25 Mayo 2018 10:47 PM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

La JCE ante un desafío

ACTUALIZADO 16.05.2018 - 10:21 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

El escenario político determinado por la multiplicidad de intereses partidarios, encierra un tremendo desafío para la JCE, cuyo pleno encabezado por su Presidente, Julio César Castaños Guzmán, ha reiterado pública y privadamente frente a la comunidad de medios de comunicación, que su propósito es que en el país las elecciones del 2020 sean lo más limpias y transparentes posibles para que de las mismas puedan surgir autoridades legítimas y confiables, de manera tal que se consolide la institucionalidad de la democracia en el país.
  
Para esos fines, la Junta trabaja en la organización del certamen electoral que para el 2020 presenta un escenario más complicado, con tres niveles de elección con al menos tres jornadas de elecciones que podrían ser cuatro en un período de ocho meses, de aprobarse la Ley de Partidos con primarias abiertas que complicarían aún más el proceso. No obstante, el Pleno de la Junta está decidido a enfrentar el desafío con firmeza y con esmero, fundamentado en la ejecución del plan estratégico sustentado jurídica y técnicamente y concentrado en los diversos renglones operacionales y presupuestarios.
  
Esa voluntad de los miembros de la Junta se alimenta, además, con las buenas relaciones con los partidos, la prensa y la sociedad civil, a modo de relegitimarse continuamente, mediante la socialización de sus planes y decisiones para lograr el debido consenso en torno a la intervención del organismo electoral.
   
En ese orden una decisión importante que ha tomado la Junta es haber descartado el uso de los equipos usados en las elecciones pasadas y que tantos problemas causaron por su manejo inapropiado y mal adaptado. Asimismo, se ha dado a conocer la utilización de los equipos que ya fueron probados en las elecciones del 2008 y 2010 con buenos resultados. De igual manera la Junta trabaja en la recomposición de las Juntas Municipales Electorales y en la planificación del calendario electoral, de modo que se aseguren todos los pasos pertinentes para un proceso bajo control.
   
Bajo esas orientaciones, la Comunidad Nacional debe ofrecerle todo el apoyo a una Junta Central Electoral, integrada por ciudadanos profesionales que se han ganado, por su hoja de servicio al país, el respeto y consideración por su honestidad, profesionalidad y seriedad.

Ojalá los políticos coadyuven con los buenos propósitos y planes operativos de la JCE.

Mal presagio


La primera reunión de la comisión de diputados que estudia el proyecto de Ley de Partidos, corrió la misma suerte que la primera sesión de la Cámara, cuando un grupo de diputados abandonó la sesión y rompió el quórum. De igual manera, la comisión no pudo iniciar sus trabajos por la falta del quórum.
   
Esos eventos hacen pensar que las próximas elecciones se celebrarán sin el nuevo marco jurídico de la Ley de Partidos y la Ley Electoral, de modo que las prácticas monopólicas tradicionales que alteran la voluntad popular por el cúmulo de irregularidades que protagonizan los candidatos, tendrán las mismas facilidades para favorecer a los grupos partidarios que hegemonizan el régimen político y de partido.

Qué la JCE asuma su facultad, y proceda a reglamentar las elecciones.  


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords