthorn y cruzó primero la línea de meta, en lo que fue su última victoria en un campeonato de Fórmula 1.Para la presentación en la sexta fecha del Campeonato Mundial en Nürburgring, hay gran preocupación en el equipo Maserati, pues las Ferrari podrán recorrer el total de la prueba sin recargar combustible e incluso sin cambiar cubiertas, ya que utilizarán las Englebert de caucho más duro.

Las Maserati en cambio, deberán hacer una parada para reabastecer y estando equipadas con gomas Pirelli más blandas- elegidas por aportar mayor adherencia- también se deberá cambiar neumáticos.

Guerino Bertochi, Jefe de Mecánicos de la Escudería combina con Fangio la estrategia. Deberá tratar de sacar una buena ventaja, para hacer el cambio de cubiertas y el reabastecimiento en 30”.

En las Pruebas de Clasificación, Fangio marca el mejor tiempo en 9’25”6/10. Mike Hawthorn con el modelo 801, derivado del Lancia-Ferrari de 1956 queda a 2”8/10 completando la primera fila de largada, Jean Behra (Maserati) y Peter Collins (Ferrari).

Más de 100.000 espectadores

Más de 100.000 espectadores cubren los laterales del circuito de Nürburgring de 22 Km, en los Montes Eiffel. Cuando se pone en marcha el Gran Premio, Mike Hawthorn con la Ferrari seguido de su compañero de equipo Peter Collins salen a la vanguardia seguidos por Fangio.Hawthorn cierra la primera vuelta en 9’42”5/10 con partida detenida mostrando que la Ferrari, con distancia más corta entre-ejes y buena suspensión, no será fácil de batir.

El cierre de esa primera vuelta mostraba una fila india compuesta por Mike Hawthorn (Ferrari), Peter Collins (Ferrari), Juan Manuel Fangio (Maserati), Jean Behra (Maserati), Luigi Musso (Ferrari), Harry Schell (Maserati).

Y los tres Vanwall británicos conducidos por Tony Brooks, Stirling Moss y Lewis Evans, que no andaban muy bien en este Circuito por problemas de suspensión y de tenida.

Fangio marcha a la expectativa en estas dos primeras vueltas de la carrera, observando cómo se superan los dos pilotos de la Ferrari y planeando la manera de atacarlos en el momento oportuno. Ya en la tercera vuelta, alcanza y pasa a Hawthorn que en ese instante está detrás de Collins.

Poco más adelante ocupa la primera colocación y busca de alejarse marcando para ese giro 9’33”4/10, buscando a partir de ese momento, los segundos de diferencia que le permitieran cumplir con el plan prefijado.

En esa misma vuelta, Hawthorn recupera el segundo puesto pero sin poder impedir que Fangio aumente las diferencias.En la vuelta 6, su registro es de 9’32”5, para bajar a 9’25”5 en la 10, cuando su ventaja sobre Mike Hawthorn era ya 28”.Jean Behra es el primero en detenerse en boxes, para cargar combustible y cambiar las ruedas traseras. Faltan Schell y Fangio que hace otro circuito y amplía a 29” su ventaja sobre Hawthorn.

Con esa diferencia entra prestamente a boxes y desde allí parado- observa el paso rugiente de las máquinas de Hawthorn y Collins.Mostrando un temple de acero, Fangio se refresca y observa tranquilo, cómo sus mecánicos están dilapidando el tiempo a favor acumulado, olvidando nerviosamente los ensayos realizados en los días previos para hacer el trabajo en 30”.

El más grande le decía adiós a las pistas

Los segundos van transcurriendo y cuando terminaron el operativo, Fangio vuelve a la pista a casi 50” del puntero. Faltando 10 vueltas para terminar, prácticamente ya no tiene posibilidades, ante las Ferrari ahora alivianadas por el consumo de combustible. Detrás de Fangio están Luigi Musso (Ferrari) y Stirling Moss (Vanwall), en tanto Stuart Lewis Evans se despista y abandona.

Fangio con auto un poco más pesado por la carga de combustible, tiene que asentar las cubiertas nuevas y descontar un promedio de 5” por vuelta, para alcanzar a Hawthorn y Collins.A partir de la vuelta 12, Fangio comienza a manejar como nunca, concentrado en su accionar, frenando más allá de los puntos antes usados de referencia y  entrando al límite en cada curva.

En ese trayecto buscando radios de giro que utilizaban el ancho total de la pista y manejándose con la caja de velocidades, colocando una marcha más alta en cada curva, para salir de ellas con un mayor régimen de RPM en su motor.Quíntuple campeón mundial de Fórmula 1 y dueño de un gigantesco prestigio, el Chueco de Balcarce corrió su último Gran Premio el 6 de julio de 1958. En un circuito de Francia, a los 47 años colgaba el casco y entraba definitivamente en la leyenda.

Tenía 47 años, cinco títulos mundiales en el bolso y un prestigio único, indiscutido, que lo iba a posicionar entre los más grandes deportistas de la historia universal.

Así de enorme es el legado profesional de Juan Manuel Fangio, el famoso Chueco de Balcarce, quien el 6 de julio de 1958 dio la última función estelar de su vida.

A una edad en la que seguramente hoy ya estaría retirado, Fangio había enhebrado su mágico quinteto de campeonatos entre 1951 y 1957. Antes que el fútbol y el boxeo, y apenas un año después que los muchachos del básquet, Argentina consagraba a un monarca mundial.

Hombre del interior, algo introvertido, cerebral y corajudo a la vez, Juan Manuel había llegado a la cima sin que nadie le regalara nada. 

Pero algo empezaba a apagarse en su corazón de animal competitivo. Y las nuevas tecnologías, que le restaban incidencia primaria al conductor y mejoraban el nivel de las máquinas, transformaban las leyes del automovilismo.

Ser piloto de Fórmula 1 –la élite de un deporte siempre cercano al jet set– se había convertido en un trabajo sin pasión, al menos desde la perspectiva de Fangio. Y eso era suficiente.

La temporada de 1958 marcaría su adiós definitivo de las pistas, ya que ni siquiera regresaría a las rutas y circuitos argentinos, allí donde el Turismo Carretera lo había lanzado a la fama, cuando, como contó él, "todavía no había cascos, yo usaba una boina".

 

 


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