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Diálogo y civilidad

ACTUALIZADO 30.08.2019 - 4:58 pm

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Dialogar es poner en marcha un proceso en la búsqueda de entendimiento, usar la palabra para construir, erradicar confrontaciones improductivas y expresar civilidad en el comportamiento de la sociedad y el hombre.
   
Sentarse a conversar es crear espacios para exponer ideas, debatir conceptos y practicar críticas edificantes, a fin de lograr que la verdad y la razón florezcan en aras de consensuar programas y acuerdos que favorezcan a los pueblos.
   
Utilizar el idioma con sentido humanista, democrático y comunicacional efectivo, es clave para que todos los sectores sociales de una sociedad  aúnen esfuerzos, voluntades y energía alrededor de un plan por el crecimiento sustentado de una nación y la dignidad de las personas.
   
Profesionales y funcionarios públicos deben trazar pautas en esa dirección, porque es la forma de asegurar la convivencia pacífica, el bien común y la evolución de un pueblo.
   
Satisface, por tanto, que las autoridades del Ministerio de Educación (MINERD), lideradas por el  ministro, licenciado Antonio Peña Mirabal; y los directivos de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), guiados por la presidenta del gremio, licenciada Xiomara Guante, optaron por suplantar los enfrentamientos violentos por un coloquio, con el objetivo de suscribir convenios en aras de impregnarle calidad a los proyectos académicos.
   
Es preciso afianzar el diálogo con el propósito de desarrollar sin contratiempos los programas curriculares, los procedimientos educativos y la formación íntegra de los alumnos, ya que la enseñanza es determinante para superar el atraso y el subdesarrollo que en que está sumergida República Dominicana.    
   
Importa que funcionarios y gremialistas escuchen con atención el curso de las discusiones, en razón de que es clave para comprender y entender la trascendencia de la educación para crecer como país y desarrollarse como seres humanos.
   
También es pertinente que se respeten los pactos, es decir, que cada quien cumpla con lo que le corresponde, pues, solo de ese modo se alcanzarán metas satisfactorias y se enrumbará a la nación por sendas promisorias.
   
Centrar los debates en críticas e ideales constructivos, es consagrar la libertad e implementar la participación de todos los segmentos de la sociedad; esa es la fórmula para avanzar hacia una real democracia representativa.
   
Ojalá que a partir de este momento, es esperanza de la población, no se pierda ni un segundo de docencia, porque el interés es que el año escolar 2019-2020 se desarrolle sin tropiezos y culmine con éxitos.
   
Tanto el Gobierno como la ADP deben empeñarse en que los docentes adquieran las competencias imprescindibles para adiestrar  a los alumnos acorde con los avances experimentados en el campo de la pedagogía, y que los estudiantes asimilen el proceso de enseñanza-aprendizaje, porque es la manera de cumplir con la misión de forjar al talento humano para que influya en la evolución de República Dominicana y en el bienestar colectivo.
   
Hablar con sentido crítico y amor patriótico, abre los senderos hacia el progreso, la paz y la felicidad.
   
Procede garantizar la educación como derecho fundamental, porque es indispensable para  combatir la pobreza,  la oscuridad  de los pueblos y todo cuanto obstruye la bienaventuranza de la gente. 


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