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Lo que la reelección se llevará

ACTUALIZADO 08.07.2019 - 5:38 pm

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Esta semana que se inició con la apertura de la precampaña para las primarias, podría ser decisiva para que se defina el proyecto de reelección puesto en marcha por el grupo de gobierno que encabeza el Presidente Medina.
   
Como se sabe este proyecto persigue modificar la Constitución para habilitar al Presidente y darle la oportunidad de una tercera repostulación, con lo cual se vuelve a suspender la fórmula democrática de sucesión del mando político de dos períodos posibles de gobierno mediante una repostulación y nunca más, con lo cual se desestabiliza la Constitución.  
   
De lograr el gobierno modificar la Constitución con ese propósito, se estaría reafirmando la vocación continuista que ha caracterizado el modelo de dominación personal caudillista, en contra del modelo constitucional que favorece un régimen democrático con separación de poderes del Estado y con alternabilidad en el mando político, tal como lo aspira una real democracia. Asimismo, la desestabilización del patrón sucesoral democrático definido por la Constitución, podría desembocar en una desestabilización del régimen político, por la falta de respeto a la legitimidad democrática, fundamento de la estabilidad política constitucional.
   
En ese caso la reelección confirmaría la tradición autoritaria funcional para las oligarquías tradicionales y no tradicionales o nuevas. La democracia se vería no solo amenazada sino nuevamente superada por la tradición autoritaria.
   
Pero un modelo de dominación autoritario instaurado mediante la reelección continua e infinita, no solo es un atentado a las posibilidades democráticas del país, sino también un atentado al ideal de que el país alcance el anhelado desarrollo económico con prosperidad e institucionalidad democrática para las grandes mayorías, ya que los regímenes autoritarios por lo regular mayormente benefician a las viejas oligarquías o a las nuevas que germinan al amparo de los privilegios oficiales.
   
De igual manera una nueva reelección en el contexto geopolítico actual no solo pone en riesgo las relaciones internacionales del país, decisivas para la competitividad económica, sino que podría desestabilizar el régimen de partidos, sostén de la democracia, a partir de la división del partido oficial, al tiempo de poner en peligro su función como coordinador del proceso-objetivo de fortalecimiento y consolidación de la nueva clase gobernante y dominante creada por el PLD a su paso por el Estado.
   
La reelección y la crisis del partido oficial consecuente, deben analizarse no solo en su impacto en las formalidades de los valores democráticos, sino en el plano de su vinculación con la función partidaria como instrumento de las clases dominantes. Es ahí que hay que resolver la crisis. De no hacerse así la síntesis a la dialéctica del conflicto, pudiera darle otro giro al curso de la historia política dominicana en una dirección inesperada.
¡Pensemos, pues, en esas consecuencias!

La fuerza del turismo


La campaña contra el turismo dominicano, tiene una contraofensiva positiva con noticias como las que se vienen sucediendo y que hablan de su fortaleza: RD aprueba ocho proyectos hoteleros nuevos con una inversión de US$ 467.5 millones; mientras el servicio aéreo hacia el país se fortalece con nuevas rutas aéreas; al tiempo que se anuncian nuevos cruceros hacia este destino.
¡Qué se siga fortaleciendo el turismo nacional!



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