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Editorial

Desafíos

ACTUALIZADO 08.08.2018 - 6:54 pm

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En un país azotado por una crisis estructural, se deben asumir con responsabilidad desafíos patrióticos en procura de producir los cambios  necesarios que propicien la evolución de la sociedad y el desarrollo humano.
   
República Dominicana, nación atrapada en el atraso y el subdesarrollo, requiere del concurso de gobernantes y gobernados para superar los problemas sociales y económicos que obstaculizan la transformación.
  
Un plan de nación, el cual debe contar con el respaldo de los sectores nacionales, debe marcar el primer paso para dar un gran salto hacia el crecimiento sostenible.
   
Quienes controlan los poderes político, social y económico están en el deber de reflexionar para tomar consciencia de que es vital instalar un sistema basado en la equidad, justicia e igualdad social.
   
Además, auspiciar procesos que descentralicen el Estado, a fin de que las riquezas y bienes que sustentan el Presupuesto Nacional y el Producto Interno Bruto (PIB), se distribuyan con equilibrio y se destinen para dignificar la vida de la población.
   
También es indispensable proporcionar medios que garanticen a los dominicanos educación, salud, trabajo, sana diversión, seguridad y bienestar en todos los ámbitos.
   
Asimismo, es deber proteger a las familias de la delincuencia y la violencia, factores que se derivan del desempleo, pobreza, descomposición social y desintegración familiar. Como los dirigentes políticos y los congresistas logren aprobar leyes que les favorecen, es imprescindible que piensen en el país y decidan sancionar proyectos que beneficien a la colectividad.
    
Los dominicanos tienen que  ejercer una ciudadanía responsable, máxima categoría política del ciudadano, en defensa de sus derechos; pero ese comportamiento hay que sujetarlo a la Constitución de la República, en razón de que la institucionalidad, el amor patrio y el civismo deben trazar las acciones por los cambios que hay que introducir.
   
Por tanto, los ciudadanos sin importar estatus social, político, religioso y económico, están llamados a aunar esfuerzos, energías y voluntades por un  país deseable, porque solo así habrá paz social para alcanzar la máxima aspiración del ser humano: la felicidad.
¡A construir una mejor nación, entonces!

Reinado de Bartolo Colón


Cuando se conjugan talento, disciplina, voluntad y perseverancia solo hay un norte: llegar al mundo de los éxitos.
   
Bartolo Colón, experimentado lanzador dominicano que ha descollado en las Grandes Ligas,  asumió esos valores como retos en su carrera y esto le ha logrado consumar una meta histórica: convertirse en el pitcher latino con más victorias con 246 triunfos.
   
Colón, para orgullo de la dominicanidad, se ha convertido en el “rey latino” en el campo del béisbol organizado de los Estados Unidos, tras obtener la mayor cantidad de victorias como lanzador en la “Gran Carpa”.
   
Y ese logro es consecuencia de abnegación y destreza, debido a que esas virtudes guiaron sus pasos para vencer múltiples adversidades, en especial su avanzada edad, para consagrarse como el número uno en las Grandes Ligas,  en representación de las naciones de Latinoamérica.
   
En la construcción de  esa hermosa historia a Bartolo Colón hay que aplicarle la sentencia de Jared Leto que reza: "Intenta y falla, pero nunca falles en intentarlo".
¡Congratulaciones, campeón de campeones!


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