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La FINJUS y las reformas

ACTUALIZADO 01.07.2019 - 6:53 pm

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La Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS) ha hecho pública su posición sobre la situación que abre el tema de la reforma de la Constitución con fines reeleccionistas. Expresa la Fundación que “hacer las reformas orientadas a satisfacer únicamente la permanencia en el poder de determinada persona representan una gran amenaza para el sistema democrático”.
   
Agrega la FINJUS que “esa realidad genera preocupación y desconcierto, pues un escenario de ese tipo podría dar lugar a que el país se encamine hacia modelos políticos que en la historia reciente de la región han conducido a regímenes basados en la perpetuidad en el poder y, en consecuencia, a un notable detrimento de los pilares que sustentan la idea democrática del Estado”.
   
Esas consideraciones de la FINJUS constituyen un alerta a la ciudadanía, sobre los riesgos que corre el país de dejarse correr la tendencia hacia la perpetuidad en el poder de parte de un grupo que trata de imponer sus intereses por encima de los intereses nacionales, sobrepasando con ello los designios establecidos en la Constitución de la República.
   
Es una barbaridad que frente a esas alertas ciudadanas se alegue la brutal concepción de que “el poder es el poder y es para usarlo”. Una mentalidad así, de carácter fáctico y primario, solo expresa y conduce a regímenes de fuerzas, que, en la larga transición hacia los ideales democráticos, se suponían superados por corresponder a un pasado autoritario indeseable.
  
La tensión que crea el proyecto reeleccionista, que implicaría violentar la fórmula sucesoral del poder  contenida en la Constitución de dos períodos de gobierno y nunca más, mantiene al país en una larga espera agónica que se traduce en un estado de desconfianza en las instituciones públicas, cuya autoridad cada vez más se aparta de la licitud y se afinca en el poder fáctico y de fuerza, dejando de lado la institucionalidad democrática, tal como lo advierte la FINJUS.
   
La sociedad política necesita un respiro, un relanzamiento, y debe retomar el camino del respeto a la institucionalidad democrática trazado en la Constitución, para que la lucha por el poder se canalice dentro del Marco Regulador de la Ley, de modo que de esa forma el poder se reglamente y se constituya respetando la legitimidad democrática. Hay que superar democráticamente el estado actual de incertidumbre y de desconfianza institucional.
¡Urge, pues, una solución democrática en la lucha por el poder!

Otra señal de la desconfianza


Los hechos delictivos cada vez más frecuentes en todo el país, ponen de relieve la desconfianza que generan las instituciones públicas en la población. El desorden que reina en las penitenciarías del país, se puso en evidencia con la “visita sorpresa” que le hiciera el Procurador de la República a la cárcel del 15 de Azua, donde se incautaron decenas de celulares, armas blancas y drogas, entre otros efectos, demostrando el nivel de corrupción que reina en esos centros carcelarios.

El hecho debería mover a las autoridades a poner en marcha un “operativo” de limpieza y saneamiento de las cárceles en todo el país, en especial en las cárceles del “viejo sistema” donde las mismas autoridades propician el desorden y la corrupción.
¡Qué se comience la limpieza institucional de la nación!


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