22 Julio 2019 6:25 PM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Comercio RD-EEUU

ACTUALIZADO 09.07.2019 - 6:58 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

La Oficina Nacional de Estadística ha dado a conocer las cifras sobre el intercambio comercial entre los EEUU y la República Dominicana al finalizar el año 2018. De acuerdo a esas informaciones, el volumen comercial entre los dos países superó los 13,800 millones de dólares, creciendo en un 9,41% respecto al año 2017.
  
Según la ONE, de ese total del intercambio comercial, un 37 % correspondió a las exportaciones dominicanas hacia los EEUU, mientras que un 62 % correspondió a las importaciones llegadas desde aquel país. Asimismo se destaca que el país recibió de los EEUU un volumen de turistas de 2,2 millones de visitantes “lo que contribuye al progreso y desarrollo socioeconómico del país”.
   
Esas cifras confirman el postulado de que los EEUU constituye el principal socio comercial de la República Dominicana, vinculación que determina, en gran medida, el ritmo de crecimiento de la economía del país, el cual está atado por el marco jurídico definido por el Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA), esquema vigente desde más de una década.
   
Ese panorama también debe despertar la atención, en el sentido de que la relación comercial favorece más a los EEUU que ha nuestro país por el desbalance que se da en ese comercio, pese a que el mercado norteamericano sigue y seguirá siendo el principal mercado de exportación que tiene la república. Por eso las políticas públicas deben dirigirse a explorar en el propio EEUU nuevos “nichos” para la exportación.
   
La dependencia de la economía dominicana respecto al mercado norteamericano, se agrava aún más por la vulnerabilidad del mercado turístico, tal como se ha visto con la campaña en contra de la seguridad que ofrece el país para los turistas internacionales y que fuera puesta en marcha por las grandes cadenas de comunicación, a raíz de las muertes de unos cuantos turistas en su gran mayoría provocadas por causas naturales.
   
Esa campaña parece que se va debilitando con el paso del tiempo y por las iniciativas que el gobierno viene coordinando con diversos sectores de cara a superar los impactos negativos de dicha campaña.
   
El desbalance comercial entre exportaciones e importaciones desde y hacia los EEUU, así como la vulnerabilidad de un sector estratégico como el turismo, deben ponernos a reflexionar en serio, y fuera de tanta “politiquería” enfermiza, sobre la importancia de esas realidades puestas al descubierto por la propia Oficina Nacional de Estadística, con el propósito de que el país defina políticas prácticas y efectivas para expandir la economía de exportación hacia los EEUU y hacia nuevos mercados, como los que se pueden abrir con la Unión Europea y ahora con China, luego de la apertura de relaciones diplomáticas y comerciales con ese gran mercado.
   
De igual manera el país debe fortalecer su estrategia de expansión del servicio turístico, diversificando la oferta y tomando las medidas pertinentes para fortalecer la seguridad en todo sentido y la calidad de los servicios.
   
Hagamos un alto en la anomia que promueve el atraso de la clase política nacional y pensemos en serio y con profesionalidad en las posibilidades del desarrollo dominicano.

¡Qué el sector público y el privado enfaticen la función productiva!


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.