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Editorial

Un falso debate

ACTUALIZADO 03.07.2018 - 5:42 pm

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La controversia que se ha manifestado entre el Presidente de la SCJ, la magistrada Miriam Germán y la directora del Departamento de Persecución  de la Corrupción, más que nada es un reflejo del verdadero conflicto entre las facciones que dentro del partido de Gobierno, luchan y compiten por el dominio del poder político.
   
El doctor Mariano Germán ha calificado de “atrevidas” las posiciones asumidas por la magistrada Miriam Germán, quien reprocha la permisividad del Presidente de la SCJ, y por la directora del PEPCA, quien deja a entender que los demás jueces no son confiables para encarar el caso de la Odebrecht fuera del juez designado Ortega Polanco.
   
Ese debate que sirve muy bien para entretener y confundir el clima de la opinión pública, en el fondo y no muy hondo, tiene detrás razones que más bien se relacionan con la lucha abierta entre las dos facciones que se disputan el control del poder dominante fuera y dentro del Estado. Esas dos facciones que protagonizan el poder político dominante, están enfrascadas en una lucha antagónica y dialéctica por el dominio político, conflicto que se manifiesta en todos los órdenes institucionales, y cuya función muchas veces larvada es mantener y atraer para sí toda la atención pública, y lograr de paso mantener excluida a la cuasi dormida oposición partidaria.
   
En ausencia de la oposición una figura como Miriam Germán, que simboliza la Sociedad Civil que se asocia al paradigma ideal de la sociedad civilista respetuosa del estado de derecho, aparece enfrentada y reprochada por el Presidente de la SCJ, para completar un teatro, donde se enfrentan las facciones gobernantes y se simula la participación en el conflicto de una figura de la Sociedad Civil. De esa manera se amplía el interés de la opinión pública y se disfraza el real conflicto.
   
El caso del juicio limitado a los sobornos de la Odebrecht, constituye un desafío para las dos facciones del partido gobernante que hay que manejar de tal manera que se simule, por el momento, que el mismo será superado mediante la manipulación de la Justicia, como condición para mantener la estabilidad del dominio establecido.
   
El caso Odebrecht y la lucha entre las facciones por la hegemonía del poder, son las razones de muchos “ruidos” que se van sucediendo y que atormentan y confunden la cotidianidad ciudadana, tal como lo es la controversia entre los magistrados de la Justicia.
¡Clarifiquemos la conciencia!

Una versión increíble


La versión dada por la PN sobre el suicidio del agente de seguridad al que se le atribuye haber planificado el asalto de Vimenca, es un relato increíble muy difícil de aceptar, dadas las condiciones en que el hecho fue presentado. El Ministerio Público debería proceder a investigar el hecho y reparar la versión ofrecida.
   
Versiones como la comunicada por la institución del orden público, son las que van desacreditando esa institución, la cual ocupa uno de los lugares más bajos en la escala de confianza que despierta en la población.
¡Por Dios, cuiden la imagen de la PN!   



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