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Editorial

Problemática social

ACTUALIZADO 18.08.2019 - 4:33 pm

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La población dominicana está atrapada en una panorámica engorrosa, debido a los efectos de problemas sociales y económicos que trastornan una vida saludable, como resultado de las deficiencias de las políticas públicas.
   
Preocupa que esa dramática realidad se empeore cada día más, porque los políticos, se concentran en discusiones estériles, en vez de aunar esfuerzos y voluntades en procura de superar los males que afligen a los dominicanos.
   
Es deplorable que las cúpulas partidistas no asuman posiciones responsables contra el desempleo, insalubridad, criminalidad, violencia intrafamiliar, pobreza, inflación, corrupción, endeudamiento alocado e impunidad.
   
A la desigualdad e iniquidad se adiciona, en atención a una injusta y discriminatoria distribución de las riquezas y bienes que se producen  en el país, una crisis de valores que se expresa en inconducta, indisciplina, corrupción y falta de solidaridad.
   
Voces de las iglesias Católica y Evangélica claman porque los políticos emprendan acciones con el objetivo de solucionar los problemas que abaten a millones de personas que sobreviven en medio de precariedades, penurias y abandonadas a su suerte.
   
Mientras los dirigentes de los partidos políticos se centran en controversias improductivas, se incrementan la criminalidad, los asesinatos de mujeres indefensas, el dolo y la protección de los corruptos.
   
También, se desploma el poder adquisitivo de los más desvalidos, aumenta el desempleo y crecen los núcleos familiares vulnerables, porque no se ejecutan programas efectivos y eficientes desde las instancias estatales, es decir, no se trabaja para resolver la problemática social que abruma al pueblo.
   
Es lamentable la indiferencia ante la inseguridad ciudadana, las muertes violentas de mujeres, fallecimientos de decenas de niños a causa del dengue, hacinamiento de pacientes en los hospitales, carencia de medicamentos, altos precios de los combustibles, elevadas cotizaciones de los alimentos y las tarifas de los servicios básicos; en fin, frente a las dificultades que padecen los grupos marginados y excluidos sociales.
   
Las autoridades deben solucionar los problemas que golpean a la población, porque es su deber garantizar justicia social y el bien común, porque solo así habrá tranquilidad en el seno de cada familia.
   
Es preciso que los políticos abandonen el discurso basado en intereses y ambiciones particulares, y decidan humanizar al Estado y sus actuaciones en aras de satisfacer las necesidades materiales y espirituales de la gente.
Qué se trabaje, entonces, por la paz social y la felicidad de los dominicanos.

A las clases


Este lunes se iniciará el año escolar 2019-2020, el cual debe ser aprovechado al máximo en busca de la preparación académica e integral de niños, adolescentes y jóvenes adultos, a fin de que adquieran conocimientos, sabiduría e inteligencia para influir en la construcción de una mejor sociedad.
   
Procede que autoridades, maestros, estudiantes y padres se unan con el propósito de aprovechar el proceso de enseñanza-aprendizaje e impedir interrupciones en los programas docentes.
   
Hoy el Presidente de la República encabezará, en Santiago, la ceremonia de apertura de las clases, por tanto, desde este día es inaplazable que los alumnos acudan a las aulas, porque es vital aprovechar el tiempo a plenitud.
¡A las clases que ya es hora!


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