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Wolfgang Scheidig, el aleman de la tabacalera


  • Rafael Radhamés Díaz M | 17-09-2020

Así conocimos a Wolfgang Rudolf Scheidig Schilling ya que el fundador de la compañía Söllner & Co. (Firma precursora de La Habanera, luego CAT), el señor Richard Söllner, era también ciudadano alemán.

Wolfgang Rudolf Scheidig Schilling, nació el 25 de septiembre de 1931, en la pequeña ciudad de Saalfeld an der Saale, enclavada en la Región o Estado Federado de Turingia, Alemania. Es declarado por su padre legítimo el señor Erich Scheidig; pero su padre biológico era probablemente un judío llamado Rudolf Weigold, miembro de una familia sumamente poderosa y que residían en Weimar. Su madre fue la señora Erna Johanna Schilling con quien casó Erich Scheidig.

La pareja Weigold (Paul y Clara), figuran como sus padrinos en su Acta de Bautismo. Esto, posiblemente se hizo así para que sus nombres y el de su ciudad natal Weimar, figuraran en sus actas, tanto de Nacimiento, como de Bautismo. Wolfgang no entiende como los Weigold hicieron posible cambiar su apellido judío, por el apellido alemán Scheidig, tomado del hombre que escogieron para casarlo con su madre Erna y así evitar que su hijo Wolfgang, llevando un apellido judío, tuviera que sufrir las consecuencias vividas por los judíos alemanes en esa época. Cuando nació Wolfgang, su padre Erich, le dio su apellido Scheidig en presencia de los Weigold, tal como consta en los precitados documentos. Wolfgang no conoció a su padre biológico. Para él, su padre adoptivo, Erich Scheidig, siempre había sido su padre legítimo y verdadero.

De su niñez recuerda que, en la época de sus vacaciones escolares, pasaba hasta una semana en la casa de los Weigold. El comedor estaba decorado con animales que cazaba el abuelo paterno, en los safaris en los que participaba. La comida llegaba por ascensor y lo paseaban por la ciudad en limosina con chofer uniformado. Tuvo en dos ocasiones en esa casa durante el año1940. Recibía regalos de ellos en Navidad, Semana Santa, etc. Eran regalos significativos y que no fallaban en llegar. Ejemplos de ello fueron: unos esquíes de Hickory, una madera que en Alemania no existe; el conjunto de los tomos del escritor Julio Verne y Leonardo Da Vinci, regalos costosos y nada usuales. Después, y sin que se diera cuenta, comenzó la guerra y no hubo más visitas ni envíos.

Los acontecimientos eran tan negativos que copaban toda la atención. En esta época, fue cuando comenzó la persecución de los judíos y Wolfgang se recuerda que una de esas personas que allá llaman tías (aunque no lo sean en realidad) y que vivía en la plaza principal de la ciudad, lo retiraba de la ventana diciéndole: ven acá muchacho, no seas tan necio, no tienes que ver aquello! Se refería a que los nazis apresaban a los judíos, que estaban señalados con estrellas y los montaban en guaguas para sacarlos de la ciudad con probable rumbo hacia los Campos de Concentración.

“De la población se habló muy poco, no teníamos hospitales, no había médicos, no corría el dinero, porque cada uno tenía su tarjeta de racionamiento o cupones. Había que esperar fechas, y así pasó la guerra, pensando únicamente en qué es lo que voy a comer mañana?

En 1940 mi padre es reclutado por la Milicia Alemana y luego cae como prisionero de guerra por los ingleses y es llevado a Inglaterra; pero recibe buen trato. Mi mamá trabajaba para obtener el carbón en invierno. Yo Iba con una persona mutilada, no apta para ir a la guerra, a quien decía tío, con un carrito y con un permiso (en manos) para sacar tocones de árboles y así conseguir leña para el invierno. A pesar de ser niño, por ser el único varón de la casa, tuve que trabajar como un hombre para proveer cosas que eran necesarias.

Qué pasó con mis padrinos y con mi padre biológico? Nunca lo he sabido porque desapareció todo tipo de comunicación con ellos. Hoy que estoy consciente de su situación, me imagino lo qué pudo haberles sucedido. Nunca conocí a mi padre biológico.

Mi padre Erich tenía negocio de techar con tejas. Ese negocio paralizó al iniciar la guerra, porque la guerra paralizó todo. Cinco años de guerra no es como un rato. Se puede llenar un libro con los aconteceres: detalles de los ataques aéreos, de todo lo que pasó, de los vecinos, etc. En el año final de la guerra (1945) los ataques aéreos eran muy frecuentes.”

Cuenta que su madre optó por mandarlo a un campo a trabajar para ganarse la comida, tanto para su única hermana, como para ella. Pasó un año en esa finca, viviendo, durmiendo y trabajando. Ahí se forjó como un hombre ya que se comía muy bien. Aprendió mucho en esa finca de un hombre que desbarataba todo, era un fenómeno, sabía embobinar motores, armar un tractor con piezas del basurero, puso todo lo que rodaba a funcionar, como por ejemplo carretas sobre ruedas. Era completo, de apellido Manslo y de origen checoeslovaco.

Recibió su educación primaria en su ciudad natal de Saalfeld an der Saale de 1938 a 1946. “Mi madre, mi única hermana y yo pasamos juntos los cinco años de la guerra. A partir del sexto año escolar, en fecha 9 de abril de 1945, estuvimos uniformados y organizados en la Juventud Hitleriana, prestando servicios durante la Guerra.”

Antes de terminar la guerra, ya Wolfgang tenía que comenzar a prepararse para los estudios de Litografía en una empresa donde, a partir de las 8:00; igual que todos los trabajadores, hay una parte práctica. Era una Escuela Técnica Superior. Las notas de todas las asignaturas y prácticas que tenía para esa época, eran firmadas por el dueño de la empresa en representación de sus padres.

“El 13 de abril de 1945, yo estaba en mi casa cuando las tropas americanas ocuparon la ciudad de Saafeld. Primero llegaron soldados americanos negros en un escuadrón de tanques. Fueron muy atentos y nos obsequiaban chocolates. La ocupación americana no fue difícil ya que el comportamiento de los soldados americanos es similar al de los alemanes; pero meses después y en fecha 2 de julio de 1945 los Americanos entregan la Ciudad de Saafeld en la Región Thuringia al Ejército Rojo de Rusia y la desgarbada soldadesca rusa sí que nos hizo pasar trabajo.

De 1946 a 1949 recibo enseñanza práctica en Litografía que dura tres años en la Empresa Educadora August Jüttner para labores prácticas en Saalfeld. Como aprendiz de Litografía de Letras, Cromolitografía e Impresión Química, con un maestro experto que ya estaba viejo como para ser reclutado por el ejército. Es durante este período, en el año 1947, que mi padre es liberado por los ingleses y pudo regresar a su casa en Alemania.

Soy graduado por la Universidad Heinz Capelle Schule en Possneck, examinado y confirmado por Industria y Comercio para el Arte Gráfico de Saalfeld/Saale. En fecha 31 de Agosto de 1949 trabajé como aprendiz en una Empresa Educadora. Las autoridades rusas me obligaron a militar en la Policía Popular.

Cuando terminé mis estudios, tuve la carta de ellos (mis patronos y maestros) sobre mi comportamiento y sobre la especialidad en la que me había destacado. Tres meses después hay una carta sin mi firma y en donde yo renuncio. Yo no la firmé porque no sabía lo que habían tramado la empresa y mis padres para evitar que me enviaran a Rusia porque allá necesitaban expertos.

Mis padres se pusieron de acuerdo con un conocido en la Zona Americana donde yo podía ir a trabajar, cosa que no se podía comentar. Me dijeron tú te vas para la Zona Americana. Entonces es cuando dejo mi trabajo un 20 de diciembre de 1949.

El 22 de diciembre de 1949 inicio mi plan de escape a la Zona Americana o Zona Oeste, sin portar documento de viaje válido para dicha zona. Me llevan a la Estación del Ferrocarril y me despiden sin lágrimas y sin muestras de un Adiós, para que nadie sospechara o se diera cuenta. Abordé el ferrocarril solo con un pequeño maletín de equipaje. Me dieron estas instrucciones: en la estación indicada, tú te desmontas y tendrás que caminar entre siete y ocho kilómetros durante la noche, irás donde un amigo de tu papá quien era como el alcalde de una pequeña población.

Llegué en la madrugada y pregunté por dicho señor, me dirigí hasta su casa, toqué la puerta, cuando me vio, me abrió y a seguidas cerró la puerta. Le dije: yo soy el hijo de Erich. En mi zapato, de doble suela, llevaba una carta de mi papá (mi padre de todos los años que yo no conocí) que entregué. El señor leyó la carta y me hizo bajar a un subterráneo. Tengo que hacer esto, te voy a ocultar ahí abajo y vas a cenar. Lo hizo para saber si alguien había notado mi presencia o preguntaba por la persona que entró a la casa. Ahí permanecí por un período de diez días.

Luego vino un señor que me llevó hasta la frontera existente entre la Alemania Rusa y La Alemania Americana (que no era como el muro de Berlín). Me dejó en una zona desmontada donde había una torre de vigilancia. En esa época se disparaba y no se preguntaba. Tuve que cruzar una alambrada sin tocarla para no activar las alarmas. Luego penetré a un montecito por donde nadie había caminado en los últimos cinco años. Mis pisadas parecían de un elefante que camina por un bosque virgen, por el estrépito que producían las ramas secas de los arbustos al quebrarse con mis pisadas. El cruce hacia la Zona Americana fue sigiloso: pero culminó con éxito. En la primera casa que divisé en la Zona Americana, había una señora en el patio. Era el mes de enero y hacía frío. La señora rio y a seguidas expresó: a veces pasa. Me dio ropa que tenía en su casa. Desde allí llamaron por teléfono a la empresa que me iba a emplear y que consistía en una Litografía privada que trabajaba para una Fábrica de Pastas Alimenticias, latas de pintura y para grandes cubos con pepinos encurtidos. En fecha 7 de enero de 1950, comencé a trabajar para una litografía privada en Seesen/Harz para Sonnenwerke, en impresión de chapa metálica estrecha en plantas solares. Para ampliar mis conocimientos, elaboré empaques, etiquetas y afiches para las empresas “Sounenwerke”, fábrica de productos lácteos y confecciones de litografía para la impresora “Schwalbach-Werke, impresora sobre láminas de metal en Seesen Am Harz, Alemania. Estuve por algo más de un año en esa Litografía desde donde me trasladé a Hanover para trabajar en otra Litografía. Luego, en fecha 8 de febrero de 1951, cambié para el Sur en Schwetzingen, Alemania, donde estaba el hermano de mi mamá viviendo, en un sitio donde los Americanos tenían una Litografía tipo Cartografía, allí experimenté Cartografía en la Reconstrucción de todos los mapas y planos del Estado Alemán, perdidos o dañados durante la pasada segunda guerra mundial (1940-1945). Luego regresé al Norte, en donde se cambiaba mucho de empleo. En fecha 4 de noviembre de 1952 inicio mis labores en H. Volk Heilbronn Am Neckar, en la Graphischen Kunstanstalt, trabajando etiquetas y afiches. Es entonces cuando leo, en un periódico alemán de esa época, un anuncio clasificado solicitando un litógrafo para trabajar en las Indias Occidentales (como allá conocían a la cuenca del caribe) que en definitiva era para una empresa privada, el Santiago, República Dominicana. Desde H. Volk Heilbronn Am Neckar fue que firmé el Contrato para trabajar en la Compañía Anónima Tabacalera, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, renunciando el 31 de octubre de 1953. Recibí felicitaciones y buenos deseos de que me fuera bien al otro lado del mundo. Me pintaron toda clase de maravillas paisajísticas (Vegetación, Topografía, Clima y Playas). Esto demuestra que mantuve muy buena relación de comunicación con mi último empleador alemán.” El General Trujillo, presidente de la República Dominicana y accionista mayoritario de la Compañía Anónima Tabacalera, le gustaba que los hombres más capaces de su época, le prestaran sus servicios, así que muchos extranjeros también fueron contratados, como por ejemplo los alemanes Adolfo Frappier en 1949; Dave Kushner en 1935; y Hans E. Priester en 1948. No es de extrañarse que también prefiriera a un litógrafo alemán. “En el contrato firmado con la Compañía Anónima Tabacalera (CAT) constaba el costo de la travesía (RD$ 550.00). El viaje partió, en fecha 2 de noviembre de 1953, desde el Aeropuerto de Hamburgo en Alemania a Londres, Inglaterra; Desde Londres a Irlanda: de Irlanda a Escocia; de Escocia a Islandia; de Islandia a Terranova (este vuelo fue afectado por una tormenta eléctrica y las alas del avión se movían como pato en vuelo, con oscilaciones de aproximadamente un metro. Íbamos volando sobre Groenlandia y divisando los glaciares y al aterrizar, maravillándome con el vistoso colorido del vestuario de las gentes de Terranova); de Terranova a Nueva York (en donde pernocté en un hotel en el que nos alojó la línea aérea), de Nueva York a Miami, de Miami a Puerto Rico y de Puerto Rico a Ciudad Trujillo, República Dominicana, llegando el 11 de noviembre de 1953.

Volando sobre Canadá y en un día muy bonito y soleado, me llamó mucho la atención, las carreteras con unas rectas muy prolongadas sobre las que se veían, desde el avión, unos puntos negros que correspondían a camiones que por ellas transitaban. Este vuelo fue muy agradable y el avión estaba en muy buenas condiciones.

Muchas de las aeronaves abordadas en Europa eran aviones de hélices que sobrevivieron a la segunda guerra mundial. Despegando desde Nueva York pude darme cuenta de que volábamos hacia el Sur, rumbo a las Indias Occidentales. Estos aviones no estaban presurizados, lo que producía que los pasajeros sangraran por la nariz. Volando desde Miami a San Juan Puerto Rico, pude darme cuenta del trato que les daban a las gentes que viven y viajan al Sur de la Florida. El avión que me trajo desde Puerto Rico, parecía una guagua de la Línea Cheíta. Era para seres humanos inferiores, una pocilga voladora y carecía de tapicería interior y hasta los asientos eran de metal. Era un avión prototipo cuadrado. Durante el vuelo se abría la hojalata un poquito; pero aterrizamos en la Capital Dominicana en un Aeropuerto llamado General Andrews, cuya terminal parecía una letrinita de concreto tamaño 4 m x 4 m; amueblada con un escritorio y dos o tres archivos y un letrero que decía Era de Trujillo 1953 (nombre que yo no conocía). A mi llegada, el 11 de noviembre de 1953, ya había un carro de la Compañía Anónima Tabacalera que me estaba esperando. En el camino, rumbo a Santiago, me llamó mucho la atención como las gentes se cubrían del sol con paraguas, cosa que solo ocurría en Alemania cuando llovía.

Debo mencionar que la República Dominicana no era conocida como tal. La correspondencia enviada hacia y desde este país decía West Indies (Indias Occidentales). Yo estaba buscando a Santiago en el Mapa Mundi cerca de Calcuta, India. Luego me explicaron, en otra carta, que Santiago quedaba en la Isla de Haití, hasta que se me aclaró, por fin, a dónde era que yo iría.

Fui muy bien recibido y muy bien acogido por la gente en Santiago. Tuve la primera impresión de que tanto La Tabacalera como el país, tenían el aspecto de vivir en los tiempos de la Primera Guerra Mundial. Santiago dependía de una planta eléctrica en Nibaje que solo generaba corriente de 110 voltios. Todas las empresas usaban calderas, poleas y correas que iban a las volantas de las maquinarias a través de un eje. Las paredes tenían huecos para permitir el recorrido de las correas. Las calderas viejas quemaban leña y las más modernas quemaban Bunker Oil.

El personal obrero era tratado como gentes inferiores. Usaban ropas muy mal confeccionadas y sujetaban sus pantalones con sogas de cabuya. Las pacas de tabaco, de hasta 180 libras, las cargaban hombres descalzos, sudorosos y semidesnudos, sobre sus hombros o sus cabezas, a menudo corriendo; ya que esta labor se pagaba por ajuste. El salario semanal de un obrero del área de fotolitografía era de RD$ 14.00 semanal.”

En fecha 19 de septiembre de 1977, las funciones, hasta ese entonces, desempeñadas por Wolfgang Scheidig, fueron certificadas por el Doctor Rafael Mirabal, Administrador General de la Compañía Anónima Tabacalera, con el texto a continuación:

“Por este medio hacemos constar que el señor WOLFGANG RUDOLF SCHEIDIG SHILLING, de nacionalidad alemana, portador de la Cédula de Identificación Personal No. 51206, Serie 31, graduado como Litógrafo en fecha 10 de septiembre de 1949, en la ciudad de Saalfeld Saale, Alemania, ingresó bajo contrato, a prestar servicios de su especialidad en esta compañía, a partir del 12 de noviembre de 1953.

Las responsabilidades iniciales del señor Wolfgang Scheidig incluyeron la sustitución del antiguo sistema de grabado en piedras, a la sazón utilizado en esta Empresa, por el nuevo sistema de fotolitografiado e impresión en máquinas Offset, lo cual puso en condiciones a esta compañía de proyectar la actividad de ese Departamento para satisfacer los requerimientos del sector comercial e industrial privado del país, así como de instituciones oficiales.

Durante el desempeño de sus funciones en la Compañía Anónima Tabacalera, el señor Scheidig ha realizado labores especializadas que incluyeron: preparación de diseños y dibujos para fotolitografías y troqueles, preparación de originales para la reproducción, dibujo a mano de literatura, corrección de negativos de las separaciones de colores de escala corta, montaje de todos los tipos de imprenta, mezcla de tintas, impresión de pruebas y chequeos de los colores por imprimir para los siguientes distintos tipos de trabajo, mencionados a título puramente enunciativo y no limitativo: etiquetas, envolturas blandas y compactas para cigarrillos, cajas plegables, revistas, libros, panfletos, litografías a color de estudios de factibilidad de proyectos hidroeléctricos, calendarios, sellos de Correos y de Rentas Internas, mapas geográficos, económicos, políticos e hidrográficos de la República Dominicana, documentos y bonos, formulación de presupuestos, etc.

En reconocimiento de las inestimables cualidades del señor Scheidig, después de haber desempeñado las posiciones de Litógrafo, desde el 12 de noviembre de 1953; Técnico Fotolitográfico desde el 1 de noviembre de 1953 y Supervisor de la Sección de Fotolito del Departamento de Litografía desde el 1 de abril de 1970, en fecha 1 de julio de 1974, fue ascendido a Subdirector de dicho Departamento, cargo que desempeñó hasta 15 de octubre de 1977, a completa satisfacción de sus superiores.”

De apuntes de su autoría, reproducimos el texto a continuación:

“En Litografía usaban grabados en piedras y sus máquinas imprimiendo de ellas, similar al sistema patentizado en 1796. Muestras de esta época reposan en el Museo Don Eduardo León Asensio en Santiago.

Confeccionamos, en la Compañía Anónima Tabacalera, el estudio de factibilidad y los planos para la construcción del Proyecto Múltiple de las Represas Hidroeléctricas Tavera-Bao, supervisado por ingenieros constructores LAHMEYER INTERNATIONAL G. M. B. H. Frankfurt, Alemania.

Como traductor encabecé un grupo de Técnicos dominicanos en Alemania para participar durante el Ensamblaje de Maquinarias Hauni para la Nueva Fábrica de Cigarrillos de la Compañía Anónima Tabacalera. Confeccioné en la Compañía Anónima Tabacalera informes generales y planos para el Proyecto Agrológico del Valle del Yaque del Norte, con los Ingenieros Consultores y Proyectistas de la C. I. E. P. S. de México.

Para la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN) Instituto de Desarrollo del Sur (INDESUR) y la GTZ de Alemania, confeccioné treinta (30) Mapas con Estadísticas sobre: Foresta, Movimientos Migratorios, Minería, Salud, Educación, Meteorología, Productividad de la Tierra, entre otros.

Litografiamos en escala 1: 500,000 el Mapa de Hidrogeología de la República Dominicana para la UNESCO, junto al Bufete nacional de Ingenieros “DAMIRON” de Santo Domingo.

Editamos el libro turístico “SOL y SONRISAS”, República Dominicana, Mapas Geográficos de la Hispaniola, Mapas para Control de Operaciones de la Marina de Guerra (hoy Armada Dominicana) y para el Ejército Nacional (Hoy Ejército Dominicano).”

Durante el período comprendido entre 1978 y 1992 residió en Santo Domingo y realizó trabajos para Impresora Corripio y para Envases Antillanos, entre otros.

En 1993, regresa a la Compañía Anónima Tabacalera y es nombrado como Gerente de Litografía, con funciones similares a las realizadas en el periodo 1953-1977, hasta ser jubilado en fecha 31-12-1999. En enero del año 2000, esta empresa es capitalizada y su composición accionaria, así como su razón social cambia al nombre de La Tabacalera C. por A. en donde, en fecha 1 de enero de 2001, es nombrado como Encargado de Litografía (cuyos equipos, maquinarias y oficinas, entonces son trasladados a Villa González) permaneciendo en ese cargo hasta su renuncia el 28 de agosto del año 2008, cuando ya tenía 79 años de edad.

En los años 2007 y 2008 viaja a España y Alemania. En junio de 2013 viaja por última vez a Alemania y reside allí hasta su regreso a principios del año 2015, porque se da cuenta que ya no puede adaptarse al estilo de vida de Alemania y ansiaba regresar a la paz de hogar en Santiago, Republica Dominicana.

Durante su juventud disfrutó recorriendo la Alemania Occidental en Motocicleta. En la República Dominicana pudo esparcir su espíritu aventurero recorriendo cada palmo de su territorio y navegando en su propio bote a todo lo largo de su litoral costero, del que fue uno de sus mejores conocedores. Fue socio del Club Náutico de Haina y se relacionó con amantes de la pesca deportiva al más alto nivel.

En la década de los años setenta, también incursionó en la agricultura como productor de arroz, en terrenos que la familia Morales tenía en Jima Abajo, La Vega y cultivó tabaco negro para cigarros en Guatapanal de Valverde. Gustaba conversar sobre temas ambientales y de recursos naturales. Aprendió español autodidácticamente y sobre la marcha. Lo hablaba y comprendía satisfactoriamente. Era un hombre apuesto, bien garbado, de buenas proporciones, de tez blanca, pelo rubio, ojos azules, de 5’-10” de estatura y de unas 170 libras de peso. Vestía con sencillez; pero con elegancia.

Trabajaba con estricto apego a los más rigurosos y ordenados métodos o procedimientos con los que era inflexible. Era un hombre laborioso, puntual y ordenado. Esto le valió el reconocimiento de la comunidad empresarial del país a la que indirectamente asesoró y sirvió desde la Compañía Anónima Tabacalera.

En fecha 13 de abril de 1956 casó con Clara Thelma Argentina Morales Franco de Scheidig y tuvieron a Erika Mercedes (29 de enero de 1957), Johannes R. (nacido el 31 de agosto de 1958 y fallecido el 3 de mayo de 1974), Christia Cecilia del Carmen (22 de noviembre de 1962) y Heidy (22 de diciembre de 1963).

El 22 de septiembre de 1996 se casó con Esperanza Castillo de Scheidig con quien había procreado a Edith (8 de abril de 1976), Erich (6 de abril de 1979) y Erna Elaine (14 de diciembre de 1981).

Con Maritza Rosa García tuvo a Willy (17 de julio de 1983) y a Rudolf (30 de abril de 1985).

Wolfgang Scheidig, conservó su lucidez hasta su fallecimiento en fecha 5 de noviembre de 2018, luego de padecer quebrantos de salud que limitaron su accionar y le restaron voluntad para las actividades sociales que implicaban salir de su casa. Sus restos reposan, junto a los de su hijo Johannes, en el Cementerio Municipal de la Calle 30 de Marzo, en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.


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