19 Noviembre 2017 6:55 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Orgullo dominicano

ACTUALIZADO 13.03.2017 - 9:47 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

En medio de la inmoralización que descubren hechos como la corrupción, la impunidad, la violencia criminal y el caso de la Odebrecht, el pueblo dominicano dejó a un lado su indignación para gozar de la participación de su equipo nacional de béisbol en el “Clásico Mundial”. La participación exitosa de nuestra selección nacional en la primera ronda de esa competencia internacional, ha elevado el orgullo dominicano, al saberse y comprobarse que los dominicanos son capaces de alcanzar altos niveles de competitividad en el concierto de las naciones en un renglón tan popular como lo es la “pelota”.
   
El hecho también nos deja una lección que debe ser referencia en otras ramas de las actividades económicas, sociales y culturales donde se puede exhibir el talento colectivo de los dominicanos. Pero lo aleccionador es comprobar que el dominicano es capaz de alcanzar el éxito individual o colectivo, como es este caso, sometiéndose al cumplimiento del “debido proceso”. Es decir, cumpliendo con todas las reglas que definen el campo ético del juego de béisbol. Por eso el éxito del seleccionado nacional en lo que va del “Clásico”, llena de orgullo y de satisfacción a la fanaticada dominicana. Se ha demostrado que se puede ganar y triunfar, sometiéndose a los designios de la ética deportiva y al marco normativo que rige en esa clase de competición. Pero no solo se exhibió un alto comportamiento ético, sino que se dejó ver el nivel de destreza, eficaz y eficiente, sin tener que recurrir al “maquiavelismo”, el fin justifica los medios; así como su sentido de oportunidad, no de “oportunismo” en la ejecución de las jugadas. Baste un solo ejemplo notabilísimo como lo ha sido hasta ahora el desempeño espectacular de el joven Machado, sobresaliendo en el bateo, en la defensa de la tercera base y en el corrido de las bases.
   
Por esas razones técnicas y éticas el equipo dominicano y su desempeño, hicieron vibrar y elevar el sentimiento del orgullo dominicano, significando con ello que “sí se puede” comportándose apegados al “debido proceso”. El ejemplo ha de servir de lección a todos los dominicanos que se desenvuelven en otros aspectos de la vida, sobre todo para la clase política, que siéndole más propio y exigido el dominio de los criterio éticos y técnicos del “debido proceso”, se empecinan con su conducta más habitual a mantenerse apegados a las viejas prácticas del nepotismo y del dominio personal, según los modelos del poder autoritario, que los lleva a la violación de las leyes, a la impunidad y a la corrupción, despreciando el buen desempeño técnico y ético en la política, al tiempo de inmoralizar la vida política ciudadana, que por su inconducta también se hace cada vez más insegura y de baja calidad humana.

¡Sirva, pues, de ejemplo el “pelotero” dominicano!

Urgen reformas políticas


Los partidos urgen la aprobación de las leyes electorales para que la política disponga del marco regulador o “normas prudenciales”, de modo que los políticos aprendan, como los peloteros, a comportase según el “debido proceso”.

¡Avancemos en política!   


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords