Comentarios Recientes

0

Narraciones, poemas y buen humor


  • Mons. Ramón Benito De la Rosa Carpio | 13-06-2019

He amado mucho

He amado mucho. Pero a nadie he amado más que a Dios. Sólo tuve un miedo en el amor: amar a alguien más que a Dios. He amado a Jesucristo con un corazón humano: a pesar de mis debilidades y mis infidelidades siempre lo he amado.

He amado intensamente a la mujer, como madre, como abuela, como hermana, como amiga. Pero a ninguna mujer he amado más que a la Iglesia y a la Virgen. Para ellas me conservé virgen de cuerpo y alma. He cultivado el amor divino y los más variados tipos de amor humano, incluido el amor universal, a cada ser humano y a toda la humanidad.

Mi temor a amar a otro u otra más que a Dios, a Cristo, que a la Iglesia, a la Virgen María, me impidió exteriorizar mi amor a los seres humanos con toda su fuerza y vigor.

Ahora sé que puedo dejar que explote, porque nadie, ni yo mismo, podría ya pensar que mi amor a los demás, por muy grande y efusivo que sea, es más grande que mi amor a aquellos amores. Ahora sé también que el no dejar que explotara en mí el amor humano con un canto fuerte y brillante impidió que cantara con toda fuerza y vigor el amor al mismo Dios.

El poeta que hay en mí no ha cantado aún plenamente el volcán de afectos que llevo en mis entrañas.

†Mons. Ramón Benito de La Rosa y Carpio.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba