23 Enero 2019 11:50 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Amenazas contra RD

ACTUALIZADO 10.01.2019 - 7:28 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

El país ha terminado el año 2018 con informaciones oficiales optimistas sobre el desempeño de la economía, la cual terminó liderando, en tasa de crecimiento, a las demás economías de la América Latina. Ese optimismo se acompaña de una fase económica que se caracteriza por la estabilidad, haciendo atractivo el país para los inversionistas nacionales e internacionales y para los miles y miles de turistas que disfrutan de las formidables condiciones que ofrece República Dominicana a sus visitantes.
   
Ese clima atractivo, sin embargo, puede verse amenazado por factores locales como son la acelerada carrera del endeudamiento que ha seguido el país, advertida por los economistas y agencias multilaterales, así como por la irracionalidad en el gasto público, inducida por la estrategia clientelar de gobernabilidad.
   
A esos factores locales se le agregan otros en el plano internacional, como son la guerra comercial entre las potencias mundiales y los precios internacionales del petróleo, además del aumento de la tasa de interés en la economía norteamericana. No obstante, un factor de mayor preocupación podría desatarse si los EE.UU decide unilateralmente dejar sin efecto el acuerdo de “libre comercio”, el DR-Cafta, que conviniera hace casi dos décadas con los países de Centroamérica y República Dominicana, mediante el cual esas naciones se han favorecido de la reducción y/o eliminación de los aranceles para sus productos de exportación al mercado americano.
  
 En ese orden, un periódico de la Florida da cuenta de que los EE.UU estudia una nueva política respecto a tres países de la región, mediante la cual se dejaría sin efecto la libertad de aranceles para los productos de exportación procedentes de Nicaragua, El Salvador y la República Dominicana, a modo de presionar a esos países por haber establecido relaciones con China y romper con Taiwán y/o por haber establecido un régimen autoritario, en el caso de Nicaragua.
   
Una eventualidad como esa afectaría sensiblemente el crecimiento y la estabilidad de un país como Dominicana, cuyo mercado de exportación en gran medida reside en los EE.UU, especialmente para los productos agropecuarios y para los de zona franca industrial. Desestabilizar ese mercado que le ofrece al país el mayor socio comercial, tendría un impacto muy negativo para la economía y para la estabilidad hasta política de la nación.
   
Por esas razones, la eventualidad que anuncia el periódico de Miami, el Nuevo Herald, debe ser motivo de preocupación y de un especializado monitoreo por parte de las autoridades nacionales, quienes deben de evitar que una medida como esa produzca los efectos demoledores que podrían desatarse.
   
Al mismo tiempo, la temática debe enfocarse con sentido político-patriótico, ya que una decisión unilateral de los EE.UU, aunque sea un derecho soberano de ese país, también es un derecho soberano apegado al principio de la autodeterminación de los pueblos, que el país decidiera establecer relaciones con China, tal como ya lo hiciera hace 40 años los propios EE.UU.
  
El problema puede complicarse aún más, en circunstancias en que RD acaba de ser designada como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, lo cual hace más delicado el tratamiento que el país debería darle a sus relaciones con los EE.UU.

¡Ocupémonos en serio de esas amenazas!


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.