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Editorial

Mujer y emancipación

ACTUALIZADO 08.03.2019 - 7:53 pm

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A pesar de los avances de la mujer, falta mucho para la emancipación plena, porque aún es víctima de discriminación, desigualdad, atropellos y vejaciones; la cultura machista continúa predominando.
   
El Día Internacional de la Mujer, el cual se conmemoró ayer ocho de marzo, convoca a la reflexión para analizar con sentido crítico la realidad social, política y económica que arropa al sexo femenino.
   
Hay que tener conciencia de la necesidad de respetar y garantizar los derechos de las mujeres, en base al principio universal que plantea la eliminación de todas las formas discriminatorias, con el objetivo de asegurar la igualdad, libertad y equidad de género.
   
La raíz del Día Internacional de la Mujer se remonta al ocho de marzo de 1908 y al tres de mayo de ese mismo año, cuando obreras de New York y Chicago, en Estados Unidos, libraron múltiples jornadas de protestas en demanda de la reducción de horas de trabajo, mejoría laborales, libertad de organización y bienestar social.
   
En el caso de las obreras de Chicago, así lo describe la historia, 130 damas murieron calcinadas, porque el propietario de la fábrica donde laboraban las encerró en busca de que desistieran de la rebeldía social, actitud que terminó con la tragedia humana que conmocionó al mundo; o sea, que hoy no es de celebración, sino de conmemoración, ya que aquellas heroínas ofrendaron sus vidas por la libertad y la justicia social.
   
A 44 años de las Naciones Unidas consagrar el ocho de marzo como Día Internacional de la Mujer, el cual se instauró el 8 de marzo de l975, continúa la explotación y la desigualdad que sustentaron la lucha de las obreras de Nueva York y Chicago.

En la actualidad la mujer es víctima de acoso sexual en los medios de producción, de violencia y criminalidad, desventajas salariales con respecto al hombre y de maltratos psicológicos, es decir, que al igual que ayer se le somete a situaciones discriminatorias.
   
Cierto, se ha avanzado bastante, pero se requieren mayores conquistas para la liberación real de la mujer, lo que debe abarcar la redención de la humanidad, porque los dos géneros deben marchar juntos en procura de la felicidad.
   
Todavía se tienen que recorrer múltiples senderos en la consecución de la libertad y la liberación de la mujer, por tanto, se deben afrontar ese reto y ese compromiso en aras de la igualdad de género.
¡Qué se afiance, pues, la batalla en la búsqueda de la emancipación de la mujer!

¡Qué tristeza!


Con la muerte del cantautor Anthony Ríos, República Dominicana ha perdido a una leyenda del arte y la cultura, al “Rey de la Balada” y a la voz romántica de generaciones.
   
Se ha ido el cantante, humorista, libretista, bohemio; en fin, el artista íntegro y esto constituye una pérdida irreparable, tanto en lo humano como en lo artístico.
   
El pueblo llora su partida y en el alma de cada dominicano queda una “mancha” permanente de dolor y de tristeza.
Paz al alma de Anthony Ríos, y que descanse en la gloria eterna.


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