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Editorial

Educación y desarrollo

ACTUALIZADO 16.08.2019 - 2:51 pm

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El Estado, maestros, estudiantes y padres deben afrontar con responsabilidad los desafíos en procura de impregnarle calidad a la educación, con el objetivo de forjar a la población escolar para que adquiera las competencias imprescindibles en aras de producir los cambios que garanticen el crecimiento sustentable de la sociedad y el desarrollo humano.
   
Hoy día es apremiante conjugar infraestructura, tecnología, enseñanza, vocación docente, voluntad política e informaciones científicas, a fin de aprovechar al máximo la era del conocimiento y crear las condiciones para edificar una mejor República Dominicana.
   
Además, es indispensable articular los procesos académicos con principios éticos, valores morales, cultura, civismo y disciplina con el propósito de una  formación íntegra de los alumnos, porque son las bases determinantes para entender y comprender cuáles son sus responsabilidades y roles en aras de impulsar la evolución de la nación y propiciar la dignidad humana.
   
Para obtener resultados satisfactorios, a través de un programa educativo eficaz basado en políticas públicas eficientes y efectivas, es vital una convivencia pacífica entre todos los actores vinculados al sistema educativo; solo de ese modo el país superará el subdesarrollo.
   
Ante esa realidad, es perentorio que las autoridades del Ministerio de Educación, los dirigentes y miembros de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Sociedades de Padres y Amigos de la Escuela y estudiantes sean conscientes de la importancia de trabajar por la calidad de la educación, porque es la manera de vencer las adversidades que afectan el procedimiento de enseñanza-aprendizaje.
   
Ojalá que durante el año escolar 2019-2020, el cual se iniciará el próximo lunes en Santiago, prevalezca el interés nacional en primer plano, y se releguen las ambiciones particulares de quienes deben jugar un papel protagónico en el desarrollo de la educación.
   
Satisface la disposición del ministro de Educación, licenciado Antonio Peña Mirabal, quien ha garantizado que ningún estudiante de básica o media quedará fuera de las aulas, porque se han tomado todas las previsiones para que eso no ocurra; ese es el deber del Estado.
   
Es preciso ejecutar políticas educativas acorde con la evolución experimentada en la pedagogía, a fin de superar los indicadores que sitúan a República Dominicana en posiciones rezagadas en el rating que mide al país con las naciones de América Latina y el Caribe; es la fórmula para que la calidad sustente la educación.
   
Aprovechar tiempo, espacio y voluntades es un reto por una educación cualificada, porque es imperioso para transformar la sociedad dominicana y elevar la calidad de vida de las personas.
       
Nadie puede ocultar el avance del sistema educativo que se expresa en la Tanda Extendida, República Digital e instalación de estructuras físicas que responden a las necesidades de la población; no obstante, hay que complementar esas plataformas con la aplicación de programas didácticos que permitan explorar y explotar conocimientos, inquietudes y capacidades que se acunan en el interior de cada ser humano.
  
Que la madurez, sensatez, entrega y amor patrio regulen el comportamiento de autoridades, profesores, estudiantes y padres en el año escolar 2019-2020 para asegurar una educación con calidad por una mejor nación.



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