20 Agosto 2017 4:00 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Relanzar la normalidad

ACTUALIZADO 02.01.2017 - 5:34 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

El año 2016 terminó con una nación abatida por hechos trágicos consecuencias de la criminalidad y la delincuencia, los cuales bajaron la nota de la moral y tranquilidad de la familia dominicana, agravándose con ello el estado de inseguridad e incertidumbre de la ciudadanía. El año 2017, por el contrario debe comenzar abordándose los problemas materiales y reales que deberían preocupar y ocupar las mentes de los ciudadanos y de los gobernantes, buscando reordenar la realidad de modo que el país se encauce por la normalidad y hacia un estado de ánimo que entusiasme a la ciudadanía. Uno de esos problemas concretos y reales que debería llamar la atención es la situación de Puerto Plata y toda la zona Norte.    
   
En el caso de Puerto Plata, cabe destacar que esa ciudad cabecera de la zona Norte, se encuentra prácticamente aislada como consecuencia inmediata del largo período de lluvias y los destrozos causados, sobre todo en la red vial que conecta esa zona con el Cibao Central y el resto del país. La carretera Navarrete-Puerto Plata en gran parte de su trayecto ha registrado un serio nivel de deterioro que hace infernal transitar por esa vía, al tiempo que el acceso al Norte por la vieja carretera llamada turística, así como ahora por la de Jamao, se encuentra impedido por la interrupción originada por los derrumbes y la caída de puentes, que han dejado sin comunicación a muchas comunidades rurales y semiurbanas.
   
La situación le cierra el paso a la conversión de Puerto Plata y toda la zona Norte en un polo de desarrollo de importancia del país a través del turismo, tal como fuera la intención del Gobierno cuando comenzó a invertir en la zona para iniciar la carrera del país por la vía de la expansión del turismo. Puerto Plata inició ese despegue hacia el desarrollo turístico con gran dinamismo, pero con una estrategia limitada, quizás equivocada, que fue debilitando el que fuera un pujante polo turístico desde los ochentas hasta los noventas, cuando el polo del Este asumió una estrategia más acertada que le permitió situarse como la principal zona turística internacional del país. A medida que se empezó a expandir el polo turístico del Este, las debilidades del modelo de la zona Norte fueron minando su potencial, al tiempo que el propio Estado fue abandonándolo a su suerte, y generando una tendencia hacia su deterioro, que hoy alcanza niveles desastrosos que ponen en peligro el relanzamiento turístico de la zona a través de los acuerdos del Gobierno con la empresa de cruceros Carnival.
   
La pobre condición vial hacia Puerto Plata y la zona Norte, debe hacer repensar a los sectores empresariales y a los políticos del Gobierno y excluidos, en cuál debería ser la estrategia y las políticas a ser aplicadas para relanzar el desarrollo de la zona Norte. En cualquier caso, es prioritario que los gobiernos redefinan la red vial que conecte eficientemente a la zona Norte y Puerto Plata con el resto del país para elevar su dinamismo económico y social.

¡Qué se trabaje sobre los problemas reales del país!



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords