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Editorial

Una guerra peligrosa

ACTUALIZADO 08.07.2018 - 4:59 pm

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Estados Unidos y China Popular, las dos potencias económicas más poderosas del mundo, libran  una guerra comercial que generaría efectos demoledores sobre la economía global. Por instrucciones del presidente estadounidense Donald Trump, el Gobierno ha dispuesto la aplicación de aranceles a bienes importados desde China por 34 mil millones de dólares.
   
Ante esa decisión de los Estados Unidos, en el contexto de una confrontación agresiva, los chinos han reaccionado con drasticidad y han establecido aranceles por un monto que oscila entre 30 mil y 35 mil millones de dólares.
   
Trump, en el marco de la puesta en práctica de promesas electorales,  desde que llegó a la Presidencia ha introducido cambios radicales en las relaciones comerciales con todos los países, con el objetivo de proteger la economía interna y rescatar el poderío de épocas anteriores.
   
En realidad, el plan de Donald Trump es que Estados Unidos sea el país más grande otra vez, pero ha encontrado en China un obstáculo, por eso arremete contra la potencia asiática con acciones que lesionan su economía, lo que provoca el enfrentamiento que se convierte en serio peligro contra las economías de las demás naciones del globo terráqueo.
   
¿Qué persigue Trump con la ampliación de los impuestos a los productos chinos? La misión es clara: disminuir el déficit comercial con respecto a la potencia asiática.
   
¿Por qué  la economía mundial se podría desestabilizar? Porque hay productos, como el petróleo por ejemplo, que influyen en la producción y el comercio general.
  
La situación amerita que los líderes de ambas naciones dialoguen, en busca de un acuerdo  por la paz y la estabilidad mundial.
    

Gloria eterna, maestro


Danilo de los Santos, quien tuvo una trayectoria académica, artística y humana basada en formación, pasión, vocación, disciplina y abnegación, ha fallecido.
   
Se ha ido el maestro del pincel y el forjador de la historia, la muerte ha venido por él y se lo ha llevado a la morada eterna; sin embargo, no es posible privar a la sociedad de su postulado,  su acrisolada pintura y  su fructífera  producción literaria,  porque esas obras se perpetuarán en el corazón del pueblo.
   
Ha expirado físicamente Danilo de los Santos, pero su espíritu estará impregnado en cada pintura diseñada con esmero y su alma en cada párrafo escrito; su legado será imperecedero.   
   
En él se expresa la frase de Leonardo da Vinci que reza: “Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada produce una dulce muerte.”
   
Pero se ha equivocado la muerte al creer que le arrebató al pintor, historiador y académico a la sociedad, por el contrario ha iniciado el camino hacia la inmortalidad.
   
François Mauriac exclamó una vez lo siguiente: “La muerte no nos roba a los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.”  Eso ha ocurrido con Danilo de los Santos, porque su imagen plasmada en arte y literatura es indestructible.

Paz a sus restos y descanso en la gloria eterna, maestro de maestros.

 


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