Comentarios Recientes

0

Efemèrides especiales 23 de agosto 1953;La invasiòn extranjera en el bèisbol japonès iniciò hace 67 años


  • Rafael Baldayac | 23-08-2020

 

sANTIAGO, REPUBLICA DOMINICANA-.La invasión extranjera en el beisbol japonés comenzó un dia como hoy hace  67 años, contando después de siete décadas  de actividad con una gama de jugadores de varias naciones.Todauna mezcla hay allí, donde convergen diferentes razas, culturas y  costumbres distintas, pero al final unidos bajo el mismo propósito elevar el nivel competitivo del circuito nipón.

Phil Paine, un ex –lanzador de los de Bravos de Boston, quien se encontraba cumpliendo en Japón servicio militar en la Fuerza Aérea Estadounidense,  fue el primer  pelotero de grandes ligas en jugar en el beisbol japonés,  al debutar un día como hoy 23 de agosto de 1953 para el equipo Nishitetsu Lions.Paine,  que tenía dos años de experiencia en las mayores, lanzó 9 juegos con los Leones en Nishitetsu en 1953,  dejando record de 4-3 con  magnifico promedio de 1.77 en efectividad.Tras cumplir su misión en la  U.S. Air Force,  volvió a las Grandes Ligas para jugar con los Bravos de Milwaukee (1954-1957) y los Cardenales de San Luis (1958). Cuando Paine debutó en la pelota oriental la liga  nipona apenas tenía tres años de creada como circuito. El béisbol profesional japonés, como se lo conoce hoy día, data de 1950.La reconstrucción del país después del fin de la guerra y de la ocupación norteamericana promovió la aparición de varios nuevos equipos y también la formación de una segunda liga profesional. Con dos ligas activas al mismo tiempo, se hizo necesaria la creación de una serie final, bautizada como Serie de Japón, para definir  al campeón nacional de la temporada. La Liga Central contó con la participación de ocho clubes: los ya famosos Gigantes de Yomiuri y también los Tigres de Hanshin, Dragones de Chunichi, Golondrinas de Kokutetsu, Carpas de Hiroshima, Ballenas de Taiyo, Piratas de Nishi-Nippon y Petirrojos de Shochiku.Mientras que la Liga de Pacífico agrupó a siete novenas: Oriones de Mainichi, Leones de Nishitetsu, Bravos de Hankyu, Voladores de Tokyu, Halcones de Nankai, Perlas de Kintetsu y Estrellas de Daiei.El conjunto de Mainichi, de la Liga del Pacífico, resulto el primer monarca de la pelota japonesa cuando derrotó 4-2 a Shochiku, de la Liga Central, en la Serie de Japón de ese año.

Chico Barbón, 1er. latino en béisbol profesional japonés

El año 1955 tiene un significado especial para los latinoamericanos en Japón. Ese año marcó la llegada del primer pelotero latino al béisbol profesional japonés: el cubano Roberto “Chico” Barbón, quien firmó con los Bravos de Hankyu procedente de las categorías menores de los Dodgers de Brooklyn en los Estados UnidosBarbón no se destacó especialmente por su habilidad al bate, pero sí por su gran defensiva en la segunda base, por su habilidad para robar bases y por su notable carisma latino que le permitió ganarse el corazón de los fanáticos.El carisma latino ha estado presente desde entonces en Japón, con el venezolano Alex Ramírez como su más connotado embajador en la actualidad.Barbón continuó jugando con Hankyu hasta 1965 y fue al momento de su retirada el extranjero con más partidos disputados en la liga.Su dominio del idioma y gran adaptación al país lo llevaron a quedarse en él después de su retirada como jugador activo.

 Japónla tierra prometida del pelotero R.D.:Sijo y Nicolás pionero

¿Sabe usted cual fue el primer dominicano que se puso un uniforme en el béisbol japonés? Ese honor lo tiene Julio Mairini Rijo Linares, el querido Sijo Linares en 1971.Sijo Linares, quien jugó durante 15 años en las Menores, hoy es uno de los dominicanos con mayor conocimiento de este pasatiempo.Luego desfilaron por el béisbol japonés Jose Vidal Nicolas (1971),Mateo Alou (1974), Rafael Batista (1975) y Winston –Chilote- Llenas (1976). En lo que respecta a los peloteros dominicanos, el béisbol japonés se ha transformado en la tierra prometida para muchos de ellos.Cansados ya de ver cómo se les cerraban una y otra vez las puertas de las Grandes Ligas, a pesar de tener méritos sobrados para jugar allá, además de los criollos, varios latinoamericanos encontraron en Japón la confianza que se les negó en otras ligas y respondieron con crecesUna página de oro está reservada en el beisbol de EE.UU. por José Vidal Nicolás (Papito), quien fue firmado por los Gigantes de San Francisco en 1958, jugando ese año con los Hastings Giants, en la Liga Estatal de Nebraska.Fue el primer pelotero dominicano en ganar la Triple Corona de Bateo, en los Estados Unidos, cuando en 1963 con el equipo Reno Silver Sox, clase A de los Piratas de Pittsburgh en la Liga de California, fue líder de bateo con .340, de jonrones con 40 y de impulsadas con 160 en 139 juegos. Recibió, además, el premio de Jugador Más Valioso.Papito Vidal se tomó su cafecito en las Grandes Ligas con los Indios de Cleveland, en tres campañas 1966, 67 y 68 y la última con los Pilotos de Seattle en 1969.Debutó en las Grandes Ligas el lunes 5 de septiembre de 1966 con Cleveland, bateando de emergente en el Cleveland Stadium por el lanzador Les Strange, ante los Medias Rojas de Boston en el sexto episodio, fallando con un elevado al prado derecho.Vidal militó en 1971 en la Liga de Japón con el Nishitetsu Lions. En 1972-73 con Tampico en México, y en 1974 con los Leones de Yucatán.

Mayo Fernández  jugó por 11 años, el dominicano de mayor duración

La República Dominicana, por mucho, es el país que más peloteros ha importado a las Grandes Ligas de Béisbol de Japón, desde que este circuito asiático se fundó en 1950.Luego de los dominicanos, en un lejano segundo lugar están los venezolanos con 48 jugadores, Cuba tiene 32, Puerto Rico 31, México 20,  Panamá 8, Nicaragua 2 y con uno están España y Colombia.Después de Linares y Nicolás  el tercero fue Mateo Rojas Alou (1974), un año después 1975 Rafael (El Gallo) Batista y en el 1976, “El Honorable” Winston (Chilote) Llenas.Hubo una pausa hasta 1991 cuando fueron contratados para jugar en Japón, Héctor De la Cruz (La Manta) y Denio González.En 1992 llegó el lanzador Yorkis Pérez y en el 94 lo hicieron Francisco Cabrera y Carlos Rivera. Pero al año siguiente 95, fueron tres los firmados, Bernardo (Pupo) Brito, Robinson Pérez Checo y Julio César Franco.Cinco quisqueyanos irrumpieron en 1996 con Mario Brito, Balvino Gálvez, José Núñez, Félix Perdomo y Timoniel Pérez, dando paso a cinco más al año siguiente con, Luis De los Santos, Domingo Martínez, Luis Ortiz, Rudy Pemberton y Alfonso Soriano, quien luego brilló en Grandes Ligas.Mariano Duncan, Bienvenido Rivera y Alejandro Quezada debutaron en 1998, en tanto que seis cerraron el siglo en el 1999 con Fernando De la Cruz, Nelson Liriano, José Parra, Reinoso Pascual, Arquímedes Pozo y Carlos Valdez.El 2000 comenzó con la presencia de Tony –Cabeza-Fernández y Ramón Tatis, una estación más tarde Héctor Almonte y Freddy Gracia, para en 2002 estar presentes Domingo Guzmán, Ramón Ramírez y Martín Vargas.José Mayobanex Fernández llegó a la liga en 2003 y permaneció por 11 años, siendo el dominicano de mayor duración, José Ortiz, Nerio Rodríguez y Julio Santana, también jugaron esa temporada. Héctor Carrasco, Juan Feliciano y Ramón Morel en 2004.El actual presidente de la Federación Nacional de Peloteros, Erick Almonte  debutó en el 2005 conjuntamente con Tony Batista, Esterlin Franco y Luis Martínez, mientras que 2006 fue para los criollos Félix Díaz, Claudio Galvá y Víctor Marte.Un contingente de siete jugadores dominicanos llegó en 2007 a la liga nipona con, Esmailin Caridad, Rafael Cruz, Joselo Díaz, Franklin Gracesqui, Wirfin Obispo, Santiago Ramírez y Esteban Yan.Winston Abreu, Tomás De la Rosa, Máximo Nelson, Ramón Ortiz y Wilson Valdez entraron a la liga en 1en el 2008. Nelson Payano y Tony Blanco en 2009.

En 2010 llegaron Dionys César, Eulogio De la Cruz, Juan Morillo y Edward Valdez, quienes dieron paso a Yhency Brazoban, Alfredo Fígaro, Joel Guzmán, Kelvin Jiménez y Carlos Rosa.

Otra vez llegaron siete en 2012 con, Ángel Castro, Víctor (Choby) Díaz, Esteban Germán, Wily Mo Peña, Jorge Sosa y Luis Terrero. Siguiendo Daniel Cabrera, Héctor Luna y Warner Madrigal en el 2013.

Para la temporada del 2014 fueron contratados, Abner Abreu, Anderson Hernández, Alexis Gómez y Rainel Rosario. En el 2015 Juan Francisco, Ricardo Nanita, Nelson Pérez y Esmerling Vásquez.

Nueve pisaron tierras japonesas en 2016 que incluyó a Rafael Dolis, Elián Herrera, Radhamés Liz, Marcos Mateo, Jordan Norberto, Carlos Peguero,  Luis Pérez y Leyson Séptimo.

El 17 fue el año de Xavier Batista, Arquímedes Caminero, Alexis Candelario, Audy Ciriaco, Frank Garcés, González Germen, Alejandro Mejía, Román Méndez,  y Jimmy Paredes.

Cifra doble de dominicano hubo en el 2018 con 10, Samuel Adames, Zoilo Almonte, Fabio castillo, Gerónimo Franzúa, Jorge Martínez, Christopher Mercedes, Steven Moya, Bryan Rodríguez, Joely Rodríguez y Wilín Rosario.

En la temporada pasada presentaron credenciales, Rubby De la Rosa, Jefry Marte, Esmailin Montilla, Enny Romero y Juan Santana.

La primera Serie de Japón

El béisbol profesional japonés, como se lo conoce hoy día, data de 1950. La reconstrucción del paísdespués del fin de la guerra y de la ocupación norteamericana promovió la aparición de varios nuevos equipos y también la formación de una segunda liga profesional.Con dos ligas activas al mismo tiempo, se hizo necesaria la creación de una serie final, bautizada como Serie de Japón, para determinar al campeón nacional de la temporada.

La Liga Central contó con la participación de ocho clubes: los ya famosos Gigantes de Yomiuri y también los Tigres de Hanshin, Dragones de Chunichi, Golondrinas de Kokutetsu, Carpas de Hiroshima, Ballenas de Taiyo, Piratas de Nishi-Nippon y Petirrojos de Shochiku.La Liga de Pacífico agrupó a siete novenas: Oriones de Mainichi, Leones de Nishitetsu, Bravos de Hankyu, Voladores de Tokyu, Halcones de Nankai, Perlas de Kintetsu y Estrellas de Daiei.

Mainichi, campeón de la Liga del Pacífico, derrotó 4-2 a Shochiku, campeón de la Liga Central, en la Serie de Japón de ese año para coronarse como el primer monarca del béisbol del país.

Sadaharu Oh y el dominio de los Gigantes de Yomiuri

Para 1960, los Gigantes de Yomiuri ya se habían establecido como el equipo más popular y más exitoso del país, después de haber participado en 8 de las 10 primeras Series de Japón y ganado 4 de ellas.

El poderío económico del Grupo de Medios Yomiuri, que para ese momento también abarcaba la recién nacida televisión, le permitió al club contar con todas las facilidades necesarias para mantener el más alto nivel competitivo.

Este poder le permitió al equipo hacerse con los servicios de los mejores jugadores profesionales disponibles y también desarrollar a sus futuras estrellas.

La más destacada de estas, si bien no la más popular, fue la de Sadaharu Oh. Hijo de un inmigrante chino y de madre japonesa, Oh tuvo que superar la discriminación racial a la que fue sometido en su adolescencia para llevar al colegio Waseda al título del torneo anual escolar de 1957 en el Estadio Koshien.

Oh lanzó cuatro partidos completos en cuatro días seguidos, a pesar de tener una lesión en su mano de lanzar que constantemente manchaba de sangre las pelotas que tiraba desde la lomita.

Oh firmó como los Gigantes en 1959 y fue movido de inmediato a la primera base, en parte porque había perdido fuerza en su recta y en parte para aprovechar su natural poder al bate.

Sus tres primeras temporadas no fueron particularmente prometedoras, pues sus deficiencias a la hora de batear eran notables.

No obstante, el entrenador de bateo del equipo, Hiroshi Arakawa, quien también era profesor de artes marciales, asumió la tarea de trabajar con él para ayudarlo a mejorar.

Oh aceptó el reto, practicó su nueva mecánica de bateo hasta el cansancio y el resto es historia. Culminó la temporada de 1962 con 38 jonrones, para ganar el primero de una racha de títulos de cuadrangulares sin precedentes en la historia: 13 consecutivos hasta 1974, para luego añadir dos más en 1976 y 1977.

Como si esto fuera poco, en sus 22 temporadas como jugador también ganó 13 títulos de carreras impulsadas, 5 de bateo y 9 premios al Jugador Más Valioso. Oh culminó su carrera con 868 jonrones, un récord mundial que todavía está vigente y parece difícil que nadie vaya a romper en el futuro.

 

Gracias al inigualable aporte de Oh y al del jugador japonés más popular de todos los tiempos, Shigeo Nagashima –cuyos logros apenas llegaron a la mitad de los de Oh–, los Gigantes de Yomiuri protagonizaron la llamada Era Dorada del Béisbol Japonés.

 

En esta era,  popularmente conocida como V9, en la que los Gigantes ganaron nueve Series de Japón consecutivas entre 1965 y 1973. Desde entonces, los Gigantes sólo han podido ganar seis series más y nunca en años consecutivos.



 

 


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

MÁS CONTENIDO EN BÉISBOL

Ir arriba