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Ley de Partidos y democracia

ACTUALIZADO 09.08.2018 - 6:18 pm

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Las cúpulas que controlan las estructuras partidarias y los legisladores que los representan en el Congreso Nacional, se han puesto de acuerdo para la aprobación de una Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos aclimatada a sus conveniencias.
   
No obstante, se trata de una jurisprudencia que tiene luces y sombras y que no es la ideal.
   
Ya hay un reglamento que norma el funcionamiento de las entidades, lo que es positivo para la sociedad, porque de alguna manera u otra se enfrentará el desorden institucional.
   
Además, en el contexto de la luminosidad de la ley, se afianza la cuota de la mujer para las posiciones en los organismos y órganos de dirección y las candidaturas congresuales y municipales; asimismo se incluye una asignación para la juventud.
   
Otro aspecto saludable es la erradicación del “transfuguismo”, en vista de que se detendrá la práctica de dirigentes que desertan de una organización porque no fueron favorecidos en un proceso interno, y lograr llegar a la dirección y a ser hasta candidatos por otras agrupaciones.
   
En fin, es oportuno ponderar como una iluminación que el sistema de partidos será al reglamentado en materia de gastos de campaña y en la definición de la metodología para la escogencia de los candidatos a cargos electivos.
   
Sin embargo, la citada ley también posee elementos oscuros que afectan la democracia, y un ejemplo de esto es que las cúpulas serán determinantes en la escogencia de los candidatos a los poderes Ejecutivo, Congresual y Municipal.
   
De igual modo es una cerrazón que un candidato a la presidencial pueda gastar hasta 500 millones de pesos, porque eso provocará una competencia desigual entre quienes tienen recursos y quienes carecen de fondos; se trata de una base legal antidemocrática, porque favorecerá a unos pocos y perjudicará a la mayoría.
   
El liderazgo político dominicano, el cual está disminuido por los efectos de una crisis ética y moral, debe meditar y establecer métodos orientados a reorientar su conducta en aras de recuperar confianza y credibilidad en la población, ya que la mayoría de ciudadanos ha perdido la fe en quienes conducen a las fuerzas políticas.
   
Para que la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos sea efectiva, es vital aplicarla con rigurosidad y esto es posible con la articulación del marco teórico y la praxis, es decir, que los políticos sujeten su comportamiento en los postulados jurídicos y en la práctica.

O se respetan la ley y la Constitución, o de lo contrario el sistema de partidos continuará su derrotero hacia el colapso.
    

Modernidad y desarrollo


La puesta en marcha de la segunda línea 2-B del Metro de Santo Domingo, como parte de la expansión del moderno sistema de transporte, se inscribe en la modernidad que marca el camino hacia el desarrollo.
   
El Gobierno instala una infraestructura vial que  sienta las bases para el progreso sostenible y eso despierta una esperanza por un mañana mejor. Así se impulsa la evolución.


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