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Editorial

Elecciones de EE.UU

ACTUALIZADO 07.11.2018 - 8:11 pm

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Las elecciones de medio término para elegir representantes, senadores y gobernadores celebradas este seis de noviembre, arrojó un resultado espectacular que ha dividido a los norteamericanos, al quedar el Senado en manos de los republicanos y de Trump, mientras la Cámara de Representantes pasó a ser controlada por los demócratas, produciéndose una situación que favorecerá un mayor equilibrio político democrático, lo cual podría operar como freno a las decisiones radicales del Presidente Trump que tanto intranquilizan la convivencia de las naciones.   
   
No obstante, las elecciones norteamericanas dejaron ver la fortaleza que mantiene el Presidente como expresión de la “ola conservadora” y de derecha que recorre el mundo, la cual se manifestó en Brasil con el triunfo de la extrema derecha encabezada por Bolsonaro, desplazando electoralmente a las fuerzas “progresistas” que encabezara el expresidente Lula.
   
Con el triunfo de los demócratas en los EE.UU se puede esperar que se suavicen las decisiones sobre los inmigrantes, al menos en el debate, así como las políticas conservadoras que se han propuesto reducir o eliminar los programas de salud que estableciera la administración Obama, entre otras medidas a lo interno de ese gran país.
   
La nueva situación creada aunque también confirma la fortaleza de Trump en buena parte de la sociedad americana, podría además de producir un mayor equilibrio en la política interna de los EE.UU, podría moderar las actitudes del Presidente frente al mundo exterior, muy amenazado por la resistencia de los EE.UU a reacomodarse a un mundo multipolar como el que plantean e impulsan Rusia y China, principales competidores del poder hegemónico de los EE.UU.
   
La situación convulsionada por la situación conflictiva creada por la ola autoritaria de derecha en su choque con la ola “progresista” que, por ejemplo, en América Latina han protagonizado los países que se llamaron del “socialismo del siglo XXI”, dicha confrontación pudiera bajar de nivel para dar paso a un clima de menor tensión y mayor colaboración en el concierto de las naciones. Esperemos que así suceda.  
¡Qué se pacifique el clima internacional de las naciones!

Un fallo comprometido


El fallo de San Francisco dictado por el Tribunal Colegiado sobre el caso Emily, no dejó de ser un fallo comprometido con las externalidades sociales y políticas que incidieron en la condena: Unas para acoger las expectativas del peso máximo de la ley sobre Marlon, sentenciado a los 30 años; y otras para acomodar la condena de 5 años para Marlin, la madre, según la definición previa de los intereses políticos que larvadamente operaron detrás de la condena.
   
Los argumentos legales para ambas sanciones son pretextos, para darle la debida protección jurídica a una decisión ajena al verdadero sentido de justicia, y que hasta las autoridades del orden público parece que conocían, al ocupar los espacios geográficos en torno al lugar del juicio, previendo las indignadas protestas que efectivamente comenzaron a producirse luego de leído el dispositivo de la sentencia.
¡Otro crimen contra la Justicia dominicana!    


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