24 Junio 2018 8:29 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Teoría del caso Odebrecht

ACTUALIZADO 11.06.2018 - 5:25 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

La investigación de un caso judicial, según la práctica del Ministerio Público, no solo presenta los involucrados y las pruebas que lo sustentan, sino que ambos componentes, involucrados y pruebas, son justificados mediante la “teoría fáctica del caso” que es elaborada por los fiscales investigadores actuantes y dónde los elementos de la investigación cobran sentido y veracidad.
   
En el caso de los acusados de sobornos de la Odebrecht, hasta donde se ha conocido parece que no hay una clara teoría del caso. Solo se sabe que se redujeron de 14 a 7 los involucrados, contra quienes se reunieron suficientes pruebas, según la Procuraduría, actuando como jefe de la investigación. También se sabe que por los implicados se ha dado el caso extraño de una correlación estadística inversa entre tipo de acusados y monto del soborno, dándose la hipótesis de que a menor monto de soborno recibido mayor número de implicados pertenecientes a los partidos de oposición, mientras que a mayor monto de soborno recibido menor número o ausencia de involucrados relacionados con el partido de gobierno.
   
Se trata de una teoría del caso sumamente improbable que contrasta con la teoría popular sobre el caso y con la teoría general que se conoce a nivel internacional sobre el caso de la Odebrecht y de las demás multinacionales de origen brasileño que fueron identificadas como participantes en el caso de “Lava Jato”.
   
Como fuera ya establecido las multinacionales brasileñas como la Odebrecht, por más de 14 años capturaron los mercados de las grandes obras de infraestructuras en varios países de la región, apoyando a los políticos que operaban como facilitadores y aliados para poder implementar su estrategia de expansión y penetración, estrategia que se basaba en los ilícitos del soborno de funcionarios y congresistas; sobrevaluación de las obras que en algunos casos duplicaban el valor licitado y contratado;  y financiando las campañas de los políticos aliados y por conquistar para involucrarlos en dicha estrategia.
   
De esa manera el “Lava Jato” constituyó el mayor caso de corrupción internacional con impacto local, donde se involucraron varios países de la América Latina, dentro de los cuales se encuentra República Dominicana. El nivel de involucramiento de nuestro país llegó a tal punto que la Odebrecht decidió instalar la llamada oficina de operaciones estructuradas en Santo Domingo, a través de la cual se movilizaba el dinero entre los países involucrados, al tiempo de decidir enviar a nuestro país al asesor de campañas electorales que utilizaba la Odebrecht para apoyar a los candidatos favorecidos, tal como lo fueran Joao Santana y su esposa.
   
Frente a esa estrategia comprobada en Brasil y en los otros países involucrados, resulta contrastante que en República Dominicana, la estrategia general de la Odebrecht dejara fuera de su manto corruptor a los funcionarios y políticos relacionados con los proyectos de obras, que fueron los de mayor monto de gastos, ejecutados y aprobados durante los últimos gobiernos, como insinúa la teoría fáctica del Ministerio Público.
   
En el juicio preliminar y de fondo, si es que se llega, se podrá validar el contraste entre la teoría  brasileña y la extraña “teoría fáctica del caso” según la Procuraduría.

¡Esperemos con los ojos abiertos!



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.