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Editorial

Constitución y ciudadanía

ACTUALIZADO 04.11.2018 - 5:50 pm

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Hoy, a 174  años de la redacción  de la Constitución de la República, los ciudadanos dominicanos deben evaluar su comportamiento para determinar si su accionar se sustenta en el mandato constitucional. La Carta Magna, la cual ha sido modificada en 39 ocasiones con propósitos de la reelección presidencial y extender una gestión de gobierno, es violada con frecuencia por quienes controlan el poder, quienes ignoran sus normas con el objetivo de proteger sus intereses particulares.
   
Gobernantes y gobernados irrespetan la Ley Suprema, sobre todo quienes dominan las esferas del poder, situación que impide la instauración de un sistema político basado en una convivencia social, democrática, política y humana en el país. Desde la época del general Pedro Santana, quien impuso por la fuerza una Ley Sustantiva acorde con sus ambiciones personales, hasta la fecha se han violentado muchos de los artículos de la Constitución.
   
Ahora, a pocos años de la reforma constitucional más reciente, se tejen ideas para modificarla con una misma finalidad: restablecer la reelección presidencial, acción que recrea la sentencia del jurista alemán Ferdinand Lasalle, quien proclamó que “la Constitución es un pedazo de papel cuando los líderes políticos, sociales y el ciudadano  común, no se sujetan a ella”.
  
Es absurdo, arbitrario y antidemocrático utilizar al Congreso Nacional para enmendar la Ley de Leyes en busca de adaptarla a metas personales y crear figuras faraónicas y endiosadas.
   
Pese a que mañana martes seis de noviembre de este 2018 será la fecha exacta para conmemorar el “Día de la Constitución”, hoy es que se oficializa la celebración para recordar el origen de la primera Carta Magna de República Dominicana.
   
Los dominicanos deben meditar en torno a los preceptos trazados por la Constitución, a fin de establecer las violaciones en que se incurren, y de ese modo reorientar la conducta que permita el ejercicio de una ciudadanía responsable.
   
Asumir los retos es tarea ciudadana para asegurar que la Carta Magna se convierta en soporte de la institucionalidad, el respeto de los derechos ciudadanos y la consagración de un estado con fortaleza institucional.
   
Conjugar los derechos y deberes es indispensable para que el país marche por los senderos institucionales; ese es un compromiso de todos por un mejor país.
   
La misión es lograr que se respeten todos los artículos de la Ley Suprema, en especial el número siete que plantea: “La República Dominicana es un estado social y democrático de derecho, organizado en forma de república unitaria, fundado en el respeto de la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes públicos”.
¡Qué se honre la Constitución! Esa debe ser la consigna.

Sensatez


El despliegue de militares estadounidenses en la frontera con México orientado a frenar la caravana de migrantes que marcha hacia los Estados Unidos, debe ser sensato para evitar una masacre.
   
Los militares deben respetar los derechos humanos y controlar las emociones para actuar con cautela, porque es la forma de eludir una matanza cruel de gente que solo persigue vivir con dignidad.
¡Qué se respete la vida de cada migrante!


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