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Elecciones, liderazgos e ideología

ACTUALIZADO 31.05.2019 - 6:56 pm

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En el debate político-electoral de cara a las elecciones que se celebrarán en el 2020 en República Dominicana, se evidencia una crisis de liderazgos e ideología, situación preocupante porque no se observan alternativas confiables para impulsar el crecimiento sostenible de la nación y el desarrollo humano.
   
Ni las cúpulas de los partidos políticos ni los aspirantes a posiciones electivas enfocan con profundidad los problemas nacionales, muestra que refleja la carencia de líderes y el distanciamiento de exposiciones ideológicas.
   
Se requieren liderazgos creativos e innovadores, acorde con estos tiempos, con talento y competencias para emprender acciones y encarar los retos con responsabilidad, mediante la aplicación de políticas orientadas a transformar las obsoletas estructuras sociales y económicas que sustentan un modelo político-económico agotado y en la práctica colapsado.
   
De igual modo, esto es trascendental, los partidos políticos deben alimentar su filosofía en una ideología, debido a que es la forma de establecer ante la sociedad las ideas que nutren sus principios, programas y la visión sobre la dirección del Estado; solo así los ciudadanos podrán definir quiénes de los que anhelan llegar al poder y cuáles de las fuerzas partidistas constituyen opciones con credibilidad, confianza y están en condiciones de trabajar por la construcción de un mejor país y el bienestar colectivo.
    
Es preciso que los políticos con aspiraciones por el poder y las entidades partidistas aborden con seriedad males sociales y económicos como desempleo, hambre, pobreza, iniquidad, narcotráfico, delincuencia, crimen organizado, deterioro del medio ambiente, desigualdad, desorden institucional, corrupción, impunidad, violencia escolar y la alta tasa de suicidios.
   
También, es urgente plantear cómo se superará el desorden institucional, la deficiencia de los servicios básicos e insalubridad que afectan a millones de personas que sobreviven entre precariedades infrahumanas.
   
Deber patriótico de los políticos es establecer cómo se frenará el alocado endeudamiento externo e interno, disminuir las importaciones y fortalecer las exportaciones, rescatar y ampliar la producción agropecuaria e industrial, erradicación del desequilibrio entre salario real y sueldo nominal, y garantizar protección ciudadana contra los delincuentes.
   
Hay que sustituir las discusiones estériles e impregnarle contenido político-ideológico a las controversias, en el contexto de la aplicación de la política como ciencia en la búsqueda de la evolución de República Dominicana y mejorar las condiciones de vida de la población.
  
 Conjugar el pragmatismo con la ideología es vital para rebasar la problemática socioeconómica que aflige a la mayoría de dominicanos; esa debe ser una tarea prioritaria en la agenda de los políticos y los partidos, si es que tienen vocación y voluntad de trabajar por y para el pueblo.
   
Oportuno es asumir un discurso y una praxis con patriotismo para cimentar una verdadera democracia representativa y participativa, a fin de asegurar un sistema político justo, equitativo y humanístico.
   
Y los ciudadanos no pueden permanecer ajenos a esta realidad, por tanto, deben ejercer su poder, presionar a los políticos y obligarlos a ejecutar proyectos que den respuesta a sus necesidades materiales y espirituales.
   
Hay que crear, entonces, liderazgos y partidos capaces para erigir una República Dominicana deseable y habitable.


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