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Editorial

Crisis energética

ACTUALIZADO 14.09.2018 - 6:24 pm

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República Dominicana ha afrontado una crisis energética sistémica, debido a la falta de políticas eficaces y eficientes en el campo de la energía, situación que ha obstruido el desarrollo sostenible del país.
   
Siempre ha habido déficit en la generación y distribución de electricidad, porque desde el Estado no se ha planificado una plataforma de producción acorde con la realidad y las necesidades de la sociedad.
  
Los tediosos  apagones, tarifas que no se corresponden con el consumo, plantas obsoletas, improvisación, carencia de voluntad política y privatización de un servicio estratégico, conforman un dramático cuadro que ha caracterizado la situación energética nacional.
   
Este malestar se empeoró desde que se traspasó al sector privado la generación y distribución de electricidad, porque hay empresarios que ocasionan “apagones financieros” como presión para que el Gobierno salde deudas pendientes con los generadores.
   
Como consecuencia de esto se elevan los costes de producción, lo que implica que el país y los sectores productivos dominicanos enfrenten múltiples desventajas en los mercados internacionales, en los cuales predominan estrictas exigencias de calidad en correspondencia con la globalización de la  competitividad.
   
También la electricidad muy cara y producida por combustibles fósiles reduce competitividad, proceso que convoca a la reflexión para comprender la urgente necesidad de explorar alternativas para producir y generar energía limpia con los recursos naturales factibles.
   
Además, las interrupciones en el servicio de electricidad trastornan la tranquilidad familiar, perjudican el comercio y crean una crisis social y económica que hunden a la nación en un despeñadero crítico, por tanto, el Gobierno debe poner la atención que amerita este tema  para resolver la problemática energética en procura de superar el atraso y el subdesarrollo en que está sumergido el país.
   
Es oportuno que los gobernantes encaren con seriedad los retos que tienen por delante en aras de producir energía con calidad y la cantidad requeribles para suplir la demanda nacional, así como abaratar los costes de producción y disminuir las tarifas a los consumidores.
   
Sin embargo, ahora  hay que prepararse para momentos difíciles, ya que se ha advertido una “tormenta de apagones”, la cual producirá un vendaval de molestias y de contratiempos.
    

El Nacional


Desde el once de septiembre del año l966, hace  exactamente 52 años, se ha estado editando en el país un diario que se ha transformado en una institución de la comunicación y la sociedad dominicana: El Nacional.
   
Las páginas del vespertino constituyen espacios democráticos, porque se plasma el ejercicio de un periodismo al servicio de las mejores causas de la nación, defensa de los derechos humanos y se enaltece la dominicanidad.
   
El Nacional se ha caracterizado por  ser un medio de información sustentado en veracidad, raciocinio, objetividad, pluralismo y tenacidad, valores que permiten desafiar con valentía las adversidades que se le han presentado a sus editores  en el trayecto, lo que ha impedido doblegarse ante los adversarios de  la verdad, la justicia y la libertad.
   
Congratulaciones y bendiciones  a la familia de El Nacional, a través de su director Bolívar Díaz Gómez, para que continúe como estandarte de la libertad de prensa y la dignidad humana.


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